«Cazadores del franquismo», campaña contra la simbología franquista en Segovia del movimiento Segovia Decide República

El pasado mes de noviembre, durante nuestro Otoño republicano de Segovia, tuvimos con nosotros, en una charla que titulamos “La batalla por la memoria”, a dos batalladores por la memoria democrática en nuestro país, el abogado sepulvedano Eduardo Ranz y el Senador de Compromís por Castellón , Carles Mulet.


En un momento de la charla, que tuvo una gran acogida, el senador Mulet sacó una carpeta con todas las advertencias que había mandado a cada uno de los ayuntamientos e instituciones de nuestra provincia segoviana, para retirar aquellos vestigios y nombres franquistas que estuvieran dentro de su municipio y hacer cumplir la ley de memoria del 2007. Enumeró uno a uno, muchos, demasiados, y al final de la lista, el público, espontáneamente, rompió en un aplauso como muestra de admiración y reconocimiento.

En los días posteriores a la charla, dentro de nuestro colectivo, Segovia Decide República, se originó un sentimiento encontrado de admiración hacia Ranz y Mulet y, al mismo tiempo, un sentimiento de frustración por no estar haciendo lo que ellos hacían al respecto de la memoria democrática en nuestra provincia.

 

Nos pusimos manos a la obra para desarrollar esta campaña que ahora comienza. Queríamos que fuera una campaña de denuncia participativa, que todos los segovianos pudieran convertirse en una especie de cazadores del franquismo, con su teléfono móvil realizaran una foto de todo vestigio franquista que se pudieran encontrar y nos lo mandaran por nuestras redes sociales @segoviadecide Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp o email comiteconsultasg@gmail.com. Nosotros lo compartiremos en nuestras redes a modo de denuncia y, además, comunicaremos a las autoridades y administraciones competentes para que se proceda a su retirada.

La campaña, además de la faceta de denuncia, tiene como objetivo, también, el didáctico-histórica, pues nos hemos encontrado con mucha gente, que no es consciente de los nombres y simbologías con los que convive a diario, y la ideología y acontecimientos que hay detrás de ellos.


Con la nueva ley de memoria democrática, aprobada en el pasado otoño, las lagunas existentes en la anterior, desaparecen y todo símbolo franquista que se encuentre en un lugar público ha de ser retirado. Sin embargo, son muchas las instituciones públicas y privadas que se siguen negando a hacerlo, por eso consideramos que es muy necesaria la implicación activa de la ciudadanía en esta batalla.

Aún quedan nombres de calles en nuestra provincia con nomenclatura franquista: calle del Ángel del Alcázar, en la capital; el Pabellón deportivo“Enrique Serichol”; decenas de iglesias en la provincia con la inscripción de “Caídos por Dios y por España…” (San Miguel, San Esteban, San Millán, en Segovia); el monumento a Onésimo Redondo, cabecilla falangista de la sublevación, represión y muerte en Castilla, en Labajos, junto a la carretera N-VI, por donde pasan miles de vehículos al día;  cientos de chapas con el yugo y las flechas del Instituto de la Vivienda franquista, en nuestros bloques de viviendas; las ruinas del Convento de San Agustín en la capital, convertidas por el mismo Franco en un mausoleo falangista. Y otros muchos que esperamos sean capturados por los segovianos con esta campaña.

Segovia, 12 de febrero de 2023

Daniel Herrero

Segovia Decide República

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