Castilla y León, a través de su presidente, Alfonso Fernández Mañueco, participó recientemente, junto a las comunidades autónomas de Galicia, representada por su también presidente, Alfonso Rueda, y del Principado de Asturias, con su presidente, Adrián Barbón, en el Foro del Noroeste organizado por Prensa Ibérica y celebrado en Santiago de Compostela. En este foro Castilla y León ha vuelto a reiterar la necesidad de impulsar, por parte de España, infraestructuras estratégicas como el Corredor Atlántico, las autovías y las conexiones ferroviarias, como instrumentos fundamentales para asegurar la cohesión territorial y la igualdad de oportunidades entre los ciudadanos, vivan donde vivan.
En este contexto, Fernández Mañueco reclamó, por enésima vez, a España una apuesta clara y decidida por el Corredor Atlántico del noroeste, al considerar que se trata de una infraestructura clave para la vertebración del territorio, la generación de riqueza y la creación de empleo. Por ello, ha urgido un compromiso firme de España con este eje ferroviario que conecta Castilla y León, Galicia y Asturias.
Recordar que España acumula numerosas actuaciones pendientes en materia ferroviaria en Castilla y León, desde hace algunos años, como la reapertura de la línea Burgos–Aranda de Duero–Madrid, la mejora del nudo del Manzanal para reforzar la conexión con Galicia, la recuperación de la Ruta de la Plata y la finalización de los ejes entre Soria y Torralba y Soria y Castejón. También, se ha recordado que es necesario el impulso de otras infraestructuras clave, como las autovías y las conexiones ferroviarias interiores, indispensables para garantizar la igualdad de oportunidades, fijar población en el medio rural y mejorar la competitividad del conjunto del noroeste peninsular.
Por otro lado, Castilla y León está desarrollando 1.400 hectáreas de suelo industrial para favorecer el asentamiento de nuevas industrias, en una estrategia orientada al crecimiento equilibrado, la generación de empleo y el aprovechamiento del potencial económico de todo el territorio. En este ámbito, se reclama de España y de la UE compromisos de sus instituciones para lograr este objetivo con una política energética justa y adaptada a las necesidades de los territorios.
El presidente Mañueco ha demandado en el Foro Noroeste, organizado por Prensa Ibérica, a España infraestructuras necesarias, como el Corredor Atlántico, para conseguir impulsar la industrialización y la innovación, apoyar al campo y fijar población en el medio rural

En lo que se refiere a medidas para abordar el reto demográfico, Castilla y León tiene como objetivo de comunidad garantizar unos servicios públicos a la vanguardia que lleguen a todo el territorio, lo cual exige políticas de corresponsabilidad y conciliación que permitan fijar población en el medio rural.
Respecto a la financiación autonómica, Castilla y León defiende un modelo que garantice el principio de igualdad entre todos los españoles, con independencia del lugar en el que vivan, lo cual exige que el nuevo modelo de financiación, aún pendiente de aprobación desde hace décadas, debe reconocer el coste real de los servicios públicos y atender las características diferentes de cada territorio.
Por otro lado, teniendo en cuenta que Castilla y León es líder nacional en la producción de energías renovables, es fácil concluir que está comprometida con un modelo sostenible basado en estas energías, si bien, el apagón del pasado día 28 de abril, ha puesto de manifiesto que se necesita mantener un equilibrio energético que garantice el suministro y la competitividad, siendo necesario, igualmente, una normativa y una red eléctrica adecuadas.

Otro aspecto básico para el futuro de Castilla y León se refiere a la importancia de las infraestructuras de telecomunicaciones como parte esencial para el desarrollo del territorio, siendo la conexión digital ultrarrápida es imprescindible para garantizar la igualdad de oportunidades y fijar población en el medio rural.
Precisamente, en Castilla y León el valor que tiene el trabajo de los agricultores y ganaderos es vital, no por la producción y ser garantes de la suficiencia alimentaria, que también, sino por ser un elemento fundamental para el desarrollo del medio rural ya que contribuye a fijar población.
Parece claro que en este siglo XXI en el que las complejidades y las diversidades se fomentan y se potencian, cobra una importancia superior la colaboración entre las comunidades del noroeste peninsular, incluida la región norte de Portugal, que constituye un ejemplo de cooperación territorial exitosa sin olvidar que esta colaboración debe reforzarse para abordar con mayor eficacia los desafíos comunes en materias como infraestructuras, desarrollo económico, reto demográfico o conexión transfronteriza.




