Compostilla Green, un proyecto en Cubillos del Sil y en La Robla, para fabricar con hidrógeno verde combustible para aviones

España, a través de su Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha publicado la resolución definitiva de la convocatoria de ayudas a la creación de grandes valles o clústeres de hidrógeno renovable. Asigna un total de 1.223 millones de euros de fondos NextGenEU a siete proyectos ubicados en Aragón, Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Galicia.

Según esta clasificación, los siete beneficiarios del programa H2 Valles plantean desarrollos con una potencia de electrólisis total de 2.292,8 MW para la producción de hidrógeno renovable en 12 instalaciones diferenciadas, ya que las bases de la convocatoria permiten más de un emplazamiento por clúster si la distancia entre ellos es menor de 100 km. Se espera que estos proyectos produzcan 269.142 toneladas de Hidrógeno renovable cada año, al tiempo que movilizan inversiones por valor de 5.821 millones.

Reparto territorializado

Por comunidades autónomas, Aragón, con dos proyectos de valles -uno de ellos compartido con Cataluña- recibe el mayor importe de ayudas, 322 millones. Le siguen Andalucía (304 millones), Castilla y León (261 millones), Galicia (170 millones) y Cataluña (165 millones). Tres de los expedientes corresponden a ubicaciones en municipios de reto demográfico: Andorra (Teruel), Cubillos del Sil y La Robla, ambos en la provincia de León.

Dado que el presupuesto disponible inicialmente, 1.200 millones de fondos incluidos en la Adenda RePowerEU del Plan de Recuperación, podía ampliarse hasta un 10% adicional para completar la ayuda del último expediente adjudicado, el monto final de las subvenciones ascendería a 1.223 millones.

El proyecto Compostilla Green de Cubillos del Sil para generar combustible sostenible para aviones

El proyecto de RIC Energy, Compostilla Green, ubicado en el Polígono Industrial de El Bayo, en Cubillos del Sil, para la producción de combustibles sintéticos, eSAF, ha sido el único seleccionado para la producción de combustible sostenible para aviación de esta convocatoria.

El proyecto recibirá más de 81 millones de euros a través de esta ayuda pública del IDAE en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia –Next Generation-. La planta comenzará su construcción a inicios de 2028 y está previsto que entre en operación antes de 2030, contribuyendo de forma clave a los objetivos climáticos europeos.

Esta ayuda refuerza el papel de RIC Energy como actor clave en el ecosistema de la Alianza de Valles del Hidrógeno y en la producción de eSAF. “Compostilla Green es un proyecto clave a nivel europeo que acelera la transición energética, ayudando a descarbonizar el sector aeronáutico y sitúa a España a la cabeza de la producción de combustibles sostenibles para la aviación”, asegura José Luis Moya, CEO de RIC Energy.

Este proyecto se alinea con la estrategia ReFuelEU de la Comisión Europea, que obliga a las aerolíneas a utilizar un porcentaje creciente de combustibles sostenibles a partir de 2025, incluyendo una cuota específica de combustibles sintéticos (e-SAF) a partir de 2030. Con una inversión total de 700 millones de euros, el proyecto Compostilla Green tendrá capacidad para producir 60.000 toneladas anuales de queroseno verde a partir de hidrógeno renovable y CO2 biogénico capturado.

El impacto socioeconómico que generará en la comarca del Bierzo y en Castilla y León será muy notable, aprovechando algunas elementos de la antigua central térmica cerrada, en su momento. Durante su construcción se crearán más de 2.000 empleos directos y, una vez operativa, la planta generará 240 empleos estables. A esto se suman más de 6.000 puestos de trabajo indirectos e inducidos, contribuyendo a la dinamización de la economía local y al fortalecimiento del tejido industrial y tecnológico.

Electrólisis y combustibles derivados

Los siete proyectos de la propuesta de resolución provisional cuentan con una potencia de electrólisis para la producción de hidrógeno renovable que supera ampliamente el umbral mínimo de 100 MW fijado en las bases de la convocatoria. Todos ellos garantizan también los compromisos de compra requeridos de, al menos, el 60% de esa producción por parte de distintos consumidores (offtakers) industriales.

Los expedientes mejor valorados incorporan además instalaciones conectadas de generación renovable y acometen procesos adicionales de síntesis, almacenamiento y/o transporte de combustibles verdes derivados del hidrógeno renovable como el eSAF para aviación, el e-metanol o el amoniaco. En cuanto a la tecnología de electrólisis, los promotores de los proyectos seleccionados provisionalmente han optado por la alcalina de forma mayoritaria.

En la ponderación de méritos, además de la solidez técnica y la solvencia económica, se ha valorado criterios sociales y ambientales que van desde la creación de empleo, el desarrollo económico local, la reducción de emisiones, igualdad de género, así como la formación local, entre otros.

Fomentar la producción y consumo a gran escala

El objetivo de esta línea de incentivos que gestiona el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) -adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica- es fomentar la producción y consumo a gran escala de hidrógeno renovable y sus combustibles derivados para impulsar la plena integración de este vector en el mix energético español y acelerar la reducción de emisiones de CO2 de amplios sectores de nuestra industria y el transporte pesado.

Los clústeres o valles de hidrógeno verde constituyen un elemento esencial al reunir en emplazamientos agrupados múltiples etapas de la cadena de valor del hidrógeno; desde la producción y el almacenamiento a la distribución y consumo. Se aprovechan así las economías de escala, posible diversidad de consumidores en una misma zona y el efecto multiplicador que ello pueda tener.

Plan Nacional Integrado de Energía y Clima

El impulso a la creación de clústeres de hidrógeno renovable, vinculados a la componente 31 del Plan de Recuperación y al mecanismo RePowerEU de la Comisión, está previsto en el PERTE de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento y se considera determinante para alcanzar los objetivos señalados en la Hoja de Ruta del Hidrógeno Renovable (4 GW en 2030) y en la revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que prevé 12 GW de capacidad de electrólisis para 2030.

La línea de incentivos a valles de H2 renovable viene precedida por el alto grado de interés y participación en las convocatorias previas de H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor y tres Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI Hy2Tech, Hy2Use y Hy2Move). Fruto de estas iniciativas, más de un centenar de desarrollos están en marcha en toda la geografía española; tanto propuestas experimentales para generar conocimiento en torno al hidrógeno renovable, como aplicaciones en movilidad y transporte, o grandes electrolizadores para generación de este vector energético.

Dotada con más de 3.100 de millones de fondos europeos, la apuesta por el hidrógeno verde ha supuesto que, en apenas dos años, España esté ya en disposición de lanzar ayudas que multiplican en varios ordenes de magnitud la capacidad de producción de hidrógeno renovable de los primeros proyectos financiados.

Tal y como recoge la Hoja de Ruta, en España se consumen hoy más de 500.000 toneladas al año del llamado «hidrógeno gris», de origen fósil. Existe pues un enorme potencial para la descarbonización de la industria y, al mismo tiempo, permite sustituir otros combustibles fósiles u otras materias primas con hidrógeno renovable.

Compártelo:
Scroll al inicio