Así de entrada algunos datos
Sí, pero no muchos. Con mejor detalle se pueden consultar en wikipedia y otros sitios más técnicos, como la web de la Confederación Hidrográfica del Duero, organismo público de España, encargado de gestionar todas las aguas corrientes superficiales y subterráneas de la cuenca:
- – Extensión total de casi 100.000 km². Si fuera un país ocuparía el lugar 110 de casi 250 que hay repartidos por el mundo. Mayor que Hungría, que Austria y que el mismo Portugal —que contiene buena parte de la cuenca—.
- – Habitantes: esto no me he molestado en calcularlo. Muy a ojo — que para este caso sobra — podrían ser unos cuatro millones de habitantes. La cuestión es que millón y medio viven donde desemboca; en un punto de la cuenca. El resto del territorio no llega contar más de de 30 h/km², es decir: menos de un tercio de la media de España. Nos enfrentamos a un espacio vacío y envejecido. Así lo ha sido durante siglos y probablemente seguirá siendo.

La mayor parte de este territorio se encuentra situado en la gran Meseta Norte Ibérica. Consiste en una gran planicie ligeramente inclinada hacia el Atlántico. Su perímetro está formado por sistemas montañosos que recogen las aguas sobrantes mediante el Gran Río y su red de subsidiarios; aguas que formarían (y lo formaron) un gran lago de no ser por el profundo desagüe que suponen las barrancas de Las Arribes.
El clima es duro y recio. Muy duro. Paisaje , arte y gastronomía magníficos.
El espacio político
Aunque no nos preocupan demasiado los aspectos políticos de la cuenca, ésta comprende territorios de los reinos tradicionales de Castilla, León y Portugal. En España la mayor parte de la cuenca se encuentra en la Comunidad autónoma de Castilla y León. También comprende—en menor medida— otros espacios políticos nacionales actuales. En la parte de Portugal: mucho más baja y con el río navegable, encontraremos Oporto o Porto que junto con su alfoz es el área urbana más relevante de la cuenca.
Un tratado internacional, el CONVENIO DE ALBUFEIRA, regula las relaciones entre España y Portugal para la gestión de esta y el resto de «demarcaciones» comunes (denominación que se da a las cuencas en la Directiva Marco de Aguas de la UE).

La cuenca del Duero…
Y este es el espacio geográfico por el que pretendemos viajar; una cuenca hidrográfica para los expertos. También fue un padre para Machado o un árbol de fuertes raíces para Unamuno. Nosotros humildemente trataremos de ir «picoteando» de aquí y de allá, de unos y de otros.
Nos enfrentamos a una aventura imposible de finalizar y, siendo así, habrá que disfrutarla sin prisa. Partimos de la ciudad de Valladolid —como podéis observar estratégicamente situada y centrada en la cuenca— contando e ilustrando, en sucesivas entradas, lo que nos vayamos encontrando.
Escucha el poema en palabras del propio autor Miguel de Unamuno:
Dorium-Duero-Douro
Alarzón, Carrión, Pisuerga,
Tormes, Agueda, mi Duero.
Lígrimos, lánguidos, íntimos,
espejando claros cielos,
abrevando pardos campos,
susurrando romanceros.
Valladolid; le flanqueas,
de niebla le das tus besos;
le cunabas a Felipe
consejas de comuneros.
Tordesillas; de la loca
de amor vas bizmando el duelo
a que dan sombra piadosa
los amores de Don Pedro.
Toro, erguido en atalaya,
sus leyes no más recuerdo,
hace con tus aguas vino
al sol de León, brasero.
Zamora de Doña Urraca,
Zamora del Cid mancebo,
sueñan tus torres con ojos
siglos en corriente espejo.
Arribes de Fermoselle,
por pingorotas berruecos,
tembalndo el Tormes acuesta
en tu cauce sus ensueños.
Code de Mieza, que cuelga
sobe la sima del lecho.
Escombrera de Laverde,
donde se escombraron rezos.
Frejeneda fronteriza,
con sus viñedos de fresnos,
Barda d´Alva del abrazo
del Agueda con tu estero.
Douro, que bordando viñas
vas a la mar prisionero,
de paso cojes al Támega,
de hondas saudades cuévano.
En su Foz Oporto sueña
con el Urbión altanero;
Soria en su sobremeseta
con la mar toda sendero.
Árbol de fuertes raíces
aferrado al patrio suelo,
beben tus hojas las aguas,
la eternidad del ensueño.
De: Cien años de Poesía
Poetas contemporáneos en sus versos
Miguel de Unamuno
Y la música que el Nuevo Mester de Juglaría dedicó al Rio Duero, como río fronterizo que no separa sino que sirve de enlace de unión de dos países y muchos pueblos y mucha gente:





