Ruta 1 por los espacios naturales de Castilla y León: Hoces del Río Riaza

 

La provincia de Segovia ofrece a los amantes de la naturaleza unos grandes espacios naturales y áreas recreativas. A las extensas llanuras cerealísticas, típicas de los campos castellanos, se suman los grandes pinares, los paisajes serranos formados por pastos, encinas y pinos o las frescas riberas de los ríos, perfiladas por choperas o escarpados acantilados formados por la erosión del agua y el paso de los años. Parques Naturales como las Hoces del Duratón o las Hoces del Riaza, el Parque Nacional de Guadarrama o la Sierra de Ayllón, son garantías suficientes para conseguir un buen plan natural con éxito. Además, también lugares perfectos para la realización de senderismo, rutas cortas o largas, para todos los gustos.

 

A partir de las referencias del portal turístico Segovia un buen plan, iniciamos una serie de rutas por los espacios naturales de la provincia de Segovia ahora que es primavera y es la estación más atractiva de Castilla y León, paisajísticamente hablando, claro.

Ruta 1: Las Hoces del río Riaza

 

El Parque Natural de las Hoces del río Riaza se encuentra al norte de la provincia de Segovia, entre las localidades de Maderuelo y Montejo de la Vega de la Serrezuela. Por él transcurre el río Riaza, que hace de eje del parque fundamentalmente estepario, pero con un gran contraste con el valle donde abunda una vegetación de grandes sabinares y encinares. En el interior del Parque debemos destacar el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega de la Serrezuela (Segovia), que se hizo famoso de la mano de Félix Rodríguez de la Fuente y que fue inaugurado por don Juan Carlos de Borbón. En él podremos localizar una de las reservas de buitres leonados mas grandes de Europa.

 

Como aperitivo del Parque, tenemos la localidad de Maderuelo junto a la presa de Linares del Arroyo, un bello espectáculo que uno no puede perderse. Siguiendo el río llegamos a un cañón calcáreo de hasta 150 metros de profundidad y entre 200 y 300 de anchura y donde está situada la ermita de El Casuar y posteriormente, la colonia de buitres. Y al final del Parque, nos recibe un gran valle con una fértil vega que termina en la localidad de Montejo de la Vega. 

 

En el Espacio Natural predomina la sabina albar, su calidad depende de la profundidad de su suelo. Además de la sabina, podemos encontrar especies como el  lino, camaedrio o aulaga. También es muy habitual la encina o el enebro común. Son visibles zonas de repoblación de pinos laricio y el resinero. En la ribera son habituales chopos, álamos, sauces o fresnos.

 

En cuanto a la fauna, tenemos que destacar la gran riqueza de aves, más de veinte variedades. Y cómo no, el buitre leonado es el rey.  Cuenta con más de 150 parejas. Se deja ver también el alimoche, aguila real o el cernícalo vulgar. Aves más pequeñas como el avión roquero o el búho real. Todas estas especies aprovechan las grietas de las altas paredes. En los bosques podemos encontrar al ruiseñor, el mito, al roquero solitario, pinzón, paloma torcaz o perdiz, y muchas más variedades. Además podremos encontrar anfibios y reptiles, como la rana o la culebra de agua. Y mamíferos como el jabalí, el zorro, corzo, tejón o nutria, y los habituales de nuestras tierras como los conejos o libres y una buena cantidad de murciélagos.

El refugio de rapaces de Montejo es un modelo pionero de conservación en España desde 1974

Desde 1974 el Refugio de rapaces, con buitres negros leonados y alimoches, de Montejo de la Vega de la Serrezuela (Segovia) en el corazón de las Hoces del Río Riaza, tras el embalse de Linares del Arroyo,  ha sido y sigue siendo un lugar de referencia para la investigación y seguimiento científico, la puesta en marcha de múltiples acciones de conservación y restauración del hábitat y un ejemplo de participación ciudadana en la conservación. 


Una realidad con décadas de historia gracias al apoyo de muchas personas. La gestión modélica llevada a cabo hasta ahora no hubiera sido posible sin el compromiso y la colaboración de innumerables personas y entidades. Entre ellos la población local, que ha mantenido los usos extensivos y sostenibles del territorio, lo que ha permitido su buen estado de conservación; los guardas de WWF, Jesús Hernando y su padre Hoticiano Hernando, que han dedicado sus vidas al conocimiento y defensa de su naturaleza; y los voluntarios del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza, que ha estado presidido por el Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo hasta su triste pérdida en septiembre de 2022. Su incansable trabajo ha convertido este lugar en uno de los espacios naturales con el seguimiento de su biodiversidad más preciso de nuestro país.

 

El Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega (Segovia) fue creado en noviembre de 1974 por WWF España y es el corazón del actual Parque Natural de las Hoces del Río Riaza.
Es el primer caso de custodia del territorio en nuestro país y un ejemplo de desarrollo sostenible y protección de especies amenazadas, como el buitre leonado, que tiene en estas hoces una de las colonias más importantes de la península Ibérica y de Europa. 

 

En 1974, durante la preparación de la serie El Hombre y la Tierra, Félix Rodríguez de la Fuente visitó el río Riaza, en el nordeste de la provincia de Segovia, en cuyos cañones y barrancos se reproducían muchas de las aves rapaces que campeaban por la meseta del Duero.


Tras comprobar que las poblaciones de buitres se habían reducido drásticamente propuso, de acuerdo con la población local, la creación de un refugio para conservar las rapaces. Lo hizo en un momento en el que aún se las consideraba alimañas, eran perseguidas por la propia administración y denostadas por gran parte de la sociedad.

Así, en noviembre de 1974, ADENA y la Hermandad de Labradores y Ganaderos de Montejo de la Vega de la Serrezuela suscribieron un convenio para crear un refugio de caza, se contrató guardería permanente y se construyó un comedero en el que depositar el ganado muerto para recuperar las poblaciones de águilas, buitres y alimoches. Nacía el primer acuerdo de custodia del territorio de nuestro país y un modelo pionero de conservación privada replicado años después en otros lugares de España.


El 13 de enero de 1975 se inauguró de manera oficial el Refugio de Rapaces. Desde entonces, las hoces del Riaza se han convertido un lugar obligado para los amantes de las aves y en un laboratorio donde se ponen en práctica nuevas ideas de conservación. Es también una escuela de naturalistas y defensores del medio ambiente, formados en sus campamentos y en los numerosos proyectos de conservación desarrollados durante casi medio siglo.


En 2004 la Junta de Castilla y León creó el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza, que entre sus 5.145 hectáreas engloba también el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega y aumenta su nivel de protección ante futuras amenazas.

 

Según los censos realizados en 2023, ya hay 246 parejas de buitre leonado formadas en el Refugio de Rapaces y 11 parejas territoriales en el conjunto de las Hoces del río Riaza y alrededores. Por lo tanto, podemos decir que en este enclave también existe una destacada población de alimoche, especie amenazada que, tras un importante declive de su población en los años 90, se ha conseguido estabilizar en once parejas en la última década.


Otra especie que encontramos en este emblemático espacio natural es la nutria. Y, gracias a la restauración de puntos de agua, se ha conseguido favorecer la reproducción de algunos anfibios, que son un importante bioindicador de la calidad del agua del medio.  

 

Además de la fauna, podemos encontrar muchísima flora. Gran riqueza de árboles y arbustos representantes de la Península Ibérica que pueden identificarse a través de la guía que se acompaña al reportaje. 

 

  • Félix Rodríguez de la Fuente: 

    • «Cada planta, cada animal… tienen su razón de ser. No están a nuestro alcance por puro azar o capricho, sino que forman parte de nosotros mismos

    • El hombre no es un ovni venido de una lejana galaxia; el hombre es un poema tejido con la niebla del amanecer, con el color de las flores, con el canto de los pájaros, con el aullido del lobo o el rugido del león”  

El Bosque del recuerdo: Un agradecimiento que perdura en la memoria

Además, cerca del paraje de la Rinconada se encuentra un bosque muy especial, dedicado a todas las personas que han dejado parte de su legado para apoyar el trabajo de conservacion de la naturaleza de WWF.


En el momento que reciben el testamento, en reconocimiento y recuerdo de tu apoyo, plantan un árbol en el emblemático Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega (Segovia). Un espacio natural creado por los vecinos y Félix Rodriguez de la Fuente, primer Vicepresidente de WWF Adena, quien defendía que la naturaleza es el mejor legado que podemos dejar.

Félix Rodríguez de la Fuente lo dejó dicho: «Cada planta, cada animal… tienen su razón de ser. No están a nuestro alcance por puro azar o capricho, sino que forman parte de nosotros mismos. El hombre no es un ovni venido de una lejana galaxia; el hombre es un poema tejido con la niebla del amanecer, con el color de las flores, con el canto de los pájaros, con el aullido del lobo o el rugido del león”  

Parque natural Hoces del río Riaza

Al NE de la provincia, sobre el río Riaza; linda al N con la provincia de Burgos y al E con la de Soria. Superficie del Parque: 5.145 Ha. Superficie incluida ZIS: 14.000 Ha.
 
El Parque Natural se localiza en el nordeste de la provincia de Segovia, ya muy próximo al límite con la de Burgos. El río Riaza constituye el eje longitudinal del Espacio y, a lo largo de su recorrido de sureste a noroeste, se pueden distinguir tres grandes zonas. La primera, entre la localidad de Maderuelo y la presa de Linares del Arroyo, con un relieve relativamente suave, estando el río Riaza embalsado desde el año 1951. Entre la presa y el arroyo de El Casuar, con una longitud de 5,5 kilómetros, el río se ha encajado en las calizas formando un cañón calcáreo de hasta 150 metros de profundidad y entre 200 y 300 de anchura. Y, por último, a partir de dicho arroyo y hasta la localidad de Montejo de la Vega, el río abandona las calizas formando un valle disimétrico con una fértil vega en su fondo.
 
  • Municipios: Maderuelo, Valdevacas de Montejo, Montejo de la Vega de la Serrezuela

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  • Núcleos de población: Maderuelo, Valdevacas de Montejo, Montejo de la Vega de la Serrezuela

Vegetación

La vegetación que tapiza el páramo es principalmente esteparia, con manchas de arbolado adaptado a la extrema continentalidad de este clima: sabinares, encinares y algunos quejigares. En contraste, el fondo del valle mantiene un soto fluvial muy interesante. Junto a la espectacularidad del paisaje, las aves son las que confieren a este Espacio su principal característica. La presencia de cortados calizos, pródigos en repisas y oquedades de los más variados tamaños, permite el asentamiento de una rica comunidad de aves de roquedo. Por otra parte, el embalse de Linares del Arroyo se convierte todos los años en la principal área provincial para la invernada de diversas especies de aves acuáticas.

 

Este Espacio Natural se caracteriza por el dominio de la sabina albar, la calidad de estos sabinares varía dependiendo de la profundidad del suelo, de la presión antropógena y de la competencia con otras formaciones boscosas del género Quercus; acompañan a la sabina especies como la aulaga, lino, camaedrio, etc.

 

Junto a esta cupresácea destacar la presencia de la encina que en estos suelos calizos y al ascender por encima de los 900 m. no se desarrolla más allá de su etapa arbustiva: carrasca. Estos encinares han ido desplazando en el Cuaternario, a la sabina albar, aprovechando los suelos más ricos y profundos, convirtiéndose así en su eficaz competidora. Unidos a la encina: la aulaga, enebro común, poemia, torvisco, rubia silvestre …

 

Menor importancia adquiere la presencia del quejigo que prefiere suelos calizos, frescos y profundos, acompañan a este roble un buen número de rosáceas (rosal silvestre, zarzamora, majuelo, endrino). No se pueden olvidar las pequeñas manchas de repoblación a base de pino laricio y pino resinero, ni la vegetación de ribera que aparece en algunos fragmentos del río a base de chopos, sauces, álamos, alisos, fresnos, …

 

En cuanto a los matorrales, varios son los tipos que se pueden diferenciar en este Espacio Natural: aulagares (Genista scorpius) que ocupan los terrenos muy calizos y pedregosos; espinares a base de zarzas, majuelos, endrinos; tomillares-esplegares, compuestos por plantas aromáticas como el tomillo y el espliego entre otras; un lugar reducido ocupan los herbazales-gramadales a base de gramíneas; y por último los jarales generalmente sobre suelos ácidos formados por Cistus ladanifer y Cistus laurifolius.

 

Se puede seguir esta enorme biodiversidad vegetal a través de la guía que se acompaña para una más fácil identificación de las especies y variedades vegetales.

Fauna

 

Los más interesante de este Espacio Natural es sin duda la gran riqueza en especies de aves que posee, prueba de ello es la catalogación aquí de más de 20 especies de las incluidas en el Anexo 1 de la Directiva relativa a la Conservación de las Aves Silvestres (79/409/CEE) entre ellas hay que destacar la importante colonia de buitre leonado con más de 150 parejas, el alimoche, el cernícalo vulgar, el avión roquero, la chova piquirroja, el búho real … que aprovechan las grietas y oquedades de estas escarpadas paredes.

 

En la paramera abundan las especies esteparias como chotacabras pardo, esmerejón, alondra de Dupont, collalba rubia, tarabilla común, …

 

Los bosques de quercíneas, sabinas y pinos constituyen un enclave idóneo como lugar de alimentación y refugio de diversas aves: ruiseñor bastardo, roquero solitario, mito, azor, cárabo, pinzón, paloma torcaz, perdiz, águila real, águila calzada, carbonero garrapinos, etc.

 

La presencia del río Riaza y del embalse de Linares del Arroyo sirven de refugio a una importante ornitofauna: ánade real, ánade friso, porrón común, somormujo lavanco, polla de agua, garza real, carricero común, mirlo común … son las más significativas, pero junto a ellas en este biotopo están obligados a vivir algunos anfibios y reptiles (rana verde, culebra de agua …). En cuanto a los mamíferos destacar la presencia en este paraje de especies como la nutria, jabalí, zorro, corzo, tejón, gineta, garduña, comadreja, gato montés, conejo, liebre, sin olvidar un buen número de micromamíferos y murciélagos.

Topografía y Geomorfología

Desde la presa de Linares del Arroyo hasta las proximidades de Montejo de la Vega de la Serrezuela, el río Riaza ha excavado un valle de dirección paralela al eje del pliegue anticlinal longitudinal que cierra el Embalse de Linares y al que baja en casi toda su longitud, cerca de 7 Kms. Valle de vertientes verticales con escarpes labrados sobre calizas turonenses, cuya profundidad oscila en torno a 150 m. y cuya anchura máxima no supera los 200 ó 300 m.

 

El origen de esta garganta es por incisión lineal que cortando la masa turonense alcanzó al Cenomanense margoso donde labró su lecho, matizado por unos procesos kársticos secundarios y donde además sus vertientes han experimentado una notable evolución, como consecuencia de los procesos que han permitido el retroceso de los escarpes, merced a la red ortogonal de diaclasas y la estratigrafía turonense.

 

El trazado marcado por el río es indiferente a la estructura del pliegue anticlinal, ya que a lo largo de 2,5 Km varía constantemente de dirección, formando un conjunto de tres de cuatro meandros encajados, de tamaño y curvatura muy similares. A partir del último meandro, el trazado del Riaza se mantiene rectilíneo, discurriendo sobre el flanco septentrional del pliegue, hasta la confluencia con el arroyo del Casuar.

 

A la hendidura del Riaza hay que unir las acciones de otros arroyos afluentes (Casuar, Valugar, Vallejo-Sancho) que han contribuido junto con el primero a la disección del anticlinal de Linares.

Patrimonio social y cultural

Los pueblos del Parque Natural tienen un interesante patrimonio histórico-artístico, si bien no siempre se encuentra en un buen estado de conservación. En el interior del espacio, en la misma vega del río Riaza, se encuentra la ermita de Casuar, iglesia románica del siglo XII parcialmente en ruinas, que fue declarada Bien de Interés Cultural en 1997, con la categoría de Monumento.

 

También dentro del espacio se encuentran los restos de la iglesia de Linares del Arroyo, pueblo inundado por el embalse del mismo nombre, de estilo románico tardío y que, en función de la altura del agua del embalse, aparece más o menos inundada.

 

Fuera del espacio, la mayor parte de los recursos histórico-artísticos se concentran en el núcleo de Maderuelo que, con la categoría de Conjunto Histórico, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1993 por sus fragmentos de lienzos de la muralla, restos de torres, una puerta fortificada y dos iglesias románicas con añadidos posteriores, junto con una arquitectura popular singular.

Valores que justifican sus declaración de espacio natural protegido como Parque

Precisamenete, una de las perticularidades de este Parque es su geomorfología. El origen del Cañón está en la incisión lineal ejercida por el río, que cortando la masa de calizas turonenses alcanzó las margas Cenomanenses donde labró su lecho actual ayudado por una red de fallas y por los procesos kársticos.

 

Pero es que además, todos los cañones, desde el punto de vista ecológico crean biotopos especiales y de difícil accesibilidad que son un excelente medio para el hábitat de las rapaces, sin olvidar, en la paramera circundante la existencia de una variada gama de especies esteparias.

 

Casa del Parque natural Hoces del río Riaza (Segovia)

La senda del río (PR-SG6) y la senda de la ermita de Casuar (PR-SG7) requieren permiso hasta el 31 de julio.
 
Con motivo de la temporada de cría, del 1 de enero hasta el 31 de julio es necesario un permiso para realizar las sendas del río (PR-SG6) y la senda de la ermita de Casuar (PR-SG7) . Se puede solicitar a través del correo electrónico cp.riaza@patrimonionatural.org enviando nombre, apellido y DNI de un responsable del grupo, el día y hora de inicio y el número de participantes.

Senderismo: propuesta de paseo 

  •  Dificultad: Baja-Media
  •  41º 31´ 27´´ / 3º 37´ 34´´
  •  5.00 Km. (ida y vuelta) km. (1,5 horas horas)

Nomenclatura: PRC-SG-9. Tipo de recorrido: Circular. Punto de partida y llegada: Valdevacas de Montejo. Longitud: 4,5 Kilómetros. Duración: 1 hora y 18 minutos / Desnivel: 100 metros Tipo de camino: Camino forestal / Dificultad: media. Época recomendada: Todo el año. Apuntes: Senda no recomendable para realizar en bicicleta. Teléfono de emergencias: 112. NOTA: a lo largo de la senda la cobertura de telefonía móvil es reducida.

 

Partiendo de Valdevacas de Montejo, desde la calle la Fuente, nos dirigimos hacia el camino del Convento de Casuar. Tras recorrer 650 metros desde el casco urbano de la localidad, encontramos a nuestra derecha el aparcamiento para vehículos. A partir de este punto, accedemos al inicio de la senda tomando el segundo camino que aparece a nuestra derecha, atendiendo a la señalización existente.

 

A ambos lados, podemos observar tierras de labranza, principalmente destinadas a cultivos de cereales. Continúa nuestro camino cruzando una pequeña vaguada por donde transcurre un arroyo. En sus bordes, chopos (Populus nigra L.), junto con sauces (Salix neotricha), juncos (Scirpus holoschoenus L.) y rosales silvestres (Rosa canina L.) nos muestran la trayectoria que sigue el agua.

 

Continuando por la senda, observamos restos de pequeños muros de piedra, que delimitan parcelas que en otro tiempo fueron destinadas a cultivos agrícolas. Aparecen también las primeras sabinas, que poco a poco irán formando un bosque más denso. Ascendiendo por el camino, encontramos un cruce donde seguiremos, sin abandonar el camino principal, hacia adelante.

 

Continuamos el ascenso, y nos encontramos con otro de los árboles característico de estos parajes, la encina (Quercus rotundifolia). Su fruto, la bellota, es una gran fuente de alimento para la fauna y su porte ofrece cobijo a una gran diversidad de especies como jabalíes, corzos, palomas y conejos. 

 

Siguiendo el camino, encontramos unos paneles interpretativos donde podemos hacer una parada. En ellos tenemos información sobre dos temas intrínsecamente relacionados con la actividad ganadera de esta zona, las vías pecuarias y las tenadas, construcciones que dan nombre a esta senda. Estos sencillos edificios fueron construidos por pastores, y eran utilizadas para cobijar el ganado, principalmente ovino, y resguardarlo de las inclemencias climatológicas. Algunos de estos corrales de campo aún siguen siendo utilizados en nuestros días.

 

Otro punto para destacar en nuestro recorrido es conocido con el nombre de Collado de Cabeza Grande, donde podemos disfrutar del paisaje mientras descansamos desde un banco allí situado.

 

El fin de nuestro recorrido se aproxima, pero antes tenemos que cruzar dos pequeñas vaguadas, por lo que notaremos pequeños desniveles en la orografía. Tras esto nos espera una recta desde la que divisamos nuestro punto de partida.

 

Ruta en piragua por el embalse de Linares

Navegar en el Embalse de Linares, Parque Natural de las Hoces del Río Riaza. Esta zona ha sido declarada recientemente Parque Natural, en la preciosa Villa Medieval de Maderuelo.

 

El embarcadero se encuentra en una cómoda playa fluvial donde además de realizar nuestras actividades, podrás disfrutar de un baño en estas aguas, que están catalogadas de excelente calidad, es el único embalse de la provincia de Segovia apto para el baño.

 

Muy cerca hay una chopera por si quieres quedarte a comer a la sombra. El Embalse en el que navegamos son aguas tranquilas, no obstante, está prohibida la realización de la actividad con fuerte viento y tormenta.

 

Puedes elegir entre piragua individual, doble o triple.

 

La actividad de Piraguas la ofrecen de forma exclusiva a los clientes que contratan los packs de multiaventura y los packs de alojamiento con multiaventura.

 

Solamente alquilan el material, por tanto, la actividad no es guiada. Dan una preparación breve y previa mediante nociones básica de remo y la dirección por la que se puede navegar.

 

Más información: Piraguas en el embalse de Linares, Maderuelo (Segovia) muy cerca de Madrid (grajeraaventura.com)

Maderuelo y el cordero asado modalidad «lechazo»

Maderuelo contempla desde lo alto el río Riaza y el embalse de Linares, una masa de agua estancada que refleja la luz de la zona tiñendo de azul el paisaje.

 

Enlazamos nuestro reportaje que hicimos sobre esta villa medieval segoviana, al que se puede acceder desde aqui

 

El producto segoviano por excelencia es el “Cochinillo asado”. Sin embargo, en la zona nordeste de Segovia, es más tradicional el “Cordero asado”, comúnmente denominado “Lechazo”. Este, se suele consumir por cuartos y es un auténtico manjar. Se presenta en tartera de barro, porque se cocina cuidadosamente a fuego lento en hornos de leña. Algo excepcional por la diversidad de hierba de los pastos (tomillo, romero, jara, lavanda, cantueso,…) que se incorporan al sabor del lechazo desde la leche materna de las ovejas. Otros manajares de la gastronomía de la zona son el cochinillo asado, las legumbres (garbanzos, alubias) productos de la huerta (ensaladas, pures, cremas), caza (perdices, codornices, corzo, jabalí,..), reposteria (ponche segoviano, florones, rosquillas fritas, ciegas, soplillos,…), todo ello acompañados de los excelentes vinos de Ribera del Duero de la zona.

Noticia relacionada: Maderuelo, uno de los pueblos medievales más bonitos de Segovia, de Castilla y León y de España con un entorno natural único

 
 
 
 
 
 
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