
Frenar la progresiva y continua despoblación del medio rural es uno de los objetivos a conseguir, – hasta ahora no lo han conseguido -, de las políticas Castilla y León. Esa despoblación del medio rural se acentúa por la dispersión demográficaque presenta la región, lo que, indudablemente, supone otro reto para poner coto a esta despoblación. Para conseguir ese objetivo de frenar la despoblación en el medio rural, Castilla y León puso en marcha un conjunto de ayudas, mediante subvenciones, a familias que trasladen su residencia a Castilla y León y al ámbito rural.
La comunidad ha otorgado, a través de su Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, un total de 22 ayudas, 5 más que en la anterior convocatoria. El importe total concedido en esta remesa es de 42.000 euros, 12.000 más que en la resolución previa, que se suman a los 30.000 euros de la primera convocatoria. Es decir, se han entregado un total de 72.000 euros a las 39 familias que han decidido fijar su residencia en 2024, lo que significa que cada familia ha recibido una ayuda media de casi 1.850 euros.
Un dato positivo es que de las 22 familias beneficiarias últimamente, 20 de ellas tienen hijos. En la anterior concesión, de 17 núcleos familiares que recibieron esta ayuda, 13 tenían descendencia. Por tanto, han llegado 33 familias de las 39 a las que se les ha ayudado con descendencia. ¿Cuantos de ellos continuarán su proyecto vital en Castilla y León después de 20 años?
De estas ayudas, se excluyen las familias que se hayan instalado en los pueblos mayores de 20.000 habitantes, lo que significa que aún viniendo de otras comunidades autónomas, se hayan establecido en Aranda de Duero y en Miranda de Ebro, en la provincia de Burgos; en Ponferrada y en San Andrés del Rabanedo, en la provincia de León; o en Arroyo de la Encomienda, en Laguna de Duero o en Medina del Campo, en la provincia de Valladolid, por supuesto, ni en ninguna de las 9 capitales de provincia de la región.

Quizás, habría que dar una vuelta a los requisitos y dotar de mayor importe a las ayudas para atraer a cualquier familia de cualquier comunidad autónoma cualquiera que sea la población donde establezca su residencia. Castilla y León no está para seleccionar a familias porque se le están yendo. Se imaginan a un enfermo o accidentado que le llevan a urgencias para que le intenten salvar la vida, y el personal sanitario decidiera solamente atender las hemorragias externas y no las internas. No se diseñan políticas demográficas serias y rigurosas con altura de miras para atraer realmente poblacion a Castilla y León.
Siguen aplicando parches, esparadrapo, en lugar de aplicar políticas demográficas potentes y con una suficiencia financiera mínima que sea aceptable para quien ha de tomar la decisión de cambiarse de comunidad autónoma o de país hacia Castilla y León. ¿No lo entienden, sr. presidente? Sí lo entiende, no tienen ninguna intención de modificar su política. Piensan que engañan al pueblo con esos anestésicos pero la realidad es tozuda y vuelve a mostrar su crudeza pero ni siquiera se sonrojan. Como les votan.
¿Qué se puede hacer con 1.850 euros de ayuda media, incluso menos porque el importe de la subvención se encuentra en un rango entre 1.000 euros mínimo y 2.000 euros máximo, cuando inicias una nueva vida desde cero y, además, en el medio rural?
33 familias tienen uno o más hijos ¿Cuántos de ellos se quedarán en Castilla y León desarrollando su proyecto vital?
Sr. presidente, ¿está convencido que con ese importe raquítico y exiguo, alguien va a venir a instalarse en el medio rural de Castilla y León, ayuda que no da ni para pagar la calefacción anual, dado que existen muchos pueblos que no pueden beneficiarse del gas natural ni tienen buena conectividad a internet?
Item más, se excluyen las familias que se establecen en los núcleos superiores a 20.000 habitantes: Aranda de Duero, Arroyo de la Encomienda, Laguna de Duero, Medina del Campo, Miranda de Ebro, Ponferrada, San Andrés del Rabanedo y las capitales provinciales de la región: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora ¿Castilla y León está en condiciones de hacer una selección de familias, que vienen o regresan, si no van al medio rural?
Requisitos y cuantía de las ayudas
Se trata de una ayuda que se concede de manera directa a las familias que se trasladen por estricto orden de presentación, cuyo plazo es de un mes desde la fecha de empadronamiento en un municipio castellano y leonés. El propósito es fijar población de manera sostenida -o sea por goteo y se necesitan cohortes numerosas para salir del tunel demográfico- siempre a través de subvenciones que oscilan entre 1.000 y 2.000 euros, siempre y cuando los solicitantes cumplan con una serie de requisitos.
El primero de ellos es el traslado de la residencia habitual de la unidad familiar a un municipio del medio rural castellano y leonés, cuya población sea inferior a 20.000 habitantes, con su correspondiente empadronamiento, siempre y cuando proceda de otra comunidad autónoma distinta o de una de las dos ciudades autónomas, y que esa residencia previa se haya prolongado durante, al menos, un año inmediatamente anterior a la presentación de la solicitud.
Además, todos los miembros de la familia deberán haberse empadronado en el mismo domicilio de una localidad de Castilla y León, dentro del periodo que establezca la convocatoria que, en la publicada en junio, establece entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2024. Este empadronamiento deberá mantenerse un mínimo de dos años desde que se conceda la subvención.
Los solicitantes no pueden haberse beneficiado de las ayudas del programa ‘Pasaporte de vuelta’ –concedida por Castilla y León a castellanos y leoneses con ascendencia en la comunidad para facilitar su retorno– u otras ayudas autonómicas con los mismos fines.

Otro de los requisitos está relacionado con el empleo, porque, al menos, uno de los miembros de la familia debe desarrollar una actividad profesional en Castilla y León, sea por cuenta propia o ajena – acreditando estar dado de alta en la Seguridad Social–, una condición que se considerará cubierta en caso de teletrabajo siempre y cuando dicho régimen esté acreditado por el empleador.
Si algún integrante de la unidad familiar está en edad de escolarización obligatoria, esta deberá haberse realizado en un centro escolar de la comunidad. Por último, toda la familia ha de estar dada de alta en el sistema autonómico de salud y, por tanto, contar con la correspondiente tarjeta sanitaria.
En cuanto a la cuantía de las ayudas, es de 1.000 euros para las familias sin hijos y de 2.000 para aquellas con hijos menores o en guarda adoptiva a su exclusivo cargo. En el caso de las familias compuestas por dos o más hermanos, la ayuda es de 1.000 euros si todos alcanzan la mayoría de edad y de 2.000 si aún hay alguno que aún es menor.




