
Erimsa, tras la multitud de reacciones, protestas y polémicas desde todos los ámbitos en contra de la explotación minera, ha tomado la decisión de reducir de 1.692 a 419 hectáreas la superficie aprovechable en su nuevo proyecto para extraer cuarzo de modo sostenible en el nordeste de la provincia de Segovia. El objetivo es demostrar que su propósito es llevar a cabo su actividad sin perturbar el modo de vida de los vecinos y respetando al máximo el entorno. Ante la expectación generada, la compañía ha optado por esta rebaja sustancial del 75% de la extensión, donde trabajará de forma progresiva, recogiendo la inquietud de los ciudadanos sobre el alcance del proyecto.
El área total se ha limitado desde las 97 cuadrículas mineras (2.720 hectáreas) previstas originalmente a las 28 cuadrículas mineras (785 hectáreas) actuales, pero únicamente realizará un aprovechamiento razonable de los recursos en las 419 hectáreas mencionadas. Será sobre estas 28 cuadrículas sobre las que realizará el nuevo Proyecto de Explotación y Estudio de Impacto Ambiental a presentar.
Cribado de terreno
El cribado de terreno que aplica Erimsa para el aprovechamiento del recurso natural es similar aldescantado que, tradicionalmente, se practica en las tierras agrícolas de Castilla y León para poder hacer productivas las fincas. Conel sistema de trabajo de la empresa, la fertilidad está garantizada. Únicamente extrae el cuarzo de la capa superficial de la tierra con un tamaño superior a 4 cm, lo que supone un 8% del total, depositando el resto en el mismo lugar. Esto permite mantener la topografía original de los terrenos, sin que se aprecie merma sustancial en el nivel.
El proceso se inicia con la separación de la capa externa de la tierra, que se apila permitiendo su oxigenación. Dos equipos trabajan en el hueco, de 1,5 metros de profundidad como máximo; uno extrae el material y el otro lo criba, dejando in situ el que es inferior al tamaño fijado por la compañía.
La compañía rebaja de 1.692 a 419 las hectáreas de terreno en las que extraerá cuarzo con respecto a su plan inicial para mostrar su voluntad de trabajar en armonía con los vecinos y las instituciones
El nuevo proyecto no afecta al río Duratón y sólo abarcará terrenos de los municipios de Castillejo de Mesleón, Barbolla y Sotillo
La restauración se lleva a caboinmediatamente, extendiendo la capa productiva separada al inicio del proceso, además del allanado y el subsolado. El área de trabajo simultáneo es de dos hectáreas, minimizando al máximo tanto el impacto visual y medioambiental, como el posible acústico derivado del aumento del tránsito por las carreteras con el transporte del material.
Esta metodología es compatible con las actividades socioeconómicas tradicionales en la zona: agricultura, ganadería y turismo.

Método seguro y medidas de seguridad estrictas exigidas por la Ley

Desde Erimsa se reitera que su método de trabajo garantiza la seguridad y salud tanto de sus trabajadores como de la población en general, porque en su proyecto únicamente se contempla la obtención del cuarzo y no su manipulación. La compañía exclusivamente somete a este material a un proceso de lavado y clasificado en las instalaciones adecuadas para ello y se adoptan las máximas medidas de seguridad, incluidas en su exigente protocolo 0 accidentes. Cada cuatro meses realiza controles de polvo de sílice en los diferentes puestos de trabajo y en circunstancias climáticas aleatorias, con resultados muy por debajo de los valores máximos admitidos en la legislación vigente.
Erimsa insiste en que su modelo de minería es moderna y sostenible, muy diferente a la tradicional. En todo caso, cualquier actividad del sector está sometida a una regulación muy estricta y a la supervisión de las diferentes administraciones públicas implicadas; y es de obligado cumplimiento la exigente legislación tanto estatal como europea, por lo que no caben prácticas perjudiciales ni desde el punto de vista medioambiental, social, cultural o que afecten al patrimonio histórico y arquitectónico de Segovia.
Cabe recordar que desde que se conoció el proyecto inicial en la primavera de 2023, la empresa minera gallega no ha encontrado apoyos, ni en los ayuntamientos. ni en la ciudadanía ni en las organizaciones ecológicas. Erimsa se defencía asegurando que el impacto de sus trabajos será mínimo y que, incluso, traerá beneficios a la zona. Pero las explicaciones no parecen bastar a los detractores y el asunto parece haberse anclado en un punto muerto.
En efecto, el pasado 1 de marzo salió a información pública que Erimsa, compañía domiciliada en La Coruña, había solicitado a Castilla y León autorización para abrir una gran mina a cielo abierto en el noreste de la provincia de Segovia, en una amplia zona comprendida entre los municipios de Duruelo y Cerezo de Abajo, aunque su impacto se extendería a Cerezo de Arriba, Castillejo de Mesleón, Barbolla y Sotillo.
Su objetivo sería la extracción de gravas de cuarzo para obtener cuarzo metalúrgico, que se exportaría hacia Noruega y otros países. Algo que ya se había hecho en Segovia: en los años 80, la provincia fue un referente europeo en explotación de este material, precisamente, en Castillejo de Mesleón. Allí se extraían 1.000 toneladas diarias de este mineral y situaron a la provincia entre los primeros exportadores a nivel internacional.
Las protestas, manifestaciones, concentraciones y alegaciones de todo tipo han servido para que la empresa reconsidere su posición. A ver si ahora se le exige por parte de las autoridades medioambientales absoluta transparencia sobre el proceso de extracción del cuarzo de forma continuada.




