Las organizaciones profesionales agrarias reclaman precios justos para los viticultores de Castilla y León

El año 2025 ha sido un año cargado de incertidumbres y dudas para el sector vitivínícola de Castilla y León, por motivos climáticos, como la ola de calor en el período final de maduración, o también, por motivos  políticos como la «guerra arancelaria» iniciada por USA o la reformulación del presupuesto de la PAC en la UE, y, finalmente, por motivos sanitarios con el impacto del mildiu de la vid.

En este contexto algunas de las organizaciones profesionales más representativas de los agricultores de Castilla y León levantan la voz a ver si llega su eco a los bodegueros y distribuidores del vino a nivel nacional y mundial para que los precios sean razonables y justos, porque en caso contrario se volverá a repetir un hecho «deja vu»: El abandono de cepas y vides por algunos agricultores, los más envejecidos, los económicamente más débiles o por la falta de rentabilidad de las viñas. ¿Lo conseguirán? Para ello también reclaman y demanda el apoyo de Castilla y León para que su sector vitivínicola siga siendo un sector económico estratégico.

ASAJA Valladolid denuncia ofertas de uva por debajo de costes en Ribera del Duero, vulnerando la Ley de la Cadena

La vendimia avanza en muchas de nuestras emblemáticas denominaciones de origen, pero una vez más el precio de la uva está en el punto de mira. ASAJA Valladolid denuncia que algunas bodegas en la Ribera del Duero están realizando ofertas muy por debajo de los costes de producción, lo que vulnera la Ley de la Cadena Alimentaria.

Para esta organización, esta situación es inasumible y pone en riesgo la viabilidad de productores y viñedos, incluidos los emblemáticos y centenarios, que llegarán a perderse si no se respetan unos precios dignos que cubran los costes de producción. Para esta organización profesional agraria, «los viticultores no pueden ser, una y otra vez, el eslabón que pague las consecuencias de un mayor stock de vino en las bodegas porque las ventas hayan acusado la incertidumbre de los aranceles al vino y los ataques a la cultura del vino.»

Estas ofertas por debajo de los costes que están realizando algunas bodegas vulneran la Ley de la Cadena Alimentaria y son denunciables. “Pedimos que la Administración entre de oficio y realice inspecciones para controlar estas malas prácticas de algunas bodegas, porque la denuncia por parte de los viticultores es muy complicada debido al miedo a represalias si estos denuncian”.

ASAJA Valladolid pide una reflexión a estas bodegas que pretenden saltarse la ley y oferten contratos que cubran los costes de producción. “Estas ofertas a la baja no solo perjudican a los viticultores que han invertido mucho para sacar la cosecha de este año adelante, también dañan al resto de bodegas que sí retribuyen correctamente el esfuerzo y la calidad de las uvas que los viticultores entregan”. Una cosecha de buena calidad, en un año en el que la climatología tan adversa ha incrementado los costes de producción.

UCCL piden responsabilidad a las bodegas de la Ribera del Duero con los viticultores ante la bajada injustificada del precio de la uva

La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) exige a las bodegas de la Denominación de Origen Ribera del Duero que actúen con mayor responsabilidad ante la injustificada bajada de precios de la uva, que en algunos casos alcanza reducciones del 15% e incluso hasta el 50%.

Esta situación resulta especialmente grave en un año marcado por los elevados costes de producción derivados de los tratamientos contra el mildiu de la vid, a lo que se suma la ausencia de apoyo por parte de Castilla y León, para generar condiciones justas y razonables para evitar la caída del precio de la uva, como por ejemplo, la racionalización de lasplantaciones de cepas.

Con unos costes de producción que rondan los 1,25 € por kilo de uva, estas prácticas solo conducen a la ruina de los viticultores de la Ribera del Duero.

Desde UCCL recuerdan que ya en 2016 «advertimos de la necesidad de frenar nuevas plantaciones, especialmente limitando la entrada de derechos de plantación de otras regiones vitivinícolas hacia la Ribera. La falta de control ha generado un desequilibrio estructural en esta comarca rural, poniendo en riesgo la viabilidad de los pueblos y del tejido económico vinculado al viñedo.»

Los ánimos entre los viticultores están al límite y no se descartan movilizaciones en las próximas fechas si no se adoptan medidas inmediatas.

En este sentido, reclaman al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero que asuma plenamente sus funciones, tal y como establece su propio Reglamento, que contempla la representación y defensa de los intereses económicos y sectoriales de todos sus integrantes, en particular de los minoritarios.

Asimismo, exigimos a las bodegas de la DO Ribera del Duero un mayor compromiso con los viticultores. No es aceptable que muchos contratos se firmen a última hora, incluso el día antes de vendimiar, y solo por campaña, dejando a numerosos productores todavía hoy en la incertidumbre y obligados a buscar compradores dignos para el fruto de su esfuerzo y trabajo.

De mantenerse esta situación, el futuro de la viticultura y de toda la Ribera del Duero está en serio peligro.

UPA Castilla y Leon reclama precios justos por el calor y el mildiu de la vid

UPA Castilla y León define la campaña vitivinícola como «ciertamente compleja debido a las condiciones adversas sufridas por la incidencia del mildiu y de un verano excesivamente caluroso para la uva.»

Esta organización profesional agraria describe la situación como complicada, puesto que «Castilla y León ha sufrido infecciones fúngicas, especialmente el mildiu, debido a la humedad persistente tras las intensas lluvias primaverales, lo que  ha dado al traste con el 30  % de producción en determinadas zonas, y para rematarlo los intensos episodios de calor extremo en verano  han perjudicado mucho la cantidad de uva.»

Según relatan los viticultores, estas cuestiones han provocado que las plantas hayan sufrido un debilitamiento más acusado de lo que es normal, y en algunas zonas  esa circunstancia ha hecho que la uva haya perdido potencial productivo quedándose  deshidratada, sin gran cantidad de mosto y sí mucho hollejo y pepita.

Cada vez se constata más la gran vulnerabilidad del sector vitivinícola a las variaciones climáticas extremas, intensas y extensas, lo que está afectando a la dimensión de las vendimias e incluso al stock de vino, que se redujo en el conjunto de España casi en un 1,4 % y (439.788 Hls), situándose en niveles bajos y muy por debajo de la media de las últimas cinco campañas.

Pero no solamente ha sido la climatología uno de los factores determinantes de la baja producción sino además debe tenerse en cuenta que los precios que siguen percibiendo los productores son bajos, dañando al eslabón más débil de la cadena del vino, «convirtiéndose esta campaña en ciertamente  compleja para el sector productor», según  UPA CyL.

A ello hay que añadir la incertidumbre de la evolución de los  mercados del vino, dada la crisis estructural del sector del vino, causada también por una “preocupante” bajada del consumo a nivel mundial, agravada y rematada por medidas comerciales como los aranceles de Donald Trump en USA.

En este contexto, UPA CyL, como ya lo hizo COAG CyL, la semana pasada, denuncia que “los viticultores de Castilla y León y resto de España siguen teniendo grandes dificultades para cubrir sus costes de producción. Por ello, a nivel nacional ha anunciado que va a desarrollar una campaña informativa –que deberían realizar las administraciones, destinada a las bodegas, para trasladarles estudios de costes de producción del cultivo de uva en los distintos territorios. El objetivo es que no se salten la Ley de la Cadena y no la incumplan como está ocurriendo en este momento en muchos lugares”.

Por otro lado, a UPA CyL también le preocupa la nueva reforma de la PAC para los productores de uva para vino. Desde UPA reclamamos que se reconozcan y se respeten las características especiales que tiene el sector del vino, que actualmente tiene una normativa y un presupuesto específico –en el caso de España asciende a 202 millones de euros por año–, “algo que no se debe perder”.

«Desde UPA Castilla y León volvemos a insistir en la necesidad de acometer las reformas estructurales necesarias para garantizar “un futuro para el sector del vino con viticultores”. Las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel de la Comisión Europea (arranque de viñedos, medidas de promoción y etiquetado, apoyo frente al cambio climático…) son vistas con buenos ojos por el sector, pero reclamamos que sean fondos europeos los que las financien», concluyen.

 
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