Camino Francés Federación, Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2022 por su modelo de acogida a los peregrinos y su hospitalidad

Camino Francés Federación ha sido reconocido con el Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales, en su edición correspondiente a 2022. El Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales tiene por objeto reconocer la labor de aquellas personas o entidades que por su actividad y trayectoria profesional hayan contribuido a la consolidación y desarrollo de los principios que constituyen la esencia de los valores humanos y sociales en Castilla y León o al impulso de la actividad económica generadora de riqueza y empleo en la comunidad.

 

El jurado ha acordado, por unanimidad, concederle este galardón por “su encomiable labor de voluntariado dirigida a la asistencia social a los peregrinos de este itinerario espiritual, cultural y turístico, en la más pura tradición hospitalaria del Camino, enraizada en los valores de universalidad, tolerancia y solidaridad”.

 

El jurado quiere, además, “resaltar el papel de todas las entidades que integran esta Federación en la promoción del Camino de Santiago Francés, como Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad, referente humanístico, símbolo de la vertebración de Castilla y León y de la Nación española, y, desde sus albores hasta nuestros días, foco de encuentro e intercambio con Europa y con el resto del mundo. Por último, también se ha valorado su contribución decisiva para convertir el Camino de Santiago en una pieza fundamental en la lucha contra la despoblación del medio rural en la Comunidad de Castilla y León”.

 

El jurado, cuyo nombramiento se realiza por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte entre personas de reconocido prestigio en las áreas y disciplinas objeto de este premio, ha estado integrado en esta edición por José Antonio Fernández Flórez, catedrático emérito de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Burgos; Alberto López Moreno, presidente de la Fundación Eusebio Sacristán, entidad galardonada con el Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales en su edición correspondiente a 2021; José Enrique Martín Lozano, secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, entidad que recibió el Premio Castilla y León de las Artes en 1992; Félix José Castro Lara, presidente-deán del Cabildo de la Catedral de Burgos; Joaquín Sánchez Torné, director de Diario de León, y como secretario, Jesús Ignacio Sanz.

Algunos datos sobre Camino Francés Federación

El Camino Francés Federación integra las asociaciones jacobeas de Burgos, Logroño, Estella y Astorga. El Camino es un fenómeno único en el mundo que hunde sus raíces en una historia milenaria. Camino Francés Federación surge precisamente para preservar ese legado original ante la amenaza de convertirse en una mera marca de atracción turística. Si bien todos los caminos a Santiago merecen el máximo de los respetos, no todos son iguales. Hay que tener en cuenta que el Camino Francés es el único que fue creado expresamente como tal camino.

 

La capital burgalesa fue la ciudad elegida para la constitución de El Camino Francés Federación, que agrupa a las asociaciones de amigos del Camino de Santiago Francés. Una plataforma creada, según sus integrantes, ante el galimatías estatal de proliferación y oficialización de más de 50 caminos de Santiago, que diluye el concepto en si mismo de Camino de Santiago y la pérdida en una década de casi un 30 por ciento de los peregrinos en los itinerarios españoles, que han ido a recalar en el Camino Portugués.

 

Los colectivos integrantes de la plataforma apuntan también la excesiva incidencia en limitar la experiencia peregrina a los últimos cien kilómetros y los diferentes atentados que de forma recurrente se permiten y promueven en el Camino de Santiago Francés, contradiciendo e incumpliendo la propia normativa aprobada, que como Bien de Interés Cultural, debería protegerle. En este sentido, afirman que la organización de esta ruta en este recorrido es un acto de futuro mediante la conservación de las tradiciones y esencias que hacen único el Camino, al tiempo que hacen una «firme apuesta por el peregrinaje de largo recorrido.

 

La constitución de ‘Camino Francés Federación’ se ha aprobado por unanimidad de las asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de Jaca, Zaragoza, Roncesvalles, Pamplona, Los Arcos, Estella, Logroño, Burgos, Palencia, Sahagún, Mansilla de las Mulas, León, Astorga, El Bierzo, Sarria y la Fraternidad Internacional del Camino de Santiago radicada en Compostela. Estas asociaciones pasan a formar parte de la CFF como socios fundadores y podrían adherirse otras organizaciones interesadas, como la Cofradía de Santo Domingo de la Calzada, que ha acudido este fin de semana a la cita en la capital burgalesa, pero aún deberá celebrar una asamblea con sus socios para aprobar entrar a formar parte del Camino Francés Federación.

 

No es casualidad que, acertadamente, se le denomine con el “de” Santiago. Es el único donde se unió una voluntad política, religiosa y social que llevó a fundar ciudades, construir puentes y trazados ex proceso o a realizar una legislación expresa para poder peregrinar a los confines del mundo. El conjunto completo, casi como un corpus de acciones, de todos estos hechos como tales no se producen en ningún otro camino. Es un camino que se crea para unir España con Europa, modificándose la concepción comercial existente de tránsito de la península de norte a sur por una de este a oeste con la finalidad de unir los distintos reinos hispanos medievales, amenazados por la invasión islámica, de nuevo con el resto del continente, que no puede olvidarse no traspasó los Pirineos, una vez derrotado el ejercito musulmán en la batalla de Poitiers, replegándose «aquende» de la cadena pirenaica, quedándose durante casi 800 años desde la entrada de Tarik en el año 711, derrotando a las huestes visigodas del rey Don Rodrigo en la batalla del río Guadalete, en tierras gaditanas, hasta la rendición y salida del último emir nazarí de Granada, Boabdil, vencido por los Reyes Catolicos en 1492.

 

Además, en fechas recientes, es el que ha sido condecorado con el máximo de “galones” posibles por su valor histórico y patrimonial: 1º Itinerario Europeo, Patrimonio de la Humanidad y B.I.C. en todo su trazado. Y estos premios a toda una historia, no se debe olvidar, son también responsabilidades para las gentes que viven el mismo, obligados a cumplir una legislación de protección que no ocurre en otros caminos. Y para las instituciones que, con motivo de la legislación y premios que le han otorgado, están obligados a responder a la misma.

 

El Camino Francés es también, tras los años trascurridos, el gran camino en número de peregrinos del mundo, muy lejos de las cifras de todos los demás. Y esto es así porque además cuenta con una infraestructura única relacionada con la denominada Acogida Tradicional. Una actividad tan antigua como el propio camino, llevada a cabo a base de cientos de voluntarios de todo el mundo, que ha permitido entre otras cosas, que el camino francés sea el camino que más rápido se recuperó tras el cierre del país por la pandemia; el camino que propuso y lideró un sistema de protocolos sanitarios para abrir los albergues; que promovió campañas para recuperar la peregrinación y que está ayudando a desestacionalizar el peregrinaje gracias a que durante todo el invierno sus albergues siguen abiertos.

 

A pesar de todo ello, el Camino Francés debe hacer frente a una permanente publicidad negativa y a una situación de caída porcentual de peregrinos. En la última década ha pasado de representar +/- el 85% de los peregrinos en 2009, a un 56% de peregrinos en 2019, una pérdida de casi el 30%. Esta pérdida se justifica porque, en ese período, los caminos españoles, en su conjunto, apenas han crecido un 4% y la subida fundamental se ha producido en los caminos portugueses con un ascenso de más del 25%. Desde Camino Francés Federación insisten en «no debería haber competencia entre los itinerarios, debemos ser complementarios y no perder las esencias jacobeas. La buena experiencia en el Camino Francés, mayoritario en peregrinos, produce el deseo de hacer otros caminos, y eso siempre ha sido así.»

 

Asimismo, desde Camino Francés Federación insisten en que el descenso de peregrinos por el Camino, se debe a la «publicidad negativa que sufrimos en los últimos años, muchas veces alentada por nosotros mismos, y otras lanzadas con intención desde el exterior. Como ejemplo algunos estereotipos que a fuerza de repetirlos parecen que se han convertido en lema y no son ciertos. (…) El primero que queremos negar es que no es cierto que el Camino Francés esté masificado de peregrinos. No lo está ni en ningún tramo del camino ni en ninguna época del año. Si quitamos senderistas de fin de semana o excursionistas curiosos que se acercan al camino en algunos tramos, el Camino Francés es todavía un camino con mucho potencial de crecimiento de peregrinos que pueden disfrutar de una experiencia única. Si además pensamos en zonas como la entrada por Aragón, donde apenas se alcanzan los 2.000 peregrinos al año, es difícil pensar en masificación.»

 

Otro estereotipo curioso que subrayan desde la federación, es el qeu se refiere al salto de peregrinos en la zona entre Burgos y Palencia por la dureza de sus etapas en verano. Cualquiera que conozca las pautas del peregrino sabe perfectamente que madruga y, por lo general, a media mañana ya suele estar descansando en el lugar de parada. No parece pues suficiente disculpa la del exceso de calor la que permita saltarse esas etapas. Igual que no lo es que en pleno invierno, salvo nevada excesiva, se dejen de subir los puertos de Roncesvalles, Foncebadón u O Cebrerio. Nos tenemos, por tanto, que en cierta manera detrás hay una especie de bulo que nosotros mismos nos hemos llegado a creer y a difundir. Dicho esto, creo que nadie debería perderse en los días de verano las llanuras burgalesas y palentinas donde podrán contemplar las más extraordinarias salidas y puestas de sol que uno pueda imaginar. También que, en el camino, como en la vida, nos encontraremos momentos felices y momentos difíciles y esto, junto con su superación, es lo que lo convierte en una experiencia vital única.

 

Por eso CFF nace con el objetivo de defender al Camino Francés. En el convencimiento de que, si «somos capaces de lograr que el Camino Francés mantenga sus valores, nuestro trabajo repercutirá en el resto de los caminos. Vamos a identificar los problemas y a buscar soluciones, soluciones con las que esperamos poder encontrar respuestas o incluso anticipar problemas para otros caminos,» destacaron representantes de la federación cuando cuando se constituyeron en el año 2022, en Burgos.

 

El CFF está abierto a otras asociaciones. No es una federación cerrada. Admiten a asociaciones que directa y en cualquier ámbito, incluso ubicadas fuera de España, que puedan traer voluntarios al Camino Francés, gestionando albergues y, en general, todas aquellas organizaciones que velen por el Camino Francés de una u otra manera.

 

En cuanto a los valores y objetivos de la federación de las asociaciones del Camino Francés de Santiago, indicar que CFF defiende y fomenta los valores que le son intrínsecos. Los objetivos son los siguientes:

  1. Dar una voz única al Camino Francés, aunque podamos incluir en nuestras aportaciones otras voces, queremos que la nuestra sea fuerte, de referencia y autorizada por estar plenamente integrada en el territorio y en el día a día del Camino. No en vano estamos formados  por algunas de las organizaciones más importantes e históricas de la historia reciente del Camino;
  2. Proteger y defender el trazado, porque lamentablemente cada año sigue desapareciendo algún tramo del mismo. Atenderlo y protegerlo con ahínco, siendo leales con las instituciones, pero a la vea reivindicativos y rigurosos en la denuncia de desmanes cuando sea necesario;
  3. Atender y proteger al peregrino mediante la Acogida Tradicional. Queremos ser un modelo de cómo cuidar y atender a los peregrinos en el Camino de Santiago, protegiendo esta actividad. En paralelo, y en la medida de lo posible, con acciones conjuntas con otras organizaciones del camino que lo llevan haciendo estos años;
  4. Fomentar el peregrinaje de larga distancia. No quitamos valor a quien sólo puede realizar un camino breve, pero creemos que el Camino es una experiencia vital y que esta se adquiere con la larga distancia. No siente lo mismo el peregrino que llega a Compostela 30 días después de, sufrir y disfrutar del paisaje, del la meteorología, de las gentes de los pueblos por los que pasa, del rato con otros peregrinos en los albergues… que quien llega tras 100 kilómetros y apenas 4 días. Cuidar la experiencia de la peregrinación es un elemento fundamental para nosotros;
  5. Ser interlocutores de referencia con las administraciones. Si tenemos experiencia, ideas, conocimiento y también gestión, no podemos dejar de ser un elemento de referencia para las administraciones. Y así deben entenderlo.

Uno de los valores fundamentales del Camino Francés de Santiago es el de la hospitalidad, porque el Camino se sostiene en tres patas: las asociaciones, muchas de ellas con albergues; el trabajo sobre el trazado: de señalización y cuidado; y la acogida y atención al peregrino. Se fomenta y defiende la acogida tradicional, su protección e implantación donde sea posible – colaborando codo con codo con uno de sus socios: la F.I.C.S. que se ha convertido la abanderada de su protección y promoción. En el caso de que se pierda la acogida tradicional y la hospitalidad, desde el CFF tienen muy claro que «los peregrinos desaparecerán, tendremos otra cosa, pero no peregrinos.»

 

No se trata simplemente de defender un modelo de acogida por su tradición e historia, es que sobre él se sustenta uno de los elementos más valorados del Camino que es su universalidad. La acogida tradicional es la que permite hacer el Camino a peregrinos de muchos países del mundo donde el poder adquisitivo no es muy grande. La contención de gasto que permite la acogida tradicional, austera y ejercida por voluntarios, lo hace posible. El funcionamiento es sencillo: cada peregrino que aporta una cantidad o deja un donativo, permite que al día siguiente se pueda abrir el albergue para los siguientes peregrinos, el esquema lo completa la participación de miles de voluntarios del mundo que ayudan y colaboran en la gestión de estos espacios. El conjunto es un ejemplo de solidaridad, colaboración y ayuda mutua, además de ejemplo de economía circular.

 

Por otra parte, la acogida tradicional es un fenómeno absolutamente original a nivel mundial. Otro valor fundamental del Camino que desde la CFF pretenden diariamente defender, modelo que cuidan para que perviva porque si se pierde  también se perderá una parte fundamental del espíritu del Camino, sin poner trabas a que conviva con con otras iniciativas, como la privada, que deben ser respetadas y es bueno que existan. Otras opciones son posibles, pero para la federación la columna vertebral del Camino es la acogida tradicional y hay que protegerla. Proteger la Acogidad Tradicional es proteger el Camino.

 

El Camino de Santiago tiene la fortuna de tener organizaciones de voluntarios que trabajan en todo el mundo para que gente de todos los países Caminen a la tumba de Santiago y no se debe modificar o desvirtuar esa realidad. Nosotros queremos ayudar a comprender ese tipo de cosas, queremos colaborar para que esa desvirtualización no se produzca y los peregrinos, tal y como está ocurriendo, vuelvan al Camino.

 

La creación de la CFF responde un poco a todo esto. A la necesidad de pensar en términos de futuro sobre el Camino mirando permanentemente a su pasado. Y en ese sentido somos un ejemplo singular, unas organizaciones nacidas hace más de 30 años que, tras años de bregar de manera ímproba por sacar el Camino del ostracismo, se vuelven a poner a la cabeza con la misma ilusión de cuando se crearon. En esta situación al Camino Francés no le queda otro remedio que tener futuro.

Otros galardonados con el Premio Castilla y León a los valores humanos y sociales

Los galardonados hasta el momento desde la creación de esta modalidad de los Premios Castilla y León en 2001, son: Monseñor Nicolás Castellanos, en 2001; CERMI Castilla y León, en 2002; Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca, en 2003; Hermandades de Donantes de Sangre de Castilla y León, en 2004; Catalina Montes Mozo, en 2005; Purificación Santamarta Bravo, en 2006; Rafael del Río Sendino, en 2007; Presentación López Vivar, en 2008; Grupo de Rescate y Salvamento de Castilla y León, en 2009; José María Martín Patino, en 2010; Asociación Española Contra el Cáncer en Castilla y León, en 2011; Cáritas Regional de Castilla y León, Cruz Roja Española en Castilla y León, Federación de Bancos de Alimentos de Castilla y León, en 2012; Francisco Laína y Fernando Macarro, en 2013; Antonio Romo Pedraz, en 2014; Grupo Siro en 2015; Aspaym Castilla y León, en 2016; la Organización Nacional de Ciegos Españoles, ONCE, en 2017, la Asociación Castellano y Leonesa de Ayuda a la Drogadicción, ACLAD, en 2018; La Agrupación Musical de Guardo y la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Ribera del Duero Burgalesa, en 2020, y la Fundación Eusebio Sacristán, en 2021.

 

Los Premios Castilla y León’, convocados anualmente desde 1984, tienen la finalidad de reconocer la labor de aquellas personas, grupos o entidades que contribuyan a la exaltación de los valores de la Comunidad castellana y leonesa, o, que, realizada por castellanos y leoneses, dentro o fuera del ámbito territorial de la comunidad, suponga una aportación destacada al saber universal. Estos Premios cuentan con otras seis modalidades además del Premio de los Valores Humanos y Sociales: De Investigación Científica y Técnica e Innovación, de las Letras, de las Artes, del Deporte, de las Ciencias Sociales y Humanidades, y de Tauromaquia. Esta última modalidad fue introducida en 2022

 
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