
Cristina Tubilla, publica un artículo en el portal Tendenciashoy, sobre la Laguna de Soria que nos parece interesante para nuestros lectores, reproduciéndolo a continuación.
«A tres horas de Madrid, en la provincia de Soria, encontramos una preciosa laguna que confunde a los visitantes con su apariencia, guardando una inquietante historia. Fue Antonio Machado, referente de la poesía en castellano y profesor de francés en Bachillerato en Soria, quien utilizó este lugar como enclave de su leyenda “Hijos de Alvarogonzalez”.
Hablamos de la Laguna Negra de Urbión, ubicada en la comarca soriana de Pinares, cuya cabecera comarcal es el municipio de Vinuesa, a 50 kilómetros de Soria. Para acceder a la laguna, es necesario realizar una ruta de senderismo que comienza en la localidad. Merece la pena llegar hasta la cumbre para ver desde arriba este inmenso lago glaciar con tanta historia.
La leyenda de la Laguna Negra
Al igual que en muchos rincones de nuestro país, la Laguna Negra guarda entre sus aguas historias y leyendas que se transmiten de generación en generación. Una de las más conocidas es la que afirma que la laguna no tiene fondo. De hecho, se cree que tiene un pequeño conducto de aguas subterráneas que conecta directamente con el mar.
Tal es la fortaleza de esta historia popular, que Antonio Machado la utilizó para una de sus obras. Se trata de la leyenda de los Hijos de Alvargonzález. En este relato, las aguas oscuras de la laguna se convierten en el escondite perfecto para un terrible crimen. Los hijos de Alvargonzález, movidos por la codicia, asesinan y arrojan el cuerpo a las profundidades de la laguna.
Por desgracia para los fantasiosos, esta leyenda ha sido desmentida al comprobarse que la profundidad máxima de la laguna es de unos 8 metros. Aun así, los sorianos siguen confiando en que el mito sea real, atrayendo a nuevos visitantes que quedan cautivados por su belleza y su aura de misterio.
De hecho, el primer domingo de agosto se celebra un evento que consiste en cruzar la laguna nadando, mostrando a todos que aquella historia tan famosa entre la comarca, solo se trata de un mito. Aun así, siempre quedarán personas que, por si acaso, la tengan respeto.
El entorno donde se encuentra es impresionante, un lugar escondido de visita obligatoria. Aguas cristalinas, rodeadas de un paisaje boscoso que te hará disfrutar de la pura naturaleza. No solo es su leyenda, sino también la riqueza natural que alberga.»
Algunos datos más sobre la comarca soriana de Pinares

A continuación, vamos a proporcionar algunos datos más sobre la comarca soriana de Pinares por si el viajero o visitante desea adentrarse entre los excelsos y gigantescos pinares sorianos, celebres por su excelente madera de pino.
Esta comarca es la culpable de que Soria tenga una proporción record de arboles por habitante. Intensos pinares y centenarios robledales, pintan la mancha boscosa más extensa de la península. Esta zona de la provincia, puede presumir de albergar dos parques naturales, el Cañón del Río Lobos, la Laguna Negra, como ya se ha mencionado en el artículo de Cristina Tubilla, y Glaciares de Urbión.
La Soria Verde inicia un itinerario desde la capital, donde el viajero tomará la carretera de Burgos (N-234), que le conducirá hasta Abejar “La Puerta de Pinares” en busca de la Tierra de Alvargonzález. Así, y con los versos de Machado contando un parricidio, el viaje se va a Vinuesa entrada hacia la Laguna Negra. Al llegar a la villa, un cartel a la derecha anuncia el mítico paraje.

Es la misma carretera que lleva a Montenegro de Cameros, después de que un Punto de Nieve espere en lo alto de Santa Inés. La Laguna, a la que habrá que desviarse por una pista a la izquierda antes de llegar al Puerto, se abre a excursiones a pie, que llevan a puntos como el nacimiento del Duero.
Tras sus pasos, que cruzan recientes los hermosos pueblos de piedra, nos encaminamos por carreteras estrechas a localidades tan hermosas como Molinos de Duero o Salduero. Más allá, Covaleda y Duruelo de la Sierra reciben a las faldas del Urbión, ofreciendo sendas rutas al Pico de Urbión.
Navaleno y San Leonardo de Yagüe aguardan entre fuentes, merenderos y parajes. Asados y hongos serán suficientes para hacer un alto en algunos de los restaurantes de estas dos localidades, distantes entre sí menos de media docena de kilómetros.
El parque Natural del Cañón del Río Lobos arranca en la localidad de San Leonardo, atravesando localidades como Casarejos, Talveila, Vadillo y Santa María de las Hoyas. Recomendamos al viajero que haga una parada en el mirador de la Galiana, que ofrece una espectacular panorámica del cañón.




