
Castilla y León, de la mano del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid, ha desarrollado unas directrices como instrumento al servicio de sus entidades locales, clave en un territorio como el de la comunidad por sus singularidades territoriales y demográficas.
Castilla y León resalta la importancia de adaptar la Agenda Urbana Española a la especial realidad de un territorio eminentemente rural como éste, con un tejido urbano disperso, con 2.248 municipios de los que solo 60 tienen más de 5.000 habitantes, y en cuyo territorio más del 52 % de la población vive en el 6,7 % del territorio. Se trata, además, de una comunidad que, como las de interior, tiene tensiones poblacionales frente a las que hay que luchar con todos los medios, y la planificación estratégica es esencial.
Se trata de tener una herramienta no normativa, sino de planificación, a modo de hoja de ruta. Las ciudades y los pueblos no puede desarrollarse por mera inercia o de forma casual, sino de forma decididamente planificada, pues donde un municipio planifica su futuro, éste es mejor. Y esa planificación no puede ser la de un presupuesto anual o ni siquiera la de una legislatura de cuatro años. Es necesario planificar a medio y largo plazo para tomar las medidas adecuadas y no tomar las que sean inconvenientes.
Se necesita la mutua colaboración de las administraciones y de la sociedad civil para lograr los objetivos de la Agenda Urbana Española, para que estas directrices logren los objetivbos perseguidos para Castilla y León. En este sentido, se informará, difundirá y explicará a las entidesdes locales, contando con los profesionales que han participado en su elaboración para que ellas elaboren sus propios Planes de Acción Local, en base a sus peculiaridades y a sus necesidades, que les permita planificar estratégicamente el futuro de sus municipios en términos de sostenibilidad, modernidad y calidad de vida.
A través de estas directrices, la Agenda se extienda también a las diputaciones y municipios la base de la experiencia de las entidades locales que han implantado ya estos planes, como sucede con la Diputación de Palencia, cuya presidenta, María Ángeles Armisén, ha expuesto los detalles de la Agenda Rural de esta provincia o la institución provincial segoviana así como de otros municipios de Castilla y León.
Se ha presentado este documento para el impulso de la Agenda Urbana Española (AUE) en Castilla y León en un contexto de recuperación y resiliencia
Se han destacado las experiencias previas de las diputaciones provinciales de Palencia y de Segovia, y de las localidades de Valladolid, Salamanca, Soria, Aranda, Béjar, Peñafiel, Lerma, Mucientes y Juzbado, que ya se han dotado de Planes de Acción Local
Castilla y León agradece la labor realizada por el Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid para la confección de estas Directrices, con especial relevancia hacia su responsble, el arquitecto urbanista Juan Luis de las Rivas
Estas Directrices son una referencia para aquellos municipios que quieran elaborar sus planes de acción local y también un instrumento de lucha contra la despoblación, ya que los planes son una herramienta para diseñar el desarrollo futuro de cada pueblo o ciudad, permitiendo adaptar los servicios y el desarrollo de la economía para que retengan e incrementen sus pobladores.
Es un trabajo técnico, que interesa a ayuntamientos y a profesionales, pero también que repercutirá de forma positiva en la calidad de vida de los ciudadanos. En gran medida resume y da un impulso, en contexto municipal, a las políticas públicas de Castilla y León, como por ejemplo:
- La apuesta por regenerar la ciudad existente, mejorando las dotaciones e incorporando nuevos temas, como la energía. En ese sentido destaca la apuesta de la Junta por las redes de calor alimentadas por biomasa. «A la vez ahorramos energía, ahorramos dinero y contribuimos a cuidar los bosques y a crear mano de obra en el medio rural».
- El impulso a la rehabilitación de los edificios, con especial atención a la accesibilidad (los ascensores) y la eficiencia energética, que no es otra cosa que conseguir pagar menos para tener casas confortables en invierno y en verano.
- La importancia de la política de vivienda, para garantizar que los jóvenes puedan emanciparse y que todas las personas, sean cuales sean sus ingresos, tengan una vivienda digna.
- La mejora de la gestión de los residuos, enfocándonos a la circularidad, para tener un medio ambiente más cuidado.
- Y otras políticas en materia de sanidad, educación, servicios sociales, comercio, industria, empleo, patrimonio, las infraestructuras, la movilidad, la economía, el empleo, el patrimonio, o el retorno a Castilla y León.
En definitiva, se trata también de preparar más y mejor nuestros entes locales para acceder a convocatorias públicas de ayudas tanto autonómicas, como estatales y europeas. Las Directrices presentadas pretenden ser un apoyo y un complemento a la validez y consolidación de los contenidos de la AUE y permitir a los ayuntamientos iniciar los trabajos de sus Planes de Acción Local con los objetivos, la metodología de trabajo y el enfoque transversal, estratégico e integrado de la AUE, para poder ser propuestos a la financiación pública.
Castilla y León destaca la vocación municipalista de esta iniciativa y su confianza en que las Directrices autonómicas propicien mejoras significativas en cada uno de los municipios de Castilla y León, marcando las líneas de actuación para un futuro sostenible y una mejor calidad de vida.
En la elaboración de este instrumento ha destacado la labor realizada para la confección de estas Directrices del arquitecto urbanista Juan Luis de las Rivas, responsable del Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid.




