«¡A buenas horas, mangas verdes!», tras 1.500 fallecidos, Castilla y León y España se coordinan para asistir a los ancianos


La Junta y la Delegación del Gobierno firman un protocolo para maximizar la coordinación de las acciones y los medios de las administraciones en su actuación en los centros residenciales de mayores, discapacitados y viviendas tuteladas. A través de este acuerdo, firmado en el marco del comité de dirección del Plan de Protección Civil de Castilla y León entre la Junta de Castilla y León y la Delegación del Gobierno en Castilla y León, se pretende mejorar la respuesta coordinada e integral de las acciones y los medios de las administraciones en relación a las labores de vigilancia, desinfección, atención, mantenimiento y seguimiento de los Centros Residenciales de mayores y discapacitados que lo precisen. La región cuenta con 1.214 centros.

 

La evolución del COVID-19 en la comunidad autónoma confirma que uno de los grupos de riesgo que más está sufriendo esta emergencia sanitaria son las personas mayores. En Castilla y León existen 1.214 centros residenciales, tanto de mayores como de discapacitados, incluidas las viviendas tuteladas.

 

La preocupación por este grupo de riesgo, y por el personal que atiende estos centros, ha sido objeto de un constante seguimiento y toma de decisiones en las diversas reuniones del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) autonómico, que se han ido celebrando sucesivamente desde la activación del Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (PLANCAL), tras la declaración del estado de alarma, así como en las diferentes reuniones de los CECOPI´s provinciales celebradas diariamente. Por eso se considera necesario seguir avanzando en esta coordinación de esfuerzos por parte de las diferentes administraciones para poder así minimizar los riesgos del COVID-19.

 

Por ello, la Junta de Castilla y León, con la intervención de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, de la Consejería de Sanidad, de la Consejería de la Presidencia en la coordinación de los Delegados Territoriales, de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, y de la Delegación del Gobierno, junto con las nueve subdelegaciones provinciales, han considerado procedente la adopción de dicho protocolo de coordinación. 

 

Maximizar la coordinación y protocolo abierto a otros agentes públicos y privados, incluido, el voluntariado

El objeto de este protocolo es formalizar un procedimiento y maximizar la coordinación entre las administraciones firmantes en cuanto a las acciones y los medios de que disponen para la mayor protección y prevención de los centros residenciales de mayores y discapacitados. Se trata, por parte de la Junta de Castilla y León, de las acciones de las Gerencias Territoriales de Servicios Sociales, las Unidades Covid-19 de atención primaria y de residencias, la actuación en desinfecciones de funcionarios y particulares voluntarios, y por parte del Gobierno de España la posible intervención de las Fuerzas Armadas, previa solicitud al Ministerio de Defensa, a través del procedimiento establecido.

 

En estas labores colaboran y pueden colaborar otras administraciones, entidades y voluntarios coordinados en el marco de los CECOPI provinciales. Todo ello para dar una respuesta integral de todas las administraciones y medios en las labores de vigilancia, desinfección, atención, mantenimiento y seguimiento de los centros residenciales de mayores y discapacitados que lo precisen.

 

El objetivo último es poder mejorar la situación de las residencias afectadas, restableciéndolas a una situación estable, que permita el normal funcionamiento de las mismas, y prevenir para evitar contagios en el resto.

 

Se centra la atención en las residencias que por la situación actual de las mismas tienen un número elevado de personal laboral y/o de residentes con síntomas compatibles y/o confirmados por coronavirus. De otro lado, se consideran residencias de carácter general las que no tienen ningún caso de personal laboral y/o residentes que tengan síntomas compatibles y/o confirmados por coronavirus, y, en el caso de existir alguno, está suficientemente aislado y controlado.

 

A los fines de dar cumplimiento este protocolo se organizan nueve grupos de acción y seguimiento, uno por provincia, integrados por el delegado territorial de la Junta, el subdelegado de Gobierno, el gerente territorial de Servicios Sociales, el responsable del Servicio Territorial de Sanidad, el responsable de los equipos COVID-19 en la provincia, un representante del equipo de desinfección, y otros servicios que se considere convenientes.

«¡A buenas horas, mangas verdes!», editorial de Revista Digital de Castilla y León

«¡A buenas horas mangas verdes!», es un refrán muy ilustrativo de lo que está sucediendo en Castilla y León, en España, en Europa, en el Mundo. Los fallecidos dirán desde la «ultratumba» que ¿por qué no lo hicieron antes? Llega tarde, pero ha llegado, diría un optimista o un votante del PP o de Ciudadanos, manifestando que hace autocrítica y que habrán comentido errores. Esto me suena diría cualquier fallecido desde «ultratumba».

 

Pero siguen y siguen y siguen,…., porque esas frases de autocrítica también las están manifestando, sin enmendarse, sin inmutarse, los distintos ministros y el presidente del gobierno de España, representados en Castilla y León por la Delegación del Gobierno. En suma, más de lo mismo. No lo dejan ni a tiros, a pesar de los más de 20.000 fallecidos en España o más de 1.500 fallecidos en Castilla y Léon, la mayor parte en residencias de ancianos, nuestros padres y abuelos, nuestras personas mayores. Como ocurría en Esparta, los invállidos al mar por el abismo, a la «ultratumba», ya no nos sirven. ¿Recuerdan eso de «las mujeres y los niños primero»?,  Sale en las películas hollywoodianas, para reforzar en nuestro subsconciente la moral religiosa anglosajona, adaptada a USA y reimportada y de vuelta por Europa, al resto de países y asimilada por la sociedad occidental,  gracias a la globalización. 

 

La globalización, una sola aldea planetaria. Sí esa solución del siglo XXI que iba a solucionar todos los problemas de la Humanidad. Lo que ha resuelto son los beneficios y enormes salarios de las grandes empresas y corporaciones industriales y bancarias hasta el punto de volver a rescatarlos ante su derrumbe en septiembre de 2008, cual castillo de naipes. La globalización que, paradójicamente, nos ha contagiado desde miles de kms, desde el lejano Oriente, desde el confin del Mundo, donde se acaba la Tierra, porque se acaba el mapa, y comienza el abismo del Océano Pacífico y La Nada.

 

¿Y donde está la Unión Euorpea? Más humo vendido, con la globalización. Europa, ¿quién te ha visto y quién te ve? Nuevamente la moral cristiana luterana, pragmática, rigurosa, ejemplar, diferente a la católica y romana, que durante siglos sojuzgó y sigue sojuzgando las conciencias personales y al ser humano, integrado en una sociedad, con el miedo y el terror del «fuego eterno». Ahora la moral luterana, de los baptistas, anabaptistas y demás congregaciones protestantes, tan cinematográficas ellas, dominantes durante más de un milenio, insolidaria, estupida, infantil, inmadura, hipócrita, …..Ya está bien. Debemos gritar todos juntos, porque cuatro países, ahora que se han ido los británicos, no pueden paralizar la construcción de una idea ilusionante y generadora de cooperación, colaboración, solidaridad, de la Paz, de los valores democráticos, del Estado del Bienestar, de todo aquello que diferencian a nuestro viejo continente, gracias a nuestros muertos, del resto del mundo y somos una comparsa en la ONU y en la OMS y, en la propia Unión Europea, que se autolacera y autodestruye por un «puñado de dólares» o por «30 monedas» a cambio de sacrificar y asesinar a sus ciudadanos.

 

Llegaremos tarde, como este acuerdo. Llegaremos tarde, como siempre y volverá a amanecer y se resolverá el agravio con los muertos con una ceremonia religiosa-civil, con vestimentas de color negro, dicen que eso es el luto, la falta de color. ¡Qué falta de respeto a «nuestros muertos»! ¿Nuestros muertos, dicen?. Cuando una persona muere, se acaba su vida. No hay vida eterna. Eso es una idea falsa. Llevaba razón Marx al formular que la religión es la idea más alienante del ser humano para progresar, claro que él tenía en su cabeza de aristócrata parásito, la dictadura del proletariado frente al resto de los seres humanos, es decir. tenía en su mente lo de quitate tú para ponerme yo, como está sucediendo en las democracias representativas caducas y trasnochadas, necesitadas de renovación urgente.

 

La prueba es lo que está pasando en España desde el año 2015. Necesitamos nuevas personas que defiendan la verdad y no la mentira, la coherencia y la credibilidad, la prescinbilidad, la sustitución de cargos, el mérito y la capacidad y no la libre designación y el reparto redistributivo de la miseria, sino el reparto del progeso y la solidaridad real no la solidaridad de boca. Cuando un persona muere ya no está; no se le escucha, ni se le oye, ni nos abraza, ni nos besa, ni está presente de nosotros, ni…ni…El recuerdo es un espectro deformante y deformado que se va diluyendo, poco a poco, hasta desaparecer en nuestra memoria. No es suficiente ni lo será nunca. Jamás podrá restañarse su AUSENCIA. 

 

En recuerdo de nuestros mayores fallecidos, este soneto de Lope de Vega, un ser «malnacido»  que, de vez en cuando, escribía cosas como estas, musicado por el desaparecido cantante vasco Imanol Lárzabal:

 

Ausencia

Ir y quedarse, y con quedar partirse,

partir sin alma, e ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada, sobre fe, paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno.

                                    (Lope de Vega)

 

Vídeo de la versión de Imanol Lárzabal

 

Vídeo de la Albada de la Ausencia – José Antonio Labordeta con Vaya tres

Y para recorar a nuestros mayores fallecidos de forma inopinada, esta albada de la ausencia de un hombre bueno que alentaba el espíritu con sus «toscas» pero hermosas canciones, el aragonés también desaparecido, José Antonio Laboradeta

 

 

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