Por una verdadera política de investigación para Castilla y León

LA INVESTIGACIÓN, CLAVE PARA EL DESARROLLO DE NUESTRA COMUNIDAD
 
La política investigadora de la Junta de Castilla y León ha tenido un carácter errático, sin objetivos claramente definidos y, por tanto, sin una estrategia y planificación claras. De algún modo se puede decir que no ha habido una verdadera política de investigación. Este diagnóstico se basa en los siguientes hechos:
 
 

1) Sobre la política universitaria

 
Existe una precaria financiación de las universidades públicas. No se apuesta por ellas como elementos de dinamización del territorio y claves estratégicas para el crecimiento de la comunidad ni para la retención del talento como enganche para evitar la despoblación.
 
Muy al contrario, la Junta considera las universidades como una especie de academias de formación profesional costosas, de ahí su apuesta por las universidades privadas que implican una descarga para la financiación de la enseñanza superior pública. Castilla y León cuenta ya con más universidades privadas que públicas.
 
El gobierno de la Junta de Castilla y León vincula la financiación de las universidades exclusivamente al número de estudiantes siguiendo su concepto de la Universidad como academia de formación. Olvida así las otras misiones fundamentales que, siguiendo la Ley de Universidades, deben ejercer y ejercen, como son la investigación, el desarrollo y la transferencia de conocimiento. Sabemos con mucha precisión cuales son las expectativas demográficas y no podemos vincular el soporte de instituciones tan importantes como las universidades al crecimiento del alumnado que no llegará, sino que es necesario apostar por ellas como centros de creación del conocimiento y del talento para retenerlo y no tener que importarlo.
 
Lamentamos la falta de transparencia en la financiación de la investigación, dividida entre las varias Consejerías de la Junta de Castilla y León, sin que ni siquiera entre ellas exista la comunicación necesaria. Tampoco es público algo tan importante como qué parte del presupuesto en I+D se ejecuta realmente ni cuáles son las razones de que una parte importante del mismo –a veces más del 30%– no se gaste. La incógnita se mantiene en el destino de ese dinero no ejecutado para la investigación de nuestra autonomía.
 
Como conclusión de lo anterior, se observa la ausencia de una estrategia que permita a las universidades establecer una planificación ni siquiera en un plazo medio.
 

2) Sobre los programas de investigación

 
Los programas de investigación de la Junta de Castilla y León no han tenido un objetivo claro y no han servido para realizar un mantenimiento estructural de los grupos de investigación productivos existentes. De hecho, los recortes de la financiación del Plan
 
Nacional sumados a una financiación muy restrictiva por parte de la Junta están comenzando a desarticular grupos de investigación con trayectoria importante.
 
Las convocatorias de la Junta tienen como única finalidad el aprovechar de algún modo y ejecutar las ayudas europeas FEDER para la investigación, sin un objetivo a medio y largo plazo relacionado con el mantenimiento y desarrollo del tejido investigador de la región.
 
Se ha confundido y metido en el mismo grupo la financiación de una serie de prioridades temáticas definidas con criterios poco sólidos y la necesidad de mantener los grupos de investigación productivos o la creación de grupos jóvenes en las distintas áreas temáticas. Es imprescindible separar estos dos objetivos inyectando financiación finalista desde el presupuesto de la Junta. Debido a este esquema confuso, una gran cantidad de grupos de investigación de la comunidad, productivos y con buena trayectoria, están siendo apartados de la financiación pública. Esto es especialmente grave si tenemos en cuenta que la financiación pública estatal no ha recuperado los niveles anteriores a los recortes de la última década.
 
En resumen, no hay una idea de futuro sobre la investigación, simplemente porque la Junta no se lo ha tomado en serio y no ha sido capaz de comprender la importancia de este elemento para el desarrollo de la comunidad. Deberíamos copiar iniciativas de otras comunidades como IKERBASQUE (Basque Foundation for Science) o ICREA (Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats) que han dado resultados muy reconocidos.
 
Necesidad de una verdadera Política de Investigación en Castilla y León
 
En primer lugar, es imprescindible que el gobierno de la comunidad tenga una conciencia clara de que la investigación es un elemento clave para el desarrollo de la región y requiere de una planificación y financiación bien definidos y transparentes. Esto podría pasar por la realización de un gran pacto por la ciencia entre las distintas fuerzas políticas, como así se comprometieron con la Asociación de Investigadores de Castilla y León.
Es necesario dotar a las universidades de una financiación, no sometida solamente al número de alumnos, sino teniendo en cuenta las otras actividades que también desarrolla. Esta financiación debe diseñarse por objetivos y teniendo en cuenta la investigación, el desarrollo y la transferencia. Asimismo debe ser transparente para que, en el uso de su autonomía, las universidades puedan realizar planificaciones razonables.
 
Resulta imprescindible separar los programas que tengan como objetivo, por una parte, el desarrollo de líneas de investigación estratégicas para la comunidad y por otra el mantenimiento basal y estructural de los grupos de investigación productivos de todas las áreas temáticas de las líneas de investigación prioritarias. Se trata de realizar dos acciones separadas que permitan impulsar las líneas de investigación estratégicas para el desarrollo de la comunidad y a la vez defender, mantener y alimentar el tejido investigador de excelencia compensando los recortes de los últimos años. Además, es necesario desarrollar programas de retención del talento (más que de atracción), en sintonía con la lucha contra la despoblación. Por ello, es necesario que existan al menos los siguientes programas:
 
1) Programa de financiación de los grupos de investigación en función de los resultados de investigación, es decir del grado de excelencia, independientemente del tema en que trabajen. Esta financiación debe ser suficiente para garantizar la continuidad de un grupo que documente producción científica de excelencia, aunque no esté en las líneas estratégicas de la comunidad. Se trata de mantener y evitar la destrucción del tejido investigador ya creado, fundamentalmente en el ámbito de la investigación básica. La propuesta es, en resumen, crear un programa de financiación de los grupos de investigación, atendiendo no solo a la calidad de las propuestas de proyectos concretos, sino principalmente a los resultados de investigación conseguidos en un marco coherente.
 
2) Programa de intensificación y desarrollo de las líneas de investigación estratégicas para la comunidad de Castilla y León. Hay que establecer previamente un debate serio, profundo y abierto, en el que se decidan las líneas estratégicas de la Comunidad. Para definir estas líneas con garantías de que estén en sintonía con el interés general y con el desarrollo de la comunidad, es necesario crear una mesa en la que participen de forma transversal representantes de actores económicos y sociales, universidades, centros de investigación, colectivos de investigadores y otras consejerías afectadas, entre otros. Estas líneas se deberían impulsar mediante un programa competitivo de proyectos de investigación restringidos a estas temáticas prioritarias claramente definidas.
 
3) Además de mantener los contratos predoctorales ya existentes, es indispensable desarrollar programas para la retención del talento, creando nuevas figuras investigadoras propias de la comunidad, como existen ya en otras comunidades, fortaleciendo así los grupos de investigación que pueden dar acogida a los jóvenes investigadores que formamos en la propia comunidad y permitiendo la creación de nuevos grupos.
 
4) Finalmente, sería muy positiva la creación de una Fundación Pública para la Ciencia y el Conocimiento con el único objetivo de fortalecer el sistema de investigación de Castilla y León, desde la que se pudiesen coordinar todas las iniciativas mencionadas.
 
Junta directiva de la Asociación de Investigadores de Castilla y León 
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