Los restaurantes de Castilla y León en la Guía Michelín-1: Coscolo, en Castrillo de los Polvazares (León)

 

Cuando se hace turismo, el viajero o visitante suele observar lo que se va encontrando en su deambular: iglesias, casas solariegas, edificios blasonados, monumentos,…. Igualmente, suele aprovechar en su ruta para ir escrutando dónde comer. Desde Revista Digital de Castilla y León nos parece muy importante aportar a nuestros lectores algunos de los establecimientos dedicados a la alta restauración que por su excelencia están incluidos en la célebre Guía Michelín

Guía Michelín – 1-: Restaurante Coscolo, en Castillo de los Polvazares, La Maragatería (León)

  • Un poco de historia

En 1999, hace casi 25 años, Pedro y Eva tuvieron un sueño. Un pequeño restaurante donde compartir su pasión por la cocina y dar de comer al visitante. Encontraron su lugar en un pueblo leonés de piedra, cruce de caminos de los legendarios arrieros maragatos, Castrillo de los Polvazares.

 

Desde entonces, han alimentado nuestra memoria con aromas, sabores y texturas de siempre, recreando el auténtico cocido maragato, plato estrella de la comarca. Con la misma ilusión y la experiencia que les ha dado el tiempo, siguen convocando al selecto club de apasionados del cocido para degustar el famoso Cocido Coscolo.

 

Respetuoso de las raíces, pero incorporando las nuevas técnicas culinarias, Pedro, con orígenes navarros,  ha dado al tradicional pote maragato su sello personal, convirtiéndolo en un plato de altura, varias veces premiado.

 

Un entorno excepcional, un espacio diferente, la selección del mejor producto y un cálido servicio, hacen del Cocido Coscolo, el cocido perfecto.

 

  • “Gracias por entrar en nuestra casa, sentarte a la mesa y compartir con nosotros tu bien más preciado, el tiempo. Detén el reloj, mira a los que te rodean y simplemente, disfruta”, desean Pedro y Eva a sus visitantes

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  • Plato más celebre: Cocido Coscolo, una versión singular del Cocido Maragato

 
  • El Cocido Coscolo. «Porque no todos los cocidos son iguales»

El Cocido Coscolo no es sino un agradecido heredero del cocido tradicional maragato. Sobre esa base, hemos introducido algunos cambios que hacen de nuestra propuesta algo diferente.

 

Comenzamos con un aperitivo de cecina sobre pan tostado con queso semi curado y aceite de rúcula. En el primer vuelco, destacan la albóndiga de gallina, que cocinamos para que sea mucho más jugosa. El morcillo de Buey, que Jose del Capricho selecciona cuidadosamente, y la morcilla ahumada, que incorporamos a nuestro cocido. En el segundo vuelco, los garbanzos/repollo/patata vienen acompañados de nuestro mojo maragato y las piparras en vinagre. En el tercer vuelco hacemos el juego de alquimista para obtener una sopa desgrasada y llena de sabor.

 

Su principal valor es la elaboración propia de los ingredientes. Recibimos el producto en fresco y lo salamos, adobamos y curamos. También embutimos artesanalmente el chorizo y la morcilla. Todo ello en una sazón natural, del modo que siempre se hizo.

 

El cocido maragato tiene la peculiaridad de comerse al revés. Primero las carnes, luego los garbanzos y verduras y por último, la sopa. Estos tres servicios se denominan, en la zona, “vuelcos”. Veamos, paso a paso, esos tiempos en el Cocido Coscolo.

 

 

 

 

Primer vuelco

Morcillo de buey, costilla, chorizo, morcilla curada, tocino, careta, pata, albóndiga de gallina y relleno.

Se acompaña todo con una
ensalada de lechuga, tomate cherry y cebolleta que aporta frescor, ayudando a degustar los matices de cada pieza.

 

Segundo vuelco

Garbanzos de la zona, repollo rizado y patatas. Acompañado de guindilla verde en vinagre y nuestro mojo maragato.

 

Tercer vuelco

La sopa de fideos desgrasada y llena de sabor.

 

Postres

Natillas caseras al caramelo con mantecada de Astorga.
Sorbetes de lima y Campari. (Con suplemento de 2 euros)
Sorbete de mojito. (Con suplemento de 2 euros)
Crema de queso con cacahuetes garrapiñados. (Con suplemento de 2 euros)
Crema de chocolate, bizcocho y crujiente de fruta de la pasión. (Con suplemento de 2 euros)

 

Café

(no incluido)

Café de puchero aromatizado con canela y clavo acompañado de aguardiente.


Se obsequiará un aguardiente tostado que lo pueden tomar en el restaurante, o llevarlo de recuerdo.

 

Les gusta ofrecer una ración abundante, pero no excesiva con el fin de que el comensal pueda probarlo todo. Si se desea repetir de algún vuelco, llevará el suplemento correspondiente. El éxito no reside en que la bandeja regrese medio llena a la cocina, sino que el cliente pueda degustar todas las piezas y disfrutar también del postre.

 

Precio: 28,00 euros por comensal

 

Nota: El pan y aperitivo, se servirán por defecto (1,40 €). Si no lo desea, por favor, indíquenoslo.


Disponemos de Cocido Coscolo apto para intolerantes al gluten. Avisar con antelación.

 

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  • El Cocido Coscolo en tu mesa, para degustarlo en casa
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  • Nos gustaría transmitir nuestra esencia, el sabor, el olor de la cocina de Coscolo. Conseguir de alguna manera que nos sintáis en vuestra mesa.
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  • Para hacer realidad este objetivo ponemos en marcha, con mucha ilusión, un nuevo proyecto para que puedas servir en tu mesa el auténtico Cocido Coscolo a través de una plataforma de venta que ya está a tu disposición desde esta misma página.
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  • ¿Qué recibes?
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  • Todos los componentes de nuestro cocido, para 2 comensales, para que podais disfrutar de su sabor y aroma igual que si estuvierais en nuestro restaurante de Castrillo de los Polvazares pero en casa.

  • 1 Ud. del primer vuelco con carnes elaboradas artesanalmente.

1 Ud. del segundo vuelco con garbanzos pico pardal y repollo.

1 Ud. de fideo fino.

1 Ud. de nuestro mojo maragato.

1 Ud. de piparras en vinagre.

2 Uds. de natillas con caramelo y mantecada de Astorga.

1 Ud. vino tinto D.O. Bierzo «La Mencía de Coscolo»

2 Uds. infusión digestiva.

  • Porque las mejores cosas de la vida merecen ser compartidas. Que os sepa rico…
  • Gracias por elegirnos.
  • Pedro y Eva

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  • La opinión de la Guía Michelín

La opinión de la «Guía Michelín» sobre el restaurante leonés de Coscolo, en la capital del cocido maragato, es muy positiva, señalando que «esta bella localidad (Castrillo de los Polvazares) es famosa por el Cocido Maragato, un plato que desde la época de los arrieros se sirve al revés de lo normal, primero las carnes, luego los garbanzos y al final la sopa.

 

Aquí tiene la particularidad de que elaboran los productos en la propia casa, con materias primas de proximidad que embuten, ahúman, adoban y curan ellos mismos, y que al chef, de origen navarro, le gusta añadir al plato pequeños detalles que le aportan más personalidad, por eso ellos lo llaman «Cocido Coscolo.»

 

Recomendación: Dejar el coche en el parking a la entrada del pueblo, pues solo pueden acceder los residentes

 

  • Localización del restaurante

 

Coscolo

La Magdalena 1,

24718 Castrillo de los Polvazares (León)

Algunos datos sobre Castrillo de los Polvazares y la comarca leonesa de La Maragatería

Si el viajero va a degustar a Castrillo de los Polvazares un buen cocido maragato, al estilo Coscolo, a la ida o a la vuelta puede darle tiempo a contemplar algunos de los rincones escondidos de Castrillo de los Polvazares o de la comarca leonesa de La Maragatería, espacio geográfico en el que se emplaza la célebre localidad.

 

Asimismo, es interesante para el viajero comprender la filosofía y el sentido del Cocido Maragato y su relación con el arrierismo, oficio maragato muy consolidado antes de la llegada de la mecanización y automoción con la revolución industrial en el primer tercio del siglo XX pasado.

  • Castrillo de los Polvazares

 

Castrillo de los Polvazares es una localidad perteneciente al municipio de Astorga, en la comarca de Maragatería, provincia de León.

 

Inscrito en el Camino de Santiago francés, es el pueblo mejor conservado de la Maragatería. Todas sus casas están construidas en piedra, y las calles no están asfaltadas, sino empedradas. Es enteramente peatonal. Desde 1980 está declarado como Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental. El nombre procedería de la cercanía de dos castros, el Castro de San Martino y el de Teso de la Mesa.

 

Las casas están estructuradas en función de la actividad de los arrieros, dándose grandes puertas para el paso de carros, patios interiores que son el centro de organización de la casa, cuadras y algunas grandes bodegas. Algunas dan testimonio del esplendor alcanzado por aquellos mercaderes viajeros.

 

Hay que remontarse a finales del siglo XVI para encontrar el origen de la población, aunque no es hasta el siglo XVIII cuando alcanza su mayor relieve. Es en esa época cuando se empedró la calle Real, para así facilitar el trasiego de los arrieros.

 

El pueblo originalmente se encontraba en una ubicación distinta. Fue destruido por unas riadas, y se reconstruyó en el siglo XVI en su emplazamiento actual.

 

La localidad dispone de un viejo puente sobre el río Jerga con fábrica de mampostería, en un estilo muy primitivo. A su entrada, cuenta con otro puente construido a principios del siglo XX en obra de piedra con la incorporación de una viga inferior en celosía. Al término del pueblo se encuentra un singular merendero porticado de generosa mesa y banco corrido.

 

Castrillo de los Polvazares fue la localización elegida por la escritora Concha Espina para ubicar su novela La Esfinge Maragata que internacionalizó las costumbres de estas tierras. Otra personalidad relacionada con este pueblo es René Clair, cineasta francés, cuya mujer vivió allí hasta su muerte en 2006.

 

En 2004 y 2006 se celebraron en Castrillo y Astorga las Jornadas Napoleónicas, en recuerdo de la Guerra de la Independencia Española. En estas jornadas, se recrea el ataque y sitio de la ciudad de 1810.

 

En la actualidad, sus principales reclamos turísticos son su arquitectura típica, la artesanía y su gastronomía.

 

  • Evolucion de la poblacion desde 2000 hasta 2023

 

Segun los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de Enero de 2023, el numero de habitantes en Castrillo de Los Polvazares era de 99, dos  habitantes menos que el en el año 2022 (101).

 

En el grafico siguiente se puede ver cuantos habitantes tiene Castrillo de Los Polvazares a lo largo de los años:

 

 

Tabla con la evolución del numero de hombres ,mujeres y total a lo largo de los años
 
Evolucion de la poblacion desde 2000 hasta 2023
Año Hombres Mujeres Total
2023 61 38 99
2022 60 41 101
2021 58 44 102
2020 55 42 97
2019 57 44 101
2018 57 50 107
2017 58 49 107
2016 58 45 103
2015 56 43 99
2014 50 43 93
2013 46 35 81
2012 45 34 79
2011 41 32 73
2010 40 34 74
2009 38 32 70
2008 41 34 75
2007 43 37 80
2006 42 36 78
2005 40 31 71
2004 43 31 74
2003 43 30 73
2002 45 32 77
2001 42 33 75
2000 41 35 76

 

Como se puede observar, la población está estancada pero, paradójicamente con el despoblamiento de Castilla y León, ha mantenido la suya en torno a los 100 habitantes, a lo largo del último decenio con un incremento del 7% en el año 2017, incremento anulado en el último lustro.

 

El Camino de Santiago, con dirección al puerto de Foncebadón, pasa a unos 50 metros de la villa, de aquí que no sea extraño encontrarse con algún peregrino que se desvía de la Ruta Jacobea unos minutos para contemplar la belleza del municipio. Un municipio que atraviesa de punta a punta la calle Real, una gran avenida y su columna vertebral. Tras pasar por Astorga, la ruta hacia Santiago que pasa por Castrillo de los Polvazares en la ruta francesa y de la Plata.

A los atractivos artísticos se suman los gastronómicos, pues Castrillo de los Polvazares es cuna del famoso cocido maragato. Un cocido que junto a las tradiciones populares y la conservación de los trajes típicos y la arquitectura popular han permitido que la villa parezca haberse parado en el tiempo ante los ojos del turista.

 

  • Qué ver en Castrillo de los Polvazares

Muchos habitantes de este pueblo de la Maragatería como muchos otros de la zona, eran arrieros, es decir, comerciantes itinerantes que ponían en contacto a Galicia y los productos del mar, con Castilla y Extremadura.

Las necesidades de esta actividad económica se reflejan en la anchura de sus calles, para facilitar el paso de los carros, y la estructura de sus casas, con grandes portalones y espaciosos patios para las cuadras de los animales, lo que dota de personalidad definida la arquitectura maragata.

En Castrillo de los Polvazares, el monumento es todo el pueblo, así que os recomendamos que paséis con calma por sus calles.

En la calle principal o Calle Real, que recorre todo el pueblo, es donde encontraréis más visitantes, así que os aconsejamos que lo recorráis por las calles laterales, observando con calma todo lo que os redea.

En la Plaza Mayor destaca la pequeña iglesia con su campanario y un poco más abajo, la antigua fuente.

El pueblo es el lugar ideal para encontrar la calma en un entorno lleno de encanto, pero es difícil hacerlo en verano, cuando se encuentra literalmente invadido por turistas, así que si podéis visitarlo en otro momento del año, disfrutareis el doble. Como este pueblo se dedica al turismo, encontraréis magníficos restaurantes para probar el famoso Cocido Maragato, así como varias casas rurales para alojamiento.
También hay curiosas tiendas de artesanía donde comprar algún capricho o llevaros un recuerdo.

Si tenéis ocasión, entrad en uno de los patios de las casas particulares. La mayoría de ellos tienen una decoración sorprendente.

  • La Maragatería

La comarca de la maragatería está situada al suroeste de la provincia de León. Su territorio está poblado desde tiempos remotos. Recientes descubrimientos de petroglifos megalíticos han sido datados en más de 5.000 años.

 

El primer pueblo que habitó estas tierras del que conocemos su nombre fueron los astures. Concretamente, la gens de los amacos, vinculada al monte sagrado del Teleno, que durante el dominio romano recibió culto como Mars Tilenus.

 

 La conquista del territorio astur tras las Guerras Cántabras supuso una nueva reorganización del territorio astur, en el que la Maragatería se convirtió en el centro del Conventus Asturum debido a la fundación de Asturica Augusta, la futura Astorga, creada a partir de un antiguo campamento militar romano y que se convirtió en la capital conventual. 

 

Desde épocas más recientes, sus habitantes son conocidos como “maragatos” nombre que deriva de la palabra latina “mercator” pues durante siglos, los habitantes de esta zona fueron arrieros dedicados al transporte de mercancías con carros tirados por mulas a lo largo de toda la península, hasta que en el siglo XIX el ferrocarril acabó con este singular modo de vida.

 

Transportaban salazones, aceite y vino pero sobre todo pescado desde el litoral al interior. Aún hoy, la mayoría de pescaderos de Madrid son descendientes de maragatos. La honestidad de estos arrieros los convirtió en legendarios, no era necesario firmar un trato, darse la mano bastaba.

 

Así lo contaban los cronistas de la época:

  • «No menos llaman la atención los maragatos por su traje. Consiste en calzones anchos como sacos, hasta las pantorrillas, donde se ajustan, de género negro u oscuro, chaquetas del mismo, con mangas demasiado anchas hasta el codo y cayendo alrededor del cuerpo, como camisa de pliegues; largas melenas y sombreros de pastor. Son traficantes y generalmente los que trasladan el dinero, por su crédito y formalidad. Encuéntranse siempre en los mesones de la puerta de Segovia, sobre todo en uno que tiene su nombre. Alguno de estos traficantes suelen helarse en el rigor del invierno, pues no los detiene el frío, ni llevan otro abrigo sino una ligera y mala manta».
  •  
  • Antonio Carlos Ferrer Herrera.
  •  
  • “Por todos los caminos de España , particularmente al Norte de la cordillera divisoria de ambas Castillas, pasan los maragatos en cuadrillas de cinco o seis; dormitando o simplemente echados en el lomo de sus gigantescas y cargadísimas mulas, bajo los rayos del sol achicharrante. En suma; casi todo el comercio de una mitad de España está en manos de los maragatos, cuya fidelidad es tal, que cuantos han utilizado sus servicios, no vacilarían en confiarles el transporte de un tesoro desde el Cantábrico a Madrid, en seguridad completa de que no sería culpa suya si no llegaba a salvo e intacto a su destino; arrojados han de ser los ladrones que intenten arrebatar sus mercancías a los arrieros maragatos doquiera tenidos;  aferrados a ellas mientras puedan tenerse en pie, las defienden a tiros o con su propio cuerpo si caen en la pelea».
  •  
  • J. Barrow “El inglesito”
La situación del resto de Maragatería durante esta época se conoce poco, pero los restos hallados de una villa romana en el paraje de El Soldán (Santa Colomba de Somoza) permiten hablar de explotación agrícola organizada.
 
También se ha constatado la existencia de varios castros, vinculados con la explotación aurífera de esta zona de las estribaciones de los Montes de León, y que supuso uno de los pilares de la economía de la época.
 
Hay varios testimonios arqueológicos de estas extracciones de oro en Fucochico (Luyego de Somoza) o en Tabuyo del Monte, ambas formando parte del Complejo minero del Teleno.
 
Recientes descubrimientos de petroglifos megalíticos, datados por expertos en más de 5.000 años, están permitiendo conocer mejor las culturas prehistóricas de la región, aparte de haber revolucionado las teorías sobre Megalitismo en España, pues esta parte de la provincia de León no se encontraba dentro del área de las culturas megalíticas. Entre otros megalitos, se descubrió en junio de 2009 un menhir.
 
Limita al norte con la comarca de La Cepeda, al sur con la comarca de La Valduerna, al occidente con la comarca del Bierzo y la de La Cabrera, y por el oriente con La Vega del Tuerto y La Valduerna.
 

Tanto la arquitectura popular como la gastronomía heredan influencias de los hábitos de los arrieros.

 

Se popularizaron en toda la comarca algunos platos propios de puerto de mar, como el bacalao, el pulpo y el congrio al “ajoarriero”.

 

Otra especialidad de la zona muy apreciada es la cecina de vacuno. Son también notables la micología y la miel de elaboración tradicional.


Entre los atractivos de la Maragatería, destaca la arquitectura popular propia de la comarca, que presenta viviendas adaptadas al oficio de la arriería. También las artesanías, sobre todo las de textiles de lana, como se puede ver en los museos del Val de San Lorenzo.


El rico patrimonio monumental está relacionado principalmente con el camino de Santiago. Son abundantes los restos arqueológicos como los Petroglifos de Peñafadiel o los vestigios de las explotaciones auríferas que se pueden visitar siguiendo la Ruta del Oro.

 

El folclore tradicional, con la música y los trajes típicos maragatos se pueden ver en fiestas populares como la Romería de la Virgen de los Remedios.

 

Las rutas naturales de senderismo por sus bosques, riberas, cascadas y zonas montañosas de la Sierra del Teleno, muestran la belleza de esta singular comarca leonesa.


Construcciones típicas maragatas en Valdespino de Somoza. Su verdadero nombre es País de los Maragatos, anteriormente era llamada la Somoza.

 

Se han dado varias hipótesis respecto al origen del nombre maragato. Inicialmente se pensaba que derivaba de la expresión latina mauri capti (moros capturados, cautivos), haciendo referencia a un supuesto origen bereber.

 

Otras tradiciones intentaron buscar una relación entre el nombre maragato con el rey Mauregato, quizá porque también se ha supuesto un origen musulmán para el famoso rey astur.

 

En cambio, el catedrático de la Universidad de León Laureano Rubio sostiene que en realidad el nombre maragato procede de los tiempos de la arriería, cuando los somozanos se hicieron célebres como comerciantes de pescado.

 

El hecho de transportar productos pesqueros salados desde Galicia (el Mar) a Madrid (los Gatos) ofrece una explicación más plausible. Así, el nombre significaría del mar a los gatos, que reducido queda como maragato.

Los municipios que conforman La Maragatería son los siguientes:

  • Astorga
  • Brazuelo
  • Lucillo
  • Luyego
  • Santa Colomba de Somoza
  • Santiago Millas
  • Val de San Lorenzo

Su capital económica es la ciudad de Astorga. La capital de la Alta Maragatería actualmente está en Santa Colomba de Somoza, mientras que la capital de la Baja Maragatería está en Santiago Millas. La capital religiosa está en Luyego de Somoza, lugar donde se encuentra la patrona de los maragatos, Nuestra Señora la Virgen de los Remedios, si bien el obispado se encuentra en la ciudad de Astorga.

  • La Chifla o flauta maragata

La chifla o flauta maragata es el instrumento tradicional más representativo de la comarca de La Maragatería, aunque su uso está extendido a toda la provincia, en especial a El Bierzo. La chifla está ligada en su uso al tamboril, y su aprendizaje está ligado sobre todo a la tradición familiar o a los tamborileros de la comarca.

 

En los últimos años, el Ayuntamiento de León ha ofrecido cursos de Chifla y tamboril. En muchas comarcas de la provincia de León la chifla ha sido arrinconada por otros instrumentos como la dulzaina o el acordeón en las fiestas tradicionales.

 

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