Los ecorregímenes de la nueva PAC van penetrando paulatinamente en Castilla y León

De los datos de acogida de los denominados ecorregímenes, con ayudas directas por prácticas agrarias en beneficio del clima y el medioambiente, en 2024, el segundo año de aplicación de la PAC, se demuestra que aumenta su grado de penetración, respecto al ejercicio anterior de 2023, tanto en superficie como en número de solicitantes.

Según el avance de la campaña PAC 2024 del Ministerio de Agricultura de España (MAPA), 19.200.567 hectáreas se solicitaron para ecorregímenes y comparando esta superficie con la superficie solicitada de ayuda básica a la renta por la sostenibilidad, se obtiene el grado de acogida, que a nivel nacional alcanza el 88%, un punto porcentual por encima de la aceptación de la campaña PAC del año anterior de 2023.

El 77,5% de los titulares que ha presentado Solicitud Única ha solicitado alguna práctica incluida en los ecorregímenes, frente al 75% de la pasada campaña.

Estos primeros datos avanzados, según el MAPA, muestran el asentamiento de estas prácticas en las explotaciones agrarias, así como su adaptación y la efectividad de las medidas de flexibilización adoptadas, ya que aumenta el grado de penetración especialmente en aquellas comunidades autónomas en las que la acogida fue menor en el primer año de aplicación.

Consecuentemente, las explotaciones que solicitan ecorregímenes son de mayor tamaño medio, 41,45 has. frente a las 40,9 has. de 2023, con respecto a las que no los solicitan, 9,8 has. frente a las 18,6 has. de 2023.

Este elevado nivel de acogida, con una superficie de más de 19 millones de hectáreas en la que se realizan prácticas beneficiosas, “nos sitúa mejor ante la crisis climática, al mejorar la estructura y fertilidad y capacidad de captura de carbono de nuestros suelos, incrementar la diversidad de cultivos presentes o favorecer la biodiversidad ligada a nuestros ecosistemas agrarios”, destaca un portavoz del MAPA.

El MAPA destaca algún ejemplo de lo que suponen estas cifras de superficie acogida en comparación con la primera campaña de aplicación de la PAC. Así, se incrementan las solicitudes en pastos (+110.000 has., que supone un aumento del +1,6%); bajan las solicitudes en rotaciones, especialmente en secano (-147.000 has, es decir, una disminución que supone un -3%), si bien se mantienen por encima de la superficie planificada.

También, bajan ligeramente las solicitudes de cubiertas, (-38.000 has., -1,6%), pero se incrementan las solicitudes de ecorrégimen de espacios de biodiversidad (+182.000 has., +6%) y, sobre todo, de gestión de lámina de agua por el incremento de superficie de arroz por la disponibilidad de agua (+32.000 has, +618%).

En cuanto a la comparación de los ecorregímenes en Castilla y León, cabe destacar que por número de titulares se ha incrementado un 2%, exactamente la media nacional, en 2024 respecto a 2023; mientras que observando la comparación de la superficie de los ecorregímenes, destaca la igualdad entre ambos años. En consecuencia, no hay un rechazo posterior a su puesta en práctica frente a las manifestaciones llenas de escepticismo en los profesionales de la agricultura y de la ganadería de Castilla y León, en su momento, cuando se dieron a conocer por España como elementos esenciales en la nueva PAC.

Ecorregímenes de pastos

La superficie solicitada para estos ecorregímenes fue en la campaña PAC 2024 sensiblemente superior a la superficie planificada, al igual que ocurrió en la campaña pasada, que se estableció tomando como base la superficie que venía percibiendo el pago verde en el periodo anterior, es decir, la superficie con derechos.

El aumento, respecto a la superficie planificada, es ligeramente inferior al de 2023, lo que estaría evidenciando una estabilización en la acogida de esta práctica, así como una ligera subida en cada anualidad, tal y como se había previsto.

En 2024, se han solicitado 6.827.161 hectáreas de ecorrégimen de pastos, en torno a 2 millones de hectáreas adicionales en relación con la superficie planificada, un 2% más que en 2023.

Este hecho se explica porque se pueden solicitar ecorregímenes en superficies sin derechos de ayuda básica a la renta por la sostenibilidad, por la posibilidad de solicitar pastos temporales, por la mayor superficie de pastos elegibles como resultado de la actualización del coeficiente de subvencionabilidad de pastos y por las flexibilidades introducidas en 2023, en el contexto de la sequía en relación con la reducción de la carga ganadera mínima exigida en las superficies en pastoreo extensivo y del número de días de pastoreo.

En total, la superficie dedicada a estas prácticas aumenta en más de 100.000 has. a nivel nacional. En su conjunto, el hecho de contar con superficies solicitadas muy por encima de la superficie planificada conlleva un beneficio medioambiental mayor y continuo en el territorio, contribuyendo en estas superficies a aumentar el contenido en carbono en el suelo y a reducir las emisiones y el riesgo de incendios.

Del total, 4.393.154,56 has. corresponden a superficies de pastos mediterráneos y 2.434.006,33 has a pastos húmedos, suponiendo respecto al año 2023 un incremento de más de 57.000 has en los primeros y de más de 84.000 has en los segundos.

Por prácticas, el pasto húmedo se divide en 2.365.519 has. en pastoreo extensivo, 22.746 has. en siega sostenible y 45.742 has. en islas de biodiversidad; mientras que el pasto Mediterráneo se divide en 4.386.771 has. en pastoreo extensivo, 5.332 has. en siega sostenible y 1.051 has. con islas de biodiversidad.

Ecorregímenes específicos de tierras de cultivo

Las superficies solicitadas de ecorregímenes en tierras de cultivo ascendieron a 6.757.274 millones de has., un 9% superior a las planificadas, aunque con una disminución de cerca de 186.439 has., respecto al año anterior, lo que signiifica que se van ajustando las superficies a lo planificado inicialmente, permitiendo así mantener las cantidades asignadas por hectárea.

Las superficies solicitadas de estos ecorregímenes han sido ligeramente superiores a las planificadas tanto en cultivos de secano como de secano húmedo y de regadío.

En tierras de cultivo de secano, las superficies solicitadas de ecorregímenes han disminuido en 105.324,1 has respecto a la anterior campaña, con 4.711.510,9 has en 2024.

El ecorrégimen de tierras de cultivo de secano húmedo es el único dentro de esta categoría que aumenta respecto al año anterior alcanzando las 655.777,45 has. (+26.492 has).

En regadío, en cambio, se han solicitado 53.213,9 has. menos que el año anterior, con un valor para 2024 de1.389.986,1 has.

Desglosando por prácticas, la tierra de cultivo de secano, 3.481.592 has. se encuentran en rotación y 1.229.919 has. en siembra directa.

En cuanto al secano húmedo, 587.291 has. se encuentran en rotación y 68.486 has. en siembra directa.

En cuanto a las tierras de cultivo en regadío, 1.285.631 has. están en rotación y 104.355 has. en siembra directa.

Ecorregímenes específicos de cultivos leñosos

Las superficies solicitadas de ecorregímenes de cubiertas en el conjunto de cultivos leñosos han sido un 9% inferiores a las planificadas, manteniendo una proporción similar a la del año pasado de 2023 (-6%).

Las superficies solicitadas de ecorregímenes de cubiertas en el conjunto de cultivos leñosos han sido un 1,6% inferiores a las del 2023, aunque existen diferencias por prácticas.

La disminución ha sido diferente en los distintos tipos de pendiente, pero se ha producido en todos ellos. En los ecorregímenes de terrenos llanos se han acogido 695.386,60 has. y en éste es donde proporcionalmente han sufrido una mayor disminución, con un 2,47% respecto al año anterior.

En los ecorregímenes de terrenos de pendiente media, se han acogido 573.681,54, has., con una disminución del 1,61% respecto al año anterior.

En los ecorregímenes de terrenos de pendiente alta y bancales, se han acogido 1.071.264,19 has. y ha sufrido una disminución del 1,02% respecto al año anterior.

En los ecorregímenes de terrenos llanos y de pendiente media, la superficie solicitada ha sido inferior a la planificada, siendo más acusada la diferencia en el caso de los llanos, y percibirán por tanto el importe unitario planificado, aunque aplicándose degresividad, como resultado de la aplicación del mecanismo complementario de distribución de las asignaciones financieras de los ecorregímenes.

En pendientes elevadas la superficie solicitada ha sido un 20% superior a la planificada. Esto implicaría percibir un importe unitario menor al planificado, pero teniendo en cuenta los remanentes generados por los ecorregímenes en terrenos llanos y pendiente media, el importe unitario provisional revisado es igual al planificado para el primer tramo de superficie.

Esta acogida es similar a la de 2023, confirmándose por tanto las tendencias en cuanto a la aplicación de estos ecorregímenes por tipo de pendiente.

En su conjunto, los ecorregímenes con cubiertas espontáneas o inertes en cultivos leñosos, alcanzan 2.340.332,33 has., con un ligero descenso respecto a 2023 de 37.735 has., concentradas principalmente en terrenos llanos.

La superficie realizando cubiertas estaba estabilizada en los últimos 5 años anteriores a la entrada en vigor de la nueva PAC en torno a 1,3 millones de has.

Esto supone un importante avance en la mejora de la estructura de los suelos y en la reducción de la erosión.

En lo que se refiere a las prácticas incluidas en los ecorregímenes de cubiertas en cultivos leñosos, la práctica de cubiertas vegetales sigue siendo mayoritaria, representando el 83% del total de la superficie solicitada, frente a las cubiertas inertes que representan el 17% restante.

La valoración de la participación de cultivos leñosos en ecorregíemenes requiere tener en cuenta también dos factores adicionales. En primer lugar, que estos cultivos estaban exentos de cumplimiento de prácticas específicas para el cobro del pago verde en el periodo anterior. Y, en segundo lugar, que la situación generalizada de sequía ha hecho especialmente compleja la implantación de cubiertas, especialmente en las zonas de secano árido, si bien las flexibilidades previstas han permitido dar respuesta a esta situación.

Ecorrégimen de biodiversidad en tierras de cultivo y cultivos permanentes

La superficie solicitada para el ecorrégimen de espacios de biodiversidad ha sido un 34% superior a la planificada, lo que conlleva un importe provisional menor al planificado, proporción muy similar a la de la campaña 2023 (33%), con una diferencia con lo planificado de casi 840.000 has.

En cuanto a la evolución, se han solicitado 209.257 has. más que el año pasado, confirmándose la buena acogida a esta práctica por parte de los agricultores.

Respecto a la última Solicitud Única, se ha producido un aumento del 7% en la superficie solicitada.

En el caso del arroz, se ha solicitado menos de lo planificado, hecho muy influenciado por el problema de sequía y disminución de las dotaciones de riego en 2023, por lo que se establece como importe provisional revisado, el importe planificado. No obstante, se solicitó un 60% más que en el 2023, con un total de 79.681 has. con gestión de lámina de agua en cultivos bajo agua.

Para el resto de las tierras de cultivo, junto con los cultivos permanentes la superficie solicitada ha sido un 31% superior a la planificada y un 6,84% superior a la del 2023, alcanzando las 3.196.118 has.

En total, se han acogido 3.275.800 has. a la práctica de espacios agrícolas para la preservación de la biodiversidad. De esa cifra, 79.681 has. corresponden a cultivos bajo agua, habiéndose realizado en la casi totalidad de esta superficie la práctica de gestión de lámina de agua. Del resto de superficie, el 81% corresponde a tierras de cultivo, y el 19% a cultivos permanentes, casi todo leñosos.

Algunos datos sobre los ecorregímenes de la PAC

A pesar de constituir uno de los nuevos elementos de la PAC que más polémica suscitó entre los agricultores y ganaderos, especialmente, por la burocracia que se ha generado sin embargo, los datos demuestran su consolidación en las explotaciones agrícolas y ganaderas españolas, en general, y en Castilla y León en particular.

La Política Agraria Común (PAC), que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2023 y que regirá las prácticas agrícolas y ganaderas hasta 2027, introduce los ecorregímenes como su figura más novedosa.
Es un instrumento que refleja la voluntad de la ciudadanía europea, expresada a través de las instituciones comunitarias, para hacer efectivo su compromiso con la ambición medioambiental y con las futuras generaciones.
Esta orientación incluye también las ayudas de la PAC para agricultores y ganaderos que, a partir de enero, contarán con nueve diferentes ecorregímenes de carácter voluntario para acceder al reparto de una cuarta parte de los fondos agrarios.
Supone, por tanto, dar un paso más allá para seguir avanzando hacia una economía circular capaz de garantizar, simultáneamente, la rentabilidad y la sostenibilidad del sistema.
En síntesis, la figura de los ecorregímenes se puede definir como la remuneración a las explotaciones que desarrollen prácticas agrícolas o ganaderas beneficiosas para el clima y el medio ambiente.
Tienen una implantación territorial de ámbito nacional y son de carácter anual, salvo posibles complementos para casos como la siembra directa o las cubiertas vegetales, cuya permanencia en el tiempo contribuye a una mayor eficacia.
Su configuración se ha realizado a partir de los trabajos de diagnóstico del Plan Estratégico de aplicación de la PAC en España. Esto quiere decir que hemos contado
con los análisis e informaciones más expertas y experimentadas de nuestro país con el fin de obtener un diseño de ecorregímenes que logre la penetración más elevada y homogénea en todo el territorio.
Los objetivos medioambientales principales que persiguen se engloban en dos:
a) Agricultura baja en carbono que mejore la estructura de los suelos, reduzca la erosión y la desertificación, aumente el contenido de carbono y reduzca las emisiones.
b) Agroecología que favorezca la biodiversidad, los paisajes y la conservación y la calidad de los recursos naturales.

Para ello, los ecorregímenes se han configurado en torno a dos elementos vertebradores que van a hacer posible su desarrollo y su eficacia real. El primero de ellos, un menú de prácticas agrarias con al ternativas suficientes para que todas las explotaciones de los diversos agrosistemas puedan contribuir con prácticas que vayan más allá del paquete básico que ya se viene contemplando como obligatorio.
Y el segundo, la agrupación de estas prácticas en intervenciones para cada uno de los grandes agrosistemas. De esta forma, los ecorregímenes han quedado dispuestos como prácticas concretas que cubren todos los usos posibles del suelo: Pastos permanentes y temporales, tierras de cultivos herbáceos y tierras de cultivos permanentes.
En síntesis, los ecorregímenes son la figura protagonista de la nueva PAC e, independientemente de las necesidades de flexibilidad o ajuste que requiera su kilometraje inicial, constituyen un instrumento que otorga a la actividad agraria un doble valor, el de la producción de alimentos y el de la contribución al medioambiente.
 
Compártelo:
Scroll al inicio