El Acuerdo por una Transición Energética Justa para las centrales térmicas en cierre recoge el compromiso de las partes firmantes para acompañar la transición laboral y la reactivación económica de las zonas afectadas por el cierre de las centrales térmicas, entre las que se encuentras la centrales de Castilla y León, cerradas el pasado año 2020.
La vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera; la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; el secretario general de CCOO Industria, Agustín Martín; el secretario General de UGT FICA, Pedro L. Hojas; el consejero delegado de EDP España, Rui Teixeira; el consejero delegado de Endesa, José Bogas; la consejera delegada de Iberdrola España, Ángeles Santamaría y el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, han participado hoy en el acto de adhesión del grupo energético EDP al «Acuerdo por una Transición Energética Justa para las centrales térmicas en cierre: el empleo, la industria y los territorios», alcanzado el 17 de abril de 2020. Con la suma de esta compañía el acuerdo incorpora ya a todas las centrales térmicas de carbón de España, lo que le convierte en un pacto único en el mundo por el grado de consenso alcanzado.
Esta alianza recoge el compromiso de las partes para garantizar el empleo y la reactivación económica de las zonas afectadas por el cierre de las centrales térmicas localizadas en Aragón, Andalucía, Principado de Asturias, Castilla y León y Galicia. Los focos de actuación prioritaria del acuerdo son el mantenimiento del empleo en los territorios y su dinamización económica e industrial.
Paraguas de compromiso con personas trabajadoras y territorios
La vicepresidenta Ribera ha señalado la importancia de este avance: «El año pasado firmábamos este acuerdo con el que establecíamos un marco para una transición justa y nos comprometíamos con la gente y el territorio. Hoy hemos dado un paso más asegurando que todas las centrales térmicas estén dentro de este paraguas de compromiso con personas trabajadoras y territorios». Un acuerdo que se configura como «una propuesta sólida y coherente en el que todos tenemos un papel que desempeñar, sin dejar a nadie atrás. Un acuerdo único en el mundo que demuestra el compromiso del gobierno no solo con la descarbonización, sino con la protección de los más vulnerables y con el diálogo social».
Ribera ha recordado que la agenda de descarbonización y de transición energética avanza. Así, el Gobierno ha impulsado el Marco Estratégico de Energía y Clima, compuesto por la Estrategia de Transición Justa, la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo 2050, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021- 2030 y el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que se encuentra en su última fase de tramitación, entre otros.
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha recordado que «en un tiempo de gran dificultad para gran parte de nuestra ciudadanía, este acuerdo recoge compromisos claros para apoyar a las personas trabajadoras y a los territorios, ya que ambas cuestiones van intrínsecamente de la mano».
«En diversas ocasiones – ha recordado Díaz- me he referido a la importancia del pacto territorial, junto al pacto social e intergeneracional, como líneas de acción sobre las que se debe fundamentar la recuperación y transformación de nuestro país. En este sentido, el mantenimiento del empleo en los territorios, y su dinamización económica e industrial, debe estar fuertemente vinculado al despliegue de proyectos de generación de energía y de riqueza, armonizados con el entorno», ha señalado la titular de Trabajo.
Compromisos de la Administración Central
En virtud del acuerdo suscrito el pasado 17 de abril, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Ministerio de Trabajo y Economía Social apoyan la elaboración de los Convenios de Transición Justa y se comprometen a llevar a cabo actuaciones para el mantenimiento del empleo a través de planes de formación e inserción laboral específicos y a trabajar en la búsqueda proactiva de inversores con proyectos que puedan localizarse en las zonas afectadas, tomando siempre en consideración las particularidades de cada territorio.

Desde la Administración, una de las principales iniciativas del acuerdo es la elaboración de un plan específico de apoyo a la formación profesional e inserción laboral de personas trabajadoras -tanto de las centrales térmicas como de sus empresas auxiliares- que facilitará la adecuación de los planes formativos a la demanda de nuevos perfiles.
Este proyecto ha sido incluido para su financiación en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y se orquestará a través de un convenio entre el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y el Instituto de Transición Justa (ITJ), organismo dependiente del MITECO. La evolución de este plan se seguirá desde el registro activo de personas desempleadas vinculadas a la actividad de las centrales térmicas, que gestiona el ITJ, para facilitar su acceso a las ofertas de empleo que surjan del desmantelamiento de instalaciones y de las tareas de restauración ambiental.
En cuando a la generación de actividad económica alternativa en las zonas afectadas por cierres, los Convenios de Transición Justa se centrarán en captar las oportunidades que surjan en el ámbito de la transición ecológica teniendo en cuenta las características de cada territorio y favoreciendo la implantación de iniciativas empresariales vinculadas a la producción.
Compromisos de empresas y sindicatos
Mediante el mencionado acuerdo, las empresas titulares de las centrales térmicas de carbón en proceso de cierre se comprometen a elaborar un plan de acompañamiento para personas trabajadoras y territorios que incluye una propuesta de nuevas inversiones en las zonas relacionada con la generación de energías renovables y con otras oportunidades de negocio surgidas en el ámbito de su actividad.
El acuerdo también contempla el diseño de planes de recolocación para el personal propio y la prioridad de la contratación de las personas trabajadoras de empresas auxiliares en las labores relacionadas con el desmantelamiento de las instalaciones, la restauración ambiental y las futuras actividades productivas. Además, las empresas colaborarán a través de acciones específicas en la formación profesional de las personas trabajadoras para mejorar su empleabilidad en las nuevas actividades.
Por su parte, los sindicatos se comprometen a facilitar el cumplimiento y seguimiento de los acuerdos alcanzados en materia de formación, prevención de riesgos laborales, reindustrialización y divulgación, así como de aquellos pactos que se puedan ir sumando en la consecución de los objetivos de este acuerdo.
Castilla y León ya dejó atrás definitivamente la producción de energía térmica vinculada al carbón
Ahora toca reactivar y dinamizar las comarcas leonesas y palentinas casi un año después del cierre de las centrales
Castilla y León dejoó definitivamente atrás la energía vinculada al carbón que, durante las últimas décadas, han generado con combustible fósil las centrales térmicas ubicadas en las provincias de León y Palencia con el cierre de tres de estas instalaciones. Se trata de las plantas La Robla (Naturgy) y Compostilla (Endesa), en León, y la de Velilla (Iberdrola), en Palencia. Estas tras centrales se incluyen en las siete clausuradas el pasado 30 de junio de 2020 de las quince que estaban operativas en todo el territorio nacional.
En la provincia de León las centrales representaban unos 400 empleos directos y 600 indirectos que ahora dependen de prejubilaciones, reubicaciones y algunos nuevos proyectos. Durante sus seis décadas de actividad, la central térmica de Compostilla II produjo 2.847.747.281 MWh y para ello consumió 124 millones de toneladas de carbón local y 10 millones de toneladas de combustible importado. Su tiempo de funcionamiento efectivo supera los 1,2 millones de horas.
Por su parte, la Central térmica de La Robla constaba de dos grupos térmicos de 284,2 y 370,7 MW y fue un proyecto conjunto acometido desde 1965 por Hidroeléctrica de Moncabril, Hullera Vasco Leonesa, Endesa y Unión Eléctrica Madrileña, que posteriormente adquirió el resto de participaciones. El Grupo 1 fue conectado a la red el 2 de septiembre de 1971 con una potencia nominal de 270 MW, mientras que el Grupo 2, de 350 MW, comenzó a funcionar el 10 de noviembre de 1984. El carbón que ha consumido procedía principalmente de las cercanas cuencas de Santa Lucía, Ciñera y Matallana, que llegaba a la central por carretera y cinta transportadora, mientras que el mineral de importación se recibía por ferrocarril, transportado por Renfe Mercancías desde el puerto de El Musel, en Gijón.
Castilla y León firma el 2º Convenio Marco para el impulso de las comarcas mineras
El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fdez. Carriedo, y la presidenta del Instituto para la Transición Justa, Sara Aagesen, han firmado el II Convenio Marco para el impulso económico de las comarcas mineras del carbón en la comunidad, para el que se destinarán 15 millones de euros repartidos en el desarrollo de 10 proyectos en las cuencas mineras de León y Palencia.
El objeto de esta colaboración se centra en fomentar el desarrollo alternativo de las comarcas mineras del carbón, mediante el impulso y desarrollo de infraestructuras y proyectos para la restauración de zonas degradadas a causa de la actividad minera.
El documento rubricado contempla la financiación de dos tipos de actuaciones. Por una parte, en el ámbito de infraestructuras plantea mejoras de polígonos industriales y la dotación de líneas de telecomunicación, optimización y diversificación energética en las edificaciones públicas.
Por otro lado, en el ámbito de la restauración, aborda la mejora, restauración y recuperación de escombreras, zonas degradadas y espacios afectados por las explotaciones mineras de carbón; las recuperaciones forestales y tratamientos silvícolas; y las acciones enfocadas a la mejora de la calidad del tratamiento de aguas residuales.
Concretamente, la Junta y el Instituto para la Transición Justa pondrán en marcha diez actuaciones en las provincias de León y Palencia. Así, en León se han planificado trabajos de depuración en localidades del espacio natural en Vegacervera, afectando a los municipios de Matallana de Torío, Valdepiélago y Vegacervera; depuración en localidades del espacio natural en San Emiliano (Cabrillanes, San Emiliano); urbanización del sector S-17 en el polígono industrial de La Robla; Plan de optimización y diversificación energética en las casas de cultura de Olleros de Sabero y de Sabero; emisario y EDAR en Folgoso de la Ribera; mejora de colectores en Villablino; y restauración de espacios afectados por la actividad minera en Matallana de Torio y Fabero.
En la provincia de Palencia se desarrollarán actuaciones de depuración en el espacio natural de la Montaña Palentina, afectando a los municipios de Cervera de Pisuerga, La Pernía y Velilla del Río Carrión; así como en los emisarios y las EDAR de Castrejón de la Peña y Santibáñez de la Peña.
Mesa de trabajo autonómica por la Transición Justa
El Plan de Dinamización Económica de los Municipios Mineros 2016-2020, que durante los últimos cinco años ha articulado la política de reindustrialización y apoyo social de la Junta de Castilla y León a las comarcas mineras del carbón de León y Palencia fue prorrogado en el pasado mes de diciembre por el Consejo de Gobierno, para el ejercicio 2021 con el objetivo de seguir impulsando la diversificación de la actividad económica y del empleo en las cuencas mineras. Además, esta prórroga permitirá la finalización de proyectos e iniciativas puestas en marcha que no han terminado, así como el desarrollo de aquellas acciones en las que es imprescindible su continuidad en el tiempo o bien otras en las que se considera su implementación.
Para su desarrollo y análisis en la Comunidad, el Comité de Seguimiento del Plan de Dinamización Económica de los Municipios Mineros de Castilla y León acaba de constituir la Mesa de trabajo autonómica por la Transición Justa. De esta manera, además de trabajar durante el último año de vigencia del Plan, servirá para enlazarlo con la firma de los Convenios de Transición Justa y los Fondos Comunitarios de Transición Justa.
La Mesa, que surge como instrumento que contribuya de forma operativa y eficaz al proceso de análisis y diseño de los planes territoriales de transición justa en las comarcas mineras, cuenta con representación, además de la propia Junta de Castilla y León, de la Administración General del Estado a través de las Subdelegaciones del Gobierno, de los municipios mineros a través de la Asociación de Comarcas Mineras y las Diputaciones Provinciales de León y Palencia, de los agentes económicos y sociales y de la Comisionada del Plan de Dinamización.
Convenios de Transición Justa
A lo largo del último año de desarrollo del Plan de Dinamización Económica de los Municipios Mineros de Castilla y León 2016-2020, la Consejería de Economía y Hacienda ha suscrito con el MITECO tres Protocolos Generales de Actuación de proceso participativo para el diseño de los convenios de transición para las zonas de Bierzo-Laciana, Guardo-Velilla y Montaña Central Leonesa-La Robla.
La firma de estos protocolos se realizó después de que el Gobierno Central aceptara la propuesta de la Junta y de ACOM, con el respaldo de las diputaciones provinciales y los agentes económicos y sociales, de incluir a todos los municipios muy afectados por la minería del carbón dentro de la propuesta de zonificación del ministerio para la delimitación territorial de los Convenios de Transición Justa.
De esta manera, los Convenios de Transición Justa abarcarán 43 municipios mineros de la Comunidad: 29 de la provincia de León y 14 de la provincia de Palencia.
Por otra parte, se está ultimando el proceso para la firma del Protocolo de proceso participativo correspondiente al cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña.En la provincia de Palencia, la central térmica de Velilla del Río Carrión, cuyo titular era Iberdrola Generacion, S.A.U., es una instalación dedicada a la generación de energía eléctrica, situada junto al embalse de Villalba, en el Km. 97 de la Carretera Palencia – Riaño, a la altura de la localidad de Velilla del Río Carrión (Palencia). Estaba constituida por dos grupos térmicos, el Grupo 1 y el Grupo 2, de 154,94 MW y 360,70 MW de potencia nominal, respectivamente. Utilizaba carbón como combustible principal, procedente de las cercanas cuencas de la Montaña Palentina y como combustibles auxiliares, en los arranques de los grupos, emplea gasóleo y fuel oíl.




