
Ante la profunda caída de los precios del azúcar, Azucarera ha anunciado un cambio en el modelo de colaboración con los agricultores para las próximas siembras de la campaña norte (2019/2020), con el objetivo de garantizar el futuro del cultivo de remolacha y la sostenibilidad de la industria azucarera y su cadena de valor. El anuncio no aplica a las actuales siembras de la zona sur.
El propósito de esta medida, en línea con la que ya se han tomado en otros países europeos, es proteger la continuidad de un sector estratégico en el entorno rural por la riqueza y empleo que genera, así como por los beneficios agronómicos de este cultivo para la productividad de las explotaciones agrícolas. En este sentido, la iniciativa persigue lograr una mayor integración con el agricultor, quien podrá participar de unos mayores beneficios una vez comience a recuperarse el precio del azúcar. Además, Azucarera ofrece modelos que garantizan la rentabilidad y minimizan el riesgo para el agricultor.
Desde la desaparición de las cuotas de producción europeas en septiembre de 2017, el precio por tonelada de azúcar ha caído un 29% hasta los 350 euros (agosto de 2018), el nivel más bajo de la serie histórica, lo que ha generado una importante crisis en el mercado, no solo en España sino a nivel comunitario. De hecho, Azucarera acumula unas pérdidas de 30 millones de euros en los últimos cinco años y para el presente ejercicio prevé un resultado negativo de otros 40 millones de euros en su cuenta de resultados.
A pesar del entorno de mercado actual, Azucarera sigue apostando por el sector y de hecho en el periodo 2012-2022 la compañía tiene comprometida una inversión de más de 155 millones en España, de los cuales ya ha invertido 86 millones, a falta de ejecutar 69 millones adicionales.
Ingresos garantizados
A partir de la próxima campaña 2019/2020, el agricultor recibirá un ingreso de 26 euros por tonelada de remolacha al que se añadirán las ayudas comunitarias regionales aplicables y un complemento vinculado al precio del azúcar que negociará con las organizaciones agrarias, asegurando de este modo que el cultivo de remolacha siga siendo rentable.
De este modo, un agricultor que obtenga 100 toneladas por hectárea de remolacha, en línea con la producción media en España en la zona norte, obtendría un ingreso de 2.600 €/ha, lo que unido a la ayuda nacional y a la ayuda agroambiental situaría el nivel de ingresos aproximadamente en 3.600 €/ha en la zona norte. Si asumimos un coste medio de producción de remolacha de 2.500 €/ha, que incluye riego, fertilizante, productos fitosanitarios etc, el margen es superior a los 1.000 €/ha. Esta cifra confirma que aun en un caso como el actual, con precios deprimidos del azúcar la remolacha sigue siendo un cultivo rentable, incluso sin el complemento que se aplicaría una vez se recupere el precio.
Según Juan Luis Rivero, Consejero Delegado de Azucarera “está en juego la viabilidad de un sector que emplea a más de 4.000 personas entre trabajadores de Azucarera y agricultores en toda España. Tenemos la obligación de adaptarnos a una nueva realidad tras el fin de las cuotas y ser capaces de responder tanto al agricultor, pilar fundamental del sector, como a las comunidades en las que operamos, así como a nuestros clientes”.
El cambio inesperado de modelo persigue garantizar la sostenibilidad y el futuro del sector remolachero – azucarero ante la caída del precio global del azúcar, tras la supresión de las cuotas por la UE
Apuesta por la competitividad del sector o «jarro de agua fría»
En los últimos años, desde Azucarera se ha trabajado intensamente en numerosas iniciativas y proyectos con el objetivo de ayudar a los agricultores a hacer sus explotaciones más competitivas, reduciendo los costes derivados del riego, fomentando el empleo del big data y plataformas colaborativas, imágenes por satélite y el uso de sensores para controlar las explotaciones.
Según Salomé Santos, directora del Área Agrícola de Azucarera, “El cultivo de la remolacha es fundamental en las zonas en las que se sitúan nuestras fábricas, con un impacto muy positivo desde el punto de vista económico, social y agronómico. Nuestro compromiso es que el cultivo de la remolacha siga siendo rentable en el nuevo contexto de mercado. La situación que atravesamos es coyuntural y aunque hoy los precios del azúcar se encuentran deprimidos, volverán a subir y el agricultor podrá ser partícipe de mayores beneficios una vez se recuperen. Debemos permanecer unidos y trabajar juntos por la sostenibilidad del sector. Sin la remolacha perdemos todos”.
Ante el anuncio del cambio de modelo, las organizaciones agrarias no tardaron en reaccionar y responder a la decisión de la empresa azucarera.
Asaja Castilla y León, a pesar del recorte del precio, muestra su disposición a negociar
Ante la decisión de AB Azucarera, S.L. de recortar de forma notable el precio de la remolacha, comunicada el pasado martes 4 de diciembre, en la reunión de la Mesa Nacional de Seguimiento del Acuerdo Marco Interprofesional Remolachero, ASAJA de Castilla y León manifiesta lo siguiente:
- AB Azucarera, S.L. firmó en el año 2015, con los representantes de los agricultores, un acuerdo por cinco años que regula las relaciones contractuales de la compraventa de remolacha en un sector que actualmente está libre de cuotas de producción por parte de la Unión Europea. Además de dicho Acuerdo Marco Interprofesional, se hizo una oferta de precios por el mismo periodo de cinco años que aceptaron las cuatro organizaciones agrarias firmantes (ASAJA, UPA, COAG y Confederación Remolachera). En este contexto, la Junta de Castilla y León aprobó una ayuda agroambiental por cinco años que reporta al productor unos ingresos medios de 425 euros por hectárea y año. Asimismo, la presencia del acuerdo permitió incluir el cultivo de la remolacha dentro de los sectores beneficiarios de ayudas asociadas de la PAC, percibiendo gracias a ello una ayuda anual de entorno a los 500 euros por tonelada. Con el precio ofertado por Azucarera, sumado a las ayudas, los agricultores han venido percibiendo una media de 42 euros por tonelada de remolacha.
- La reducción de precio comunicada hoy, en torno a 6,5 euros por tonelada, representa una rebaja del 20% respecto a los 32,5 euros de precio total medio comprometido por la compañía azucarera, y del 15,5% respecto a lo que venía cobrando el cultivador si se suma el valor de la producción más el de las ayudas asociadas al cultivo (para rendimientos de 100 toneladas de remolacha tipo por hectárea). ASAJA no comparte ni los motivos ni la decisión de esta rebaja de precios, y la considera una imposición por parte de la compañía azucarera.
- Si bien Azucarera justifica la rebaja de precios en la caída de las cotizaciones del azúcar en los mercados europeos y mundiales, y consecuencia de ello en la caída de los beneficios en la cuenta de resultados de la compañía, ASAJA quiere recordar que el acuerdo era a cinco años, y que en este periodo la compañía ha tenido ejercicios con beneficios muy generosos, como fue el penúltimo, en el que ganó 28,9 millones de euros. Además, la reducción del precio de las materias primas no es la única fórmula para equilibrar el balance de una compañía como es Azucarera. Las empresas serias que invierten en la agroalimentación no lo hacen pensando en recoger grandes beneficios en cortos plazos de tiempo, y lo razonable sería esperar un tiempo para ver la evolución de los mercados internacionales, muy volátiles. Al menos, una gran compañía debería demostrar la misma responsabilidad que han demostrado los propios cultivadores, que han cumplido con sus compromisos de siembra aun cuando las condiciones climáticas sido muy difíciles en estos últimos años.
- ASAJA de Castilla y León lamenta que Azucarera haya dado de nuevo un paso desacertado que tendrá consecuencias directas en la reducción de la superficie de siembra de remolacha, además de menoscabar la renta de los productores que continúen con el cultivo, y que supondrá la pérdida de puestos de trabajo directos e indirectos relacionados con el sector remolachero y azucarero.
- ASAJA considera que Azucarera no ha estado a la altura de un sector remolachero, que ha hecho un gran esfuerzo de modernización y competitividad, ni ha estado a la altura de las administraciones públicas que en este caso han apoyado al sector destinando para ello importantes fondos europeos, nacionales y autonómicos. ASAJA considera que la solución a la pérdida de rentabilidad ha de llegar por la correcta remuneración del producto y no por aportar más ayudas públicas.
- ASAJA seguirá apostando por el cultivo de la remolacha. Si tras esta lamentable decisión todavía queda la posibilidad de que se mantenga el cultivo y las fábricas en el futuro, la principal organización agraria de Castilla y León se ofrece a Azucarera y a la cooperativa ACOR a negociar un nuevo Acuerdo Marco Interprofesional que dé estabilidad y rentabilidad a los cultivadores, y a pedir a las administraciones públicas que continúen con los apoyos actuales.
UPA Castilla y LEÓN estudia emprender acciones legales contra Azucarera

UPA va a emprender cuantas acciones legales estén a su alcance tras la decisión hecha pública esta mañana por parte de AB Azucarera, filial de la British Sugar, de rebajar el precio de la remolacha en seis euros/tn, y por lo tanto romper unilateralmente el marco legal que regula el sector remolachero.
Con esta decisión se dinamita una relación fructífera de acuerdos profesionales a lo largo de 30 años mediante el AMI entre industrias y productores, y lo que es peor, se pone en peligro el presente y futuro de las fábricas remolacheras asentadas en nuestro país, de los propios productores, y de numerosos puestos de trabajo directos e indirectos.
El recorte brutal del que ha informado AB Azucarera en las últimas horas supone un 25 % del pago que realizaba hasta la fecha esta empresa, lo que es inasumible actualmente por los agricultores, dado el escaso margen de beneficio en el que ya estaban produciendo los remolacheros españoles.
UPA se ha posicionado radicalmente en contra de la propuesta de la empresa de “intentar compensar esta rebaja con la cotización del precio del azúcar en los mercados”, puesto que no asegura la percepción de un precio digno y rentable.
UPA recuerda que la empresa Azucarera es propietaria de las fábricas de Toro, La Bañeza y Miranda de Ebro, y lamenta que lejos de mantener, fortalecer y mejorar la funcionalidad y productividad de estas tres plantas industriales asentadas en la región, tal y como habíamos solicitado en varias ocasiones, se dinamita definitivamente el futuro de un sector productor como el español, que ha sido puntero desde el punto de vista de productividad y profesionalidad en el conjunto de la Unión Europea.
UCCL hace responsable a British Sugar de las consecuencias de la bajada del precio de la remolacha
Por su parte, la Unión de Campesinos de Castilla y León considera que la industria British Sugar, pese a manifestar en numerosas ocasiones su apoyo al sector, está haciendo las maletas y dejando en la estacada a un sector que ha venido haciendo numerosos esfuerzos y que nunca ha encontrado en esta industria apoyo alguno, sino más bien “zancadillas permanentes” que han ido ocasionado el abandono del cultivo.
En otras épocas la Remolacha era un cultivo social, pero la pésima gestión de British Sugar y su afán acaparador, monopolizando el cultivo de la remolacha en su famosa sociedad Agroteo para hacer y deshacer como le venga en gana, han desarticulado el sector.
Desde UCCL manifestamos que el sector no tiene credibilidad, menos los remolacheros, han fallado todos los actores: Azucarera, las OPAs firmantes del AMI y la Administración.
Las ayudas a la remolacha han sido transformadas por la Industria BRITIHS SUGAR en precio, de tal manera que esa cuantía es dinero que deja de pagar a los cultivadores, y ahora además pretende seguir bajando ese precio. No le cuadran sus cuentas porque es una pésima gestora.
La UCCL siempre estuvo en contra de ese AMI que no daba ninguna seguridad, dejando trampas abiertas, ¿a quién se le ocurre firmar un acuerdo dejando una puerta abierta para que la Industria decida unilateralmente? , ya denunciamos en su día que el AMI es papel mojado, y que existen tantos AMIs como cultivadores de remolacha
Ante esta situación la Administración vuelve a mirar para otro lado, pero ya estamos acostumbrados a que incumpla sus promesas de apoyo al sector, todavía esperamos a que pague los 3€/t de la campaña 2011/2012
Por todo ello, si las cosas no cambian, tenemos la seguridad de los agricultores van a dar la espalda a este cultivo tan estratégico para Castilla y León




