
El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) ha publicado la orden por la que se convocan ayudas para la realización de actuaciones de cooperación para la sucesión de explotaciones agrarias, en el marco del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027. Estas subvenciones cuentan con un presupuesto de 5,7 millones de euros para este año y serán cofinanciadas por Castilla y León, a través de su Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, por la Unión Europea, a través del Feader, y por España a través de su Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Beneficiarios de la ayuda y cesionarios
Podrán ser beneficiarios de las ayudas los cedentes, las personas físicas o jefes de explotación que estén en situación de jubilación o que cumplan los requisitos para acceder a la jubilación y que cedan su explotación agraria a otra persona física o jurídica que quiera sucederle a través de una cooperación para la sucesión de esa explotación agraria.
Para ser beneficiarios de las ayudas, estos cedentes de explotaciones inscritas a su nombre en el Reacyl tendrán que cumplir una serie de requisitos, como los de formalizar un proyecto de cooperación con un cesionario que no podrá ser familiar de primer grado del cedente, ser agricultor activo, cotizar a la Seguridad Social por su actividad agraria, ser beneficiario de una pensión de jubilación de la Seguridad Social o estar en situación de jubilarse y no tener más de 72 años.
Por su parte, los cesionarios de las explotaciones serán personas físicas o jurídicas, mayores de edad pero sin superar los 57 años, sin ser familiar de primer grado del cedente, agricultores activos en la Seguridad Social por su actividad agraria o comprometerse a ello y que formalicen con el cedente un proyecto de cooperación.
El objetivo de las ayudas consiste en favorecer el relevo generacional y el aumento de la viabilidad de las explotaciones mediante su reestructuración y ampliación, mejorando además la cualificación profesional de sus titulares
Se trata de una intervención contemplada en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 y cofinanciada con fondos europeos
Compromisos de cedentes y cesionarios
Con carácter general, los cedentes y cesionarios se comprometen a cumplir todos los términos recogidos en el proyecto de cooperación suscrito entre ambos y a realizar la cesión de la explotación, mediante contratos de arrendamiento o venta, de la forma recogida en el citado documento.
Los beneficiarios de las ayudas se comprometen además a ceder los bienes que constituyen su explotación al cesionario y a jubilarse de la actividad agraria, salvo si desea disponer de superficie agrícola y/o ganados para consumo familiar.
Los cesionarios explotarán de forma directa la explotación cedida durante no menos de cinco años desde la fecha de solicitud, y se subrogarán en los derechos y obligaciones derivados de las ayudas de las que sea titular el cedente, en caso de que estos no sean resueltos por el cedente.
Importe de la subvención y criterios de selección
La ayuda se destinará a prestar apoyo a los agricultores o ganaderos cedentes, compensando una parte del coste de oportunidad que supone dicha cesión.
El importe de la ayuda se calculará teniendo en cuenta el valor de la producción estándar total de la explotación y estará comprendida entre el 15 % y el 60 % de la misma.
La ayuda total se limita a un máximo de 85.000 euros.
Las solicitudes serán baremadas conforme a unos criterios de selección referidos a dimensión de la explotación cedida, a la edad del cesionario o a que se trate de una explotación agraria en régimen de titularidad compartida.
ASAJA CyL valora positivamente estas ayudas a la sucesión en la explotación agraria
La medida, pionera en España, responde a la demanda de ASAJA CYL para que se recuperara un apoyo similar al antiguo cese anticipado
La organización agraria demanda la inclusión de la transmisión de padres a hijos en dichas ayudas
Se trata de una ayuda novedosa, que responde a la insistencia del sector y especialmente de ASAJA Castilla y León en recuperar el apoyo a la renovación de activos en el campo que supuso el conocido como cese anticipado, desaparecido hace años, ahora ya solo para los jubilados o los que llegan a esa edad.

ASAJA Castilla y León valora que esta comunidad autónoma sea la pionera en la puesta en marcha de una ayuda a la sucesión de explotaciones, aunque lamenta que nazca con un fallo de base muy importante: excluye la cesión de padres a hijos, justo la más frecuente en la agricultura y ganadería. En el periodo de borrador de esta orden, la organización agraria ha presentado varias alegaciones para mejorar el formulado de la orden, y, aunque algunas han sido admitidas, la principal, que la cesión fuera posible entre familiares de primer grado, ha sido rechazada.
Por otra parte, demanda a las instituciones públicas regionales, nacionales y europeas que acepten y validen la modificación de este aspecto en el Plan Estratégico nacional, para no discriminar en la percepción de esta ayuda a la mayor parte de los agricultores y ganaderos que estén en situación de jubilarse, ceder su explotación y abandonar definitivamente la actividad.
Con todo, el citado sindicato agrario defiende la importancia de esta y cuantas medidas se puedan implantar que favorezcan el rejuvenecimiento real del sector y su profesionalización. En este sentido, una de las alegaciones de nuestra organización y que ha sido admitida por la Administración, es dar una prioridad clara en esta ayuda a los profesionales, es decir, a los cotizantes en la Seguridad Social agraria.
También importante es que se ajuste lo más posible la edad máxima del cesionario al momento de jubilación, es decir, que en adelante se recorten los 72 años de esta primera convocatoria a los aproximadamente 65 que marcan la edad legal de jubilación.




