La industria alimentaria de Castilla y León fortalece su estrategia con Cajamar para continuar siendo líder en las exportaciones regionales

El pasado mes de septiembre, en su reunión de Zamora, la junta directiva de Vitartis, o lo que es lo mismo, la industria alimentaria de Castilla y León se comprometió a presentar la estrategia del sector para fortalecer su capacidad exportadora y su contribución a la economía regional.

 

Pues bien, al finalizar el mes de octubre de 2024, Santiago Miguel, presidente de Vitartis junto a Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, han cumplido dicho compromiso al presenta el estudio estratégico en el que se definen las vías de crecimiento del sector a medio y largo plazo.

 

“Queremos trasladar a todos nuestros conciudadanos la idea de que promover el fortalecimiento de la industria alimentaria, la primera rama del sector industrial de la comunidad, es apostar por más empleo y más desarrollo, sobre todo en el medio rural, que es donde se asienta nuestro sector”, declaró Miguel, quien reconoció que «plantear este reto justamente ahora, cuando el sector goza de una muy buena salud, creemos que aporta claridad a la hora de establecer objetivos de crecimiento y eficacia para alcanzarlos en el menor plazo de tiempo posible”.

 

“Esta es una de las aportaciones más importantes que podemos hacer al sector como Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León: queremos compartir con todo el sector nuestra hoja de ruta para los próximos años”, ha afirmado el presidente de Vitartis, Santiago Miguel, durante la presentación del informe de carácter estratégico ‘Crecer haciendo crecer’, sobre el impulso al fortalecimiento de la industria alimentaria regional.

 

Santiago Miguel expresó el “profundo agradecimiento de Vitartis a Cajamar, cuya colaboración ha sido imprescindible a la hora de elaborar esta estrategia”, dijo dirigiéndose al presidente de la entidad, Eduardo Baamonde, con quien copresidió el acto de presentación del estudio en Valladolid.

Tiempo de transformaciones

Por su parte, Baamonde recordó que “Vitartis y Cajamar mantenemos una relación permanente y estrecha compartiendo una forma de hacer las cosas, buscando eficiencia y eficacia, con una fuerte vocación de servicio hacia las empresas y las personas”.

 

Y en el marco de esta relación, “este trabajo prospectivo responde a que vivimos un momento de profundas transformaciones en la sociedad, en la economía, en la política y en la tecnología, que deben hacernos reflexionar en el sector agroalimentario”.

 

El presidente de Cajamar destacó la necesidad de identificar los retos y también las oportunidades, y conseguir fortalecer las relaciones entre los diferentes operadores en el sector: “Es oportuno analizar dónde estamos y, sobre todo, dónde queremos estar en los próximos años y ver qué tenemos que hacer para lograrlo”.

 

En el acto intervinieron, además, Cristina Ramírez de Lara, directora de Vitartis, que explicó los orígenes de este proyecto, las inquietudes empresariales que lo motivaron y el itinerario que ha seguido la iniciativa hasta su presentación, hoy, en sociedad; y el director de Estudios y Publicaciones de la Fundación Grupo Cajamar, Ignacio Atance, que desarrolló las principales ideas del diagnóstico del sector. El director territorial de Cajamar en Castilla y León, José Antonio Benavides, actuó como anfitrión de la presentación.

 

  • «Crecer haciendo crecer»

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  • Vitartis y Cajamar presentaron una ambiciosa estrategia para el fortalecimiento de la industria alimentaria de Castilla y León

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  •  “Queremos compartir con el sector nuestra hoja de ruta para los próximos años”

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  • La estrategia contempla siete ejes de actuación: desde una nueva política para atraer talento a la apertura de nuevos mercados, pasando por el aumento del tamaño de las propias empresas

 

Sobre el propósito del análisis realizado, Cristina Ramírez aseguró que “trabajando por el crecimiento de la industria alimentaria estamos impulsando toda la cadena de valor: aumenta el empleo y el bienestar económico y social de los ciudadanos, con el convencimiento añadido de que este sector contribuye como ninguno a la fijación de la población en nuestro mundo rural”.

 

En esta línea, Ignacio Atance dio a conocer que el estudio parte de un profundo diagnóstico de la industria alimentaria, asentado en su carácter estratégico, y su peso en términos de valor y empleo para la región. “La industria alimentaria regional, pese a la menor dimensión de sus empresas, presenta unos resultados económicos y un estado financiero mejores en Castilla y León que en el conjunto de España, apoyados fundamentalmente por la elevada productividad y competitividad de sus empresas”.

Visión empresarial

La estrecha colaboración entre Vitartis y Cajamar, con la aportación del centro de investigación y análisis económico Ivie, ha hecho posible el diseño de una metodología específica, que combina elementos de análisis cualitativos y cuantitativos con las reflexiones de 40 empresarios del sector, representantes de la universidad y centros tecnológicos, así como responsables de distintas entidades y organismos vinculados a la actividad.

 

Fruto de ello es el diagnóstico del sector, que se describe en la primera parte del informe, en el que se destallan las inquietudes y preocupaciones de la industria alimentaria, tanto en la actualidad como en el horizonte de los próximo cinco años.

 

Entre ellas, las tres primeras preocupaciones se refieren al impacto negativo del marco regulatorio actual en la actividad, a la enorme dificultad para incorporar el talento que precisan, así como a la preocupación que genera el propio contexto económico general.

El tercer puesto en el ranking nacional

El presidente de Vitartis ha recordado que la industria alimentaria de Castilla y León goza de muy buena salud. Cuenta con casi 2.900 empresas activas, que dan empleo a unas 50.000 personas y que generan un volumen de producción de 14.300 millones de euros, la tercera cifra más alta del ranking autonómico.

 

En la actualidad, la industria alimentaria de Castilla y León aporta el 5,2% al VAB regional, más del doble que el sector nacional al VAB de España (2,4); y representa el 4,1% del empleo de la Comunidad, dos puntos por encima del sector nacional.

La colaboración necesaria

En todo caso, dijo Santiago Miguel, “lo que queremos trasladar a las entidades e instituciones, y a todos nuestros convecinos de Castilla y León, es que la industria alimentaria puede y debe aportar más a la economía regional; y particularmente al progreso y la modernización de nuestros pueblos”.

 

Y tras asegurar que éste ha sido “el argumento por el que Vitartis se ha empeñado en sacar adelante esta estrategia, junto con Cajamar”, Santiago Miguel ha llamado a la “necesaria colaboración entre instituciones y entidades, cada cual desde su ámbito de responsabilidad, para hacer posible los objetivos de crecimiento de este sector, porque son buenos para Castilla y León, y muy especialmente para el medio rural”.

Las claves de la estrategia

“Solamente en este marco de colaboración y confianza será posible alcanzar el máximo rendimiento de los siete ejes en los que se concreta nuestra estrategia para fortalecer el sector a corto y medio plazo”, añadió el presidente de Vitartis, que se refirió a continuación muy brevemente a cada una de ellas:

 

1) Estimular a las empresas para que aumenten su propio tamaño

2) Explicar el atractivo del sector y de nuestro entorno para atraer el talento que necesitamos

3) Asumir los criterios de sostenibilidad para diferenciar el producto y competir mejor

4) Reforzar la inversión en innovación y digitalización

5) Abrir la actividad de las empresas a nuevos mercados

6) Mejorar las infraestructuras de comunicación, transporte y logística anticipándose a necesidades futuras

7) Gestionar la inestabilidad: contribuir a la generación de un clima de confianza en un contexto regulatorio y económico complejo.

Los siete ejes de la Estrategia de crecimiento

Eje 1. Dimensión de las empresas y mayor integración en la cadena como palanca de respuesta a retos que sobrepasan la capacidad individual de respuesta de las empresas.
  • • Concienciar y aumentar el grado de conocimiento del empresario sobre la importancia de crecer en dimensión.
  • • Papel del asociacionismo como herramienta para abordar algunos de estos retos ante la baja dimensión.
  • • Mayor integración, especialmente con el sector primario, pero también con clientes y distribución.
Eje 2. Talento. La industria agroalimentaria de Castilla y León como sector estratégico, próspero y atractivo para desarrollar una carrera profesional.
  • • El carácter estratégico, las oportunidades de futuro y los indicadores relacionados con los contratos laborales son poco conocidos fuera del sector. Es importante trasladar esta información a la sociedad generando la imagen de un sector en el que merece la pena trabajar.
  • • Trabajar tanto a nivel asociativo como particular de cada empresa. Incrementar contacto con institutos, centros de formación profesional y universidades. Construir proyectos completos atractivos para el trabajador. Prestar atención a una estrategia específica de captación de talento femenino.
  • • Acelerar procesos en materia de automatización, robotización, inteligencia artificial, etc., para optimizar el personal, mejorar las condiciones laborales, dedicar más tiempo de perfiles directivos a la estrategia, frente a la gestión, reducir exigencias físicas de determinados puestos y favorecer la adaptación de puestos al teletrabajo.
Eje 3. Sostenibilidad. Asegurar la capacidad productiva a medio y largo plazo aprovechando el potencial de valorización y diferenciación del producto.
  • • Sostenibilidad como herramienta de resiliencia y de viabilidad económica a largo plazo. Poner el foco en lo crítico en su actividad, no renunciando a objetivos propios en materia de sostenibilidad que le hagan más competitivo y sólido.
  • • Intensificar el trabajo conjunto con el productor primario, buscando la sostenibilidad de todo el proceso productivo.
  • • Trabajar en métricas, estándares, indicadores, monitorización y comparabilidad (benchmarking). Poder medir, analizar y mostrar los progresos, comparar, detectar en qué casos se producen sinergias entre aspectos medioambientales y productivos-económicos y en qué otros la situación es de potencial conflicto.
Eje 4. Reforzar el nivel inversor centrado en los ámbitos de innovación y digitalización.
  • • Revertir la ralentización del esfuerzo inversor, especialmente en I+D+i. Ante la falta de dimensión suficiente, potenciar integración y colaboración entre empresas como puerta a innovaciones y proyectos actualmente fuera del alcance.
  • • Trabajar más estrechamente con el productor primario en materia de innovación en un contexto de competencia entre cadenas de producción y no solo entre empresas.
  • • Estrechar relaciones universidad-empresa-centros tecnológicos para buscar soluciones a necesidades existentes.
Eje 5. Comercialización. Apertura al mercado exterior en base a un producto diferenciado apreciado por el consumidor nacional.
  • • El gran reto del eje es profundizar en el canal exportación, superando las limitaciones de volumen y capacidad promocional que impone una dimensión reducida.
  • • Estrategia de comunicación hacia el ciudadano de la calidad, atributos y valores que está adquiriendo a un precio asequible al comprar alimentos de Castilla y León. Margen para emplear en mayor medida el atributo de producto local como factor diferencial.
  • • Se carece de espacios para el intercambio sistematizado de información, de datos, de buenas y malas prácticas con la distribución, como herramienta que ayude a generar confianza en este nuevo marco de relación.
Eje 6. Mejora de infraestructuras, transporte y logística anticipándose a necesidades futuras.
  • • Completar la generalización del acceso a Internet en todo el territorio.
  • • Apoyar una estrategia de mayor uso del ferrocarril, así como mejorar la gestión del transporte por carretera.
Eje 7. Gestionar la inestabilidad. Contribuir a la generación de un clima de confianza en un contexto regulatorio y económico complejo.
  • • Recuperar confianza de los gestores de la Administración en el administrado, simplificando carga administrativa para ambas partes. Trabajar juntamente con la administración en generar un mensaje de confianza y de estabilidad del marco regulatorio.
  • • Construir espacios y procedimientos en los que realmente se pueda regular con el sector, partiendo de objetivos compartidos y determinando cuál es la mejor manera para alcanzarlos.
  • • Trabajar con el productor primario también en materia de marco regulatorio. La industria puede facilitarle el cumplimiento del marco regulatorio, asegurando el cumplimiento del conjunto de la cadena.

Santiago Miguel insistió en que, “en un contexto colaborativo, sumando esfuerzos público-privados, el número ocupados en el sector podría elevarse en 12.000 o 15.000 personas hasta 2030”.

 

Igualmente, añadió, hay un alto margen de crecimiento en la actividad exterior. “Actualmente, el 71% de las industrias alimentarias de Castilla y León realiza alguna venta en terceros países; sin embargo, más del 55% de ellas factura por debajo de los 50.000 euros al año”.

 

La presentación de esta estrategia se enmarca en el proyecto ‘Creciendo’ y cuenta con una ayuda directa de Castilla y León, como actuación singular de especial interés realizada por Vitartis para fortalecer el tejido empresarial, que persigue la atracción de talento al sector en la comunidad.

Balance positivo del dinamismo exportador en 2023 y en 2024 de la industria alimentaria en Zamora

Vitartis, nombre bajo el que se unen las empresas alimentarias de Castilla y León, reunida el pasado mes de septiembre en Zamora, valoró muy positivamente el dinamismo de las industrias alimentarias de Castilla y León en el exterior, tanto por el número de empresas que compiten en terceros países, como por el incremento de las ventas en los últimos años.

 

Así, se expresó  Santiago Miguel, presidente de Vitartis, durante el encuentro mantenido con los medios de comunicación, acompañado por Ignacio Quintanilla, director gerente de Leche Gaza, en cuyas dependencias ha tenido lugar la reunión de la Junta Directiva de la Asociación.

 

Según informó Miguel, el 71% de las industrias alimentarias de Castilla y León realizaron alguna venta en terceros países durante el año pasado de 2023. Se trata de un porcentaje muy alto, que se sitúa dos puntos por encima de la media del sector nacional y a mucha distancia de la media de las empresas de Castilla y León, ya que apenas exporta el 4% de todas ellas.

 

Además, dijo, si se mantiene el ritmo de ventas del primer semestre de este año, el sector alimentario facturará al final de este ejercicio 1.200 millones de euros más que antes de la pandemia. “Un incremento muy relevante, coherente con la buena gestión empresarial, basada en la alta calidad de su materia prima y del producto final, que alcanza generalmente el grado de excelencia”.

 

En todo caso, el presidente de Vitartis subrayó que el mercado exterior es una de las vías más claras para impulsar el crecimiento del sector alimentario regional. “Las buenas cifras reflejan el dinamismo de un sector innovador y competitivo en los mercados internacionales, pero aún hay un amplio margen para elevar las ventas”.

 

De hecho, añadió, el 55% de las empresas que exportaron en 2023 realizaron unas ventas inferiores a los 50.000 euros/año, una cifra muy por debajo de las posibilidades reales.

Dinamismo zamorano

El presidente de Vitartis felicitó también a la industria alimentaria de Zamora “por su carácter innovador y su dinamismo”. En esta provincia se asientan alrededor de 340 industrias alimentarias, que emplean a más de 4.000 personas, el 6,1% del total de los ocupados en Zamora.

 

De esas 340 empresas, el 77% vendieron productos a terceros países en 2023 por una cifra superior a los 257 millones de euros, lo que sitúa a Zamora en el quinto puesto de las provincias de Castilla y León por volumen de ventas en el exterior.

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