
Las Escauelas Campesinas de Segovia, adheridas a la organización profesional agraria UCCL, puso en práctica en la localidad segoviana de Palazuelos de Eresma un laboratorio de innovación social al objeto de trabajar dsobre «conocimientos tradicionales y nuevas tecnologías para un mundo sostenible.
Un año más, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de la localidad segoviana de Palazuelos de Eresma, el apoyo en la gestión de ISMUR y Colectivos de Acción Solidaria y la financiación del Ministerio de Asuntos Sociales y Agenda 2030, Escuelas Campesinas de Segovia está desarrollando el proyecto Gente y Tierra en parte del territorio segoviano involucrando a su población en el conocimiento y resolución de problemas.
En esa ocasión ha sido en la citada localidad cercana a Segovia, al pie de la Sierra de Guadarrama, donde se ha celebrado la jornada el pasado sábado 27 de noviembre.
Para el desarrollo de la jornada se ha contado con la colaboración de varios profesionales en la gestión de los ecosistemas agrícolas, ganaderos y forestales, como el geógrafo Ramiro Palacios, experto en desarrollo rural que ha introducido a los participantes en la potencial riqueza de la vida campesina y cómo sus prácticas son la base de la agroecología del siglo XXI.
Alfred Ferris es un agricultor con más de 30 años de experiencia en trabajos con tracción animal y ha planteado varios retos a los que se enfrenta el agricultor hoy en día: económicos, sociales y ambientales. Un lujo también ha sido poder contar con Sonia Roig, investigadora y profesora en la UPM de silvicultura. Describió su visión de cómo aplicar las nuevas tecnologías a los aprovechamientos silvopastoriles.
La primera parte de la jornada se completó con David Lasala y Almudena Martín que presentaron su trabajo innovador en sus respectivos campos, la gestión forestal y el tratamiento biológico de los suelos.
Con esta introducción los participantes pudieron explorar nuevas soluciones, buscar ideas con ayuda de los ponentes invitados así como debatir nuevas fórmulas para integrar las nuevas tecnologías «en nuestra herencia cultural para preservar nuestro paisaje al mismo tiempo que generamos sociedades más inclusivas, sostenibles y saludables», como ha señalado un representante de las escuelas.




