En la inauguración de la nueva planta de estampación de Nissan, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha defendido la colaboración público-privada en un proyecto que demuestra que Castilla y León es un territorio estable y confiable en el que invertir.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha participado en el acto de inauguración de la nueva planta de estampación de Nissan, que “abre una nueva etapa de oportunidades y futuro” y deja atrás algunos de los momentos de mayor incertidumbre vividos por la sociedad abulense en los últimos años.
En su intervención, Mañueco ha destacado que es una clara señal de que el capital extranjero encuentra en Castilla y León un territorio estable y confiable en donde invertir. Nissan ha apostado por Castilla y León y esta tierra responde, según ha añadió el presidente, quien ha asegurado que la nueva planta “es un éxito colectivo que es fruto de la colaboración público-privada y del trabajo conjunto de Nissan y de la Junta de Castilla y León por la producción y el empleo en Ávila”.
Con esa planta se culmina uno de los hitos más importantes del Plan Industrial de Nissan, con una inversión cercana a los 30 millones de euros por parte de la Junta de Castilla y León, a los que hay sumar la participación en la parte logística prevista en el Plan. En total, más de 55 millones de euros hasta 2026, que van a permitir el mantenimiento de casi 500 puestos de trabajo directos.
El presidente ha insistido que es fruto un colaboración intensa, leal y compartida de la Junta con la multinacional y con los representantes de los trabajadores, a los que ha felicitado expresamente por el esfuerzo y por la responsabilidad y generosidad mostrada en la firma del nuevo convenio colectivo para garantizar la competitividad y el futuro de la empresa.
Para el desarrollo de la nueva nave de estampación, la Junta de Castilla y León impulsó nuevas infraestructuras en el entorno, en colaboración con el Ayuntamiento y coordinación con los representantes de los empresarios. Entre otras cuestiones, se han mejorado las infraestructuras, aumentado la capacidad de suministro eléctrico del conjunto de industrias del polígono, con una nueva zona de aparcamiento y solucionando el drenaje de las balsas de agua del puente de la estación.
Apuesta por el tejido empresarial
El presidente de la Junta ha asegurado que la apuesta del Gobierno autonómico por el tejido empresarial de Ávila no es un hecho aislado. Así pues, se ha referido al Plan Territorial de Fomento para Ávila y su entono con vigencia hasta 2024, impulsando la reindustrialización y la diversificación de la actividad industrial; y aprovechando el gran potencial de Ávila y su entorno, en energías renovables, agroalimentación o automoción.
Ha anunciado que habrá otras buenas noticias de nuevas inversiones empresariales e industriales para la provincia de Ávila en un futuro inmediato.
Por otro lado, Castilla y León es líder y referente indiscutible a nivel nacional e internacional en el sector de la automoción, ha añadido Mañueco. La Comunidad tiene el 20 % del total de capacidad de fabricación instalada a nivel nacional y supone el 25 % del PIB industrial de Castilla y León.
Finalmente, ha reiterado su compromiso personal y el de toda la Junta de Castilla y León con el tejido empresarial abulense y con el de toda la comunidad.
Está muy bien que se apueste por la inversión con las multinacionales establecidas en Castilla y León pero eso no garantiza la certidumbre del mantenimiento de los puestos de trabajo, sino que seguirá el «chantaje» empresarial hasta la proxima ocasión que volverán las amenazas de cierre para recibir nuevas «inyecciones de penicilina» financiera que curen esa dichosa «enfermedad» que tienen las multinacionales en Castilla y León. En todo caso, enhorabuena a los 500 trabajadores y a sus familias por esta bocanada de oxígeno que consiguen gracias a todos los castellanos y leoneses que cofinancian la inversión en la planta de Nissan en Ávila con sus aportaciones. Parece que la Política en el siglo XXI se ha disminuido a aplicar parches y no a formular una solida, consistente y vigorosa Política con mayúsculas transformadora de la estructura econónomica regional para conseguir que Castilla y León sea verdaderamente dueña de su futuro. Respetados lectores, hagan una cuenta sencilla, dividan 55.000.000 entre 500 y resultará que a Castilla y León le ha tocado aportar 110.000 euros cada uno de los 500 puestos de trabajo. Esto son lentejas o lo haces así o cerramos y nos vamos.




