
Estimados amigos de Pepe Alaejos:
Antes de nada quisiera presentarme, soy Yolanda Alaejos, hija de Jose Mª Alaejos, Pepe Alaejos como le conocéis todos.
En estos momentos de gran tristeza, os escribo para informaros que después de una larga lucha que comenzó el 23 de marzo de 2020, por culpa de la pandemia que asola nuestro país, nuestro mundo, mi padre, vuestro amigo, nos ha dejado.
Solo puedo deciros que como todo en su vida, ha sido un gran luchador de proyectos.
Nació el 29 de julio de 1940 en Ciudad Rodrigo, Salamanca, tierra que siempre ha llevado en su corazón. Estudió la carrera de Químicas pero desde muy pronto su amor por las letras se impuso al conocimiento, por lo que se dedicó en cuerpo y alma al mundo de la literatura. Primero a nivel laboral, trabajando durante toda su vida en una de las mayores editoriales a nivel nacional e internacional (Plaza y Janes – Penguin Random House) y posteriormente a nivel personal.
Muchos le conocisteis al principio de esta trayectoria, cuando se comenzó a preparar las bases de lo que ahora ya es un premio consolidado en nuestra ciudad, Premio Jeromín (concurso de narrativa infantil y juvenil) con la ayuda de amigos, compañeros y del Ayuntamiento de Valladolid que año tras año se ha ido consolidando llegando a tener 20 ediciones.
Posteriormente dirigió sus esfuerzos y proyectos a otro público con el que se sentía directamente identificado, los mayores de 50 años. Surgió entonces el Certamen literario para mayores de las Fuentes de la Edad, a través de la Asociación Cultural «Las Fuentes de la Edad» y el Ayuntamiento de Valladolid.
Pero también desarrolló otros proyectos no tan vinculados con las letras pero sí con una realidad, la situación de los mayores a partir de cierta edad. Inicialmente fue Profuturo y con el proyecto que más ilusión estaba dando y trabajando estos últimos años, la Cooperativa Allegra Magna que se ha materializado en el Complejo Fuente Olivo. Como ya sabéis, se trata de un innovador complejo residencial y asistencial para personas mayores, ubicado en la ciudad de Valladolid, que conjuga el apartamento privado equipado y diseñado para las necesidades de las personas mayores, con las atenciones y servicios de una residencia.
Pepe Alaejos, un luchador que se entregó en cuerpo y alma por aquello en lo que creía, pero que a pesar de pelear contra un virus, que no entiende de edad ni proyectos, con uñas y dientes nos deja con un sabor agridulce del que consigue una meta anhelada pero no se permite el lujo de disfrutarla.
Muchas gracias por apoyar a mi padre durante todo este tiempo y haber conseguido que sus proyectos e ilusiones tuvieran luz.
Un fuerte abrazo
Yolanda Alaejos
Desde Revista Digital de Castilla y León lamentamos su fallecimiento y nos unimos al dolor de su familia porque contó siempre con su confianza.




