
ENRIQUE SANCHO (opencomunicacion.com).- Vía crucis solemnes, rosarios iluminados por cirios, bellos pasos penitenciarios, pregones, traslados y procesiones de vísperas, fervor, religiosidad, arte, marchas religiosas, toques de tambor y trompeta, capirotes y mantillas negras, la inconfundible “Saeta” de Machado/Serrat… Todo el ambiente de Semana Santa, incluyendo dulces de convento y hasta alguna torrija, se acaba de vivir en Medina del Campo… en el mes de septiembre coincidiendo con el comienzo del otoño sin esperar a la luna llena que siempre preside la Semana Santa en primavera.
¿Por qué? Porque en esta antigua Villa de las Ferias que presume de haber acogido los primeros desfiles penitenciarios encabezados por san Vicente Ferrer hace más de 600 años, que tuvo como residentes ilustres a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz (además de a Isabel la Católica, que murió aquí) y cuya Semana Santa es Fiesta de Interés Turístico Internacional. Este festejo que data del siglo XV, siendo el más antiguo de España de estas características, destaca por su silencio y recogimiento. En la actualidad, unos 3.000 cofrades acompañan a los pasos en 14 desfiles procesionales que recorren las calles del municipio, donde se exhiben algunos de los conjuntos escultóricos más sobresalientes de la imaginería procesional renacentista española. Aquí se acaba de celebrar el XXXV Encuentro Nacional de Cofradías que ha reunido a unos 500 cofrades llegados de toda España. Todos fueron arropados por buena parte de los casi 3.000 cofrades que tiene la villa y muchos de sus habitantes.
¿Cofrades y cofradías en pleno siglo XXI, en una España aparentemente laica, incluso para algunos, agnóstica? Pues sí y nada que ver con lo que algunos opinan. Se calcula que en España hay unas 15.000 cofradías y hermandades religiosas y cerca de tres millones de cofrades (se cree que en las últimas dos décadas el número de cofrades se ha triplicado). Algunos cofrades pertenecen a más de una cofradía (por ejemplo, el rey Felipe VI es hermano mayor honorario de 137 cofradías, un título que le convierte en un cotizado cofrade, un lujo para aquellas hermandades). Un diario nacional titulaba hace poco: “Hay más cofrades que sindicalistas” y, en realidad, es verdad que el mundo cofrade es el mayor movimiento asociativo en España. En efecto, no solo se superan los cerca de dos millones de afiliados de CCOO y UGT, también, por ejemplo, los 925.000 abonados de los clubes de primera y segunda división.
Naturalmente no en todas partes el interés por las cofradías es similar. Por ejemplo, en sitios como Sevilla, donde se ha pasado de los 100.000 cofrades que había en 1998 a los 215.000 que hay en la actualidad, muchos de ellos fieles a la Macarena que parece no tener techo. A una media de 600 hermanos más al año, su listado público reciente supera los 16.000 y subiendo, convirtiéndose así en la hermandad más populosa de España. Aunque se lleva la palma su vecina Córdoba, de los 800.000 cordobeses, más de 300.000 son cofrades. Curiosamente donde se nota un mayor crecimiento significativo en los últimos años es en zonas donde se había perdido la tradición, como País Vasco y Cataluña.
La Iglesia está de moda

Aunque la actividad religiosa en España es silenciosa, algunos datos indican que la Iglesia parece estar más fuerte que nunca. Según el balance de 2023 de la Conferencia Episcopal cada año aumenta el número de celebraciones religiosas, en 2023 se han vuelto a incrementar el número de bautizos (159.129), confirmaciones (104.600), comuniones (171.494), matrimonios (35.253) y unciones de enfermos (27.788). Otro dato incontestable, ya que procede de la Agencia Tributaria, es que 8,77 millones de contribuyentes marcaron la casilla de la X para la Iglesia en su declaración de la renta de 2023.
Aunque las actividades de cofrades y cofradías se extienden durante todo el año, sin duda su gran momento es en Semana Santa que, además de ser la celebración religiosa más destacada es también la que congrega a una mayor cantidad de participantes y turistas, aunque solo sea como espectadores. Pero las celebraciones religiosas no se quedan ahí. Se estima que en España hay cada año 420 celebraciones importantes (Semanas Santas, romerías, Corpus Christi, Años Santos, etc.) que cuentan con la declaración de Fiesta de Interés Turístico, tanto regional, como nacional e internacional, entre las que hay 169 Semanas Santas; 29 de ellas son ya de Interés Turístico Internacional y 37 de Interés Nacional. Todas estas celebraciones tienen, por supuesto, un claro valor religioso y turístico, pero también laboral y económico. Se estima que generan unos 134.000 empleos y tienen un impacto económico de 9.896 millones de euros (datos no actualizados).
Puesta al día
En las jornadas del Encuentro en Medina del Campo se ha visto que las cofradías quieren ponerse al día sin renunciar a sus valores eternos. En varias de las conferencias y mesas redondas celebradas se puso el acento en el decisivo terreno de juego de las nuevas tecnologías, con las redes sociales en primer plano, buscando potenciar la creatividad y la imaginación para conseguir más visibilidad en la sociedad del significado de una cofradía. Más allá de la complejidad tecnológica, los expertos resaltaron el esfuerzo extra que hay que hacer por las limitaciones que supone la regulación sobre la protección de datos, hoy presente en cada iniciativa y limitándolas. Un ecosistema, el de las nuevas tecnologías, que conectaba lógicamente con el diálogo intergeneracional. Pero éste iba más allá de las nuevas formas de comunicación para entrar de lleno en la necesidad de dar paso a los jóvenes en los órganos de gobierno y en los foros de reflexión.

El núcleo del evento lo constituyeron las cinco mesas de trabajo que analizaron los principales retos que se les presenta a las hermandades: desde la necesidad de cambio cofrade ante la crisis actual de valores en una sociedad desacralizada, al diálogo entre diferentes generaciones, pasando por las diferentes fórmulas y formatos de la comunicación y difusión del mensaje evangélico del mundo cofrade o el papel de las cofradías como comunidad y en la Iglesia.
Cada una de las mesas de debate resumió sus conclusiones, cuyos títulos indican un camino de mejora y la necesidad del cambio cofrade en la situación actual de crisis: Riesgo de crear cofradías vacías; Dar paso a la juventud y dejar que hablen; Mayor implicación del laicado; Reconocer que la sociedad actual no es la sociedad eminentemente católica de hace unos años… La comunicación es esencial para difundir la labor de lo que hacen cofradías y juntas de Semana Santa a lo largo del año. Comunicación engloba información y difusión, además del diálogo interno de cada hermandad entre sus cofrades y sus órganos directivos, desde todos los puntos de vista que engloba el término comunicación.
El trabajo de análisis, el debate y la reflexión estuvieron trufados de actos litúrgicos como el Rosario extraordinario nocturno en las calles de la villa por la Cofradía Penitencial Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna; la procesión extraordinaria por el X Aniversario de la Cofradía de Cristo en su Mayor Desamparo, en homenaje a Ricardo Flecha Barrio, recientemente fallecido y escultor de dos de las últimas y un tanto polémicas tallas hace unos años con un Cristo totalmente desnudo que hubo que cubrir con un velo de pureza para poder procesionar, o la bajada y traslado del Cristo de Santa Clara al espectacular Castillo de la Mota, icono de Medina del Campo.
Conclusiones del 35º Encuentro de Cofradías de Semana Santa

Tras la celebración del 35º Encuentro de Cofradías de Semana Santa en Medina del Campo, se publican las conclusiones a las que llegaron en cada una de las 4 mesas abiertas para el debate.
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Mesa 1: Necesidad del cambio cofrade en la situación actual de crisis
1.- Vivimos una crisis, ¿o transformación?, en las cofradías, la Iglesia y la sociedad: de valores, cultural, de participación, pero también contamos con un buen punto de partida como nos han recordado algunos participantes que vienen del extranjero. Vivir esta crisis con fe, esperanza, alegría y con creatividad, porque hay posibilidades para el cambio. Somos un valor activo para la Iglesia. Seguimos siendo fuertes.
2.- Debemos tener cuidado con los enfrentamientos internos en las cofradías. No somos políticos, tenemos que dar ejemplo. Asumir la responsabilidad de lo que está pasando y no echar la culpa al empedrado, a los de fuera.
3.- Riesgo de crear cofradías vacías, que hacen bien la ‘puesta en escena’ pero que se quedan ahí, sin conexión con el Misterio ni con el mundo. Debemos aprender a dar respuestas nuevas a lo que nos piden la Iglesia y el mundo de hoy. Dejar de hacer las cosas por inercia. Ser ‘cofrades’, no sólo ‘procesionistas’.
4.- Cuidar la formación. Necesitamos cofrades, pero cofrades formados. No dejar de lado la importancia del culto, de la formación teológica y religiosa, de dar razón de a lo que pertenecemos. Planes de acogida a los nuevos hermanos y seguimiento, para que no ‘abandonen’. Las cofradías tienen una relevancia fundamental como ‘primer anuncio’.
5.- Dar paso a la juventud, y dejar que hablen, y que nos transformen. A la vez, cuidar a nuestros mayores, su experiencia. No cometamos el error de menospreciar el papel de jóvenes y mayores en el presente y el futuro. Participación en los encuentros de jóvenes, y que los jóvenes participen en los encuentros de ‘mayores’.
6.- . Potenciar la comunicación: lo que no se dice, no se sabe. Oportunidad del Año Jubilar en la Iglesia católica, con un lugar destacado para las hermandades y cofradías, para poner en valor nuestra importancia en el caminar de la Iglesia católica. Buscar modos de ‘atraer’ hacia el mundo cofrade.
7.- Mayor implicación del laicado. ¿Consiliarios laicos para el futuro? Aprovechar el ‘potencial’ y los ‘talentos’ de cada uno de sus miembros.
8.- Queremos ser considerados ‘ciudadanos de primera’ en la Iglesia institución. Caminar junto a la Iglesia en salida, sinodalidad… Nueva relación con la propia Iglesia, desde dentro. Un reto de futuro: ¿por qué la CEE no tiene un obispo específico para las hermandades y cofradías, que somos el mayor movimiento de la Iglesia?
9.- Ejercer la caridad, y concienciar del trabajo que se hace, porque a través de las acciones sociales, y de los fenómenos culturales podemos ‘enganchar’ a gente para participar, conocer y también enamorarse del culto. Atender a las nuevas pobrezas, fundamentalmente a la soledad. Reivindicar el trabajo que se hace, que también supone una puerta de entrada para que conozcan lo que se hace, desde la fe. No se trata tanto de que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda, sino que seamos conscientes de la obligación de sacar a la luz nuestros talentos.
10.- Hacia el futuro: tenemos presente, y tenemos futuro, pese a las crisis. Tenemos mucho que aportar, desde nuestra fe, desde nuestra devoción. Plantear acciones conjuntas a nivel nacional, levantar proyectos en común. Que en próximos encuentros sigamos reflexionando, y haciendo propuestas, en permanente cambio.
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Mesa 2: Diálogo intergeneracional entre jóvenes y mayores

1. Reconocer que la sociedad actual no es la sociedad eminentemente católica de hace unos años.
2. Buscar a la juventud con especial énfasis en las redes sociales.
3. Aprovechar la celebración de los Encuentros Nacionales de Jóvenes de Hermandades y Cofradías.
4. Organizar actividades, no solo estrictamente cofrades, que atraigan a los jóvenes y que sean ellos quienes las organicen.
5. Ofrecer a la juventud espacios para que desarrollen su vida cristiana.
6. Los cofrades deben ser el espejo ejemplar en el que se reflejen los jóvenes recién llegados a la hermandad.
7. Implicación de la cofradía en la vida parroquial, en especial en la catequesis de juventud.
8. Párrocos y consiliarios deben apoyar las actividades de Semana Santa y facilitar la acogida de jóvenes.
9. Integración de los jóvenes en todas las actividades de la vida cofrade, incluidos los órganos de gobierno.
10. No tener miedo a la evolución.
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Mesa 3: Contenido de los Encuentros
1. Los Encuentros son un lugar de formación por las experiencias de los participantes
2. Es necesario trabajar las redes sociales
3. En cuanto al formato de los Encuentros se considera oportuno realizar comunicaciones, mesas de debate, mesas redondas dinámicas y participativas
4. La parte oficial sería de viernes a domingo, sin perjuicio de actividades culturales previas
5. No debe haber un programa específico para acompañantes dando facilidades para visitas culturales
6. Oficializar la gratuidad de la inscripción de menores de 16 años y, en su caso, para los desempleados o en riesgo de exclusión
7. La organización debe facilitar, a través del voluntariado, las medidas de apoyo a los posibles participantes (inscripciones on line, movilidad reducida, etc.)
8. Es necesario que la organización vaya informando de los avances del programa
9. Necesidad de crear una bolsa de caridad por medio de las cuotas de inscripción indicando el destino a los participantes
10. Es necesaria una mayor información de los Encuentros, incluir temas actuales de la Iglesia y una mayor participación en las jornadas
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Mesa 4: Comunicación y difusión

La comunicación es esencial para difundir la labor de lo que hacen cofradías y juntas de Semana Santa a lo largo del año. Comunicación engloba información y difusión, además del diálogo interno de cada hermandad entre sus cofrades y sus órganos directivos, desde todos los puntos de vista que engloba el término Comunicación: verbal, escrita, auditiva, visual y sensorial.
En la mesa ‘Comunicación y difusión’ consideramos que para una adecuada y más efectiva labor comunicadora de cara al futuro es necesario tener en cuenta las siguientes conclusiones:
1. Medios materiales: Impulsar las redes y los medios modernos de digitalización para el contacto interno permanente, pero sin desdeñar los medios impresos (boletines, etc.) puesto que los estratos de más edad los necesitan.
2. Es fundamental la transparencia en la comunicación interna, que haya una comunicación bidireccional entre cofradías y juntas de cofradías. Mal van a comunicar stars lo que se hace si antes no les llega eso.
3. Es necesario dar un mayor peso a la palabra como elemento esencial de la comunicación: la claridad en el lenguaje y el uso apropiado del mismo son fundamentales.
4. La comunicación de las hermandades y juntas de cofradías hacia el exterior, hacia la sociedad en la que están incardinadas, precisa de mayor profesionalización, lo que no implica la contratación de personal sino la formación y preparación de aquellas personas a las que se les encomienda esa tarea. Más aún cuando estamos en la época en la que desde el punto de vista técnico es más fácil comunicar.
5. Es necesario potenciar la creatividad y la imaginación para comunicar más y mejor, impulsando acciones que van más allá de la información tradicional. Ahí están los documentales, visitas guiadas, recorridos virtuales, para ofrecer al público otras iniciativas que durante el año remitan conocer la Semana Santa del lugar, aprovechando los medios tecnológicos al alcance de todos. Es necesario innovar desde el respeto y para ello es fundamental que cofradías y juntas locales de Semana Santa faciliten la opción de promover esa creatividad para la difusión, siempre desde la óptica de ese respeto tanto a la acción religiosa como a la tradición.
6. La financiación de la comunicación necesita de una mayor colaboración público-privada. En ese sentido, se consideran necesarios estudios para conocer el peso que la Semana Santa tiene en la villa o ciudad para verdaderamente hacer valer ante instituciones y empresas el retorno que para ellas tienen.
7. En la relación con los medios de comunicación social es necesaria la insistencia ante las redacciones de periódicos, televisión, radio y digitales tanto para concienciar al medio de la trascendencia social como de los contenidos que, no se olvide, tienen base y desarrollo religioso. A fin de cuentas, no hay que olvidar que se conmemora la Pasión, muerte y Resurrección de Cristo.
8. Es mejor asesorarse (si no es posible la contratación) de profesionales entendidos en redes sociales, digitalización, etc., para no sólo difundir, sino acercarse a los jóvenes que hoy, en 2024, se mueven como pez en el agua en el espacio digital.
9. En esta línea, y dado que las redes sociales llegaron para quedarse, puesto que están estratificadas por tramos de edad se necesita un claro conocimiento de lo que se hace y dónde se hace para que llegar al máximo número de personas no se efectúa a costa de menoscabar la esencia religiosa de la Semana Santa. Acercarse a los jóvenes es muy necesario, dándoles espacio y protagonismo; son el futuro y úsenles mejor se mueven en el espacio digital.
10. La inteligencia artificial, que tanto se está desarrollando, llegará también a la Semana Santa, pero en este momento es casi imposible atisbar cómo acabará influyendo. Es de imaginar que como en todos los ámbitos sociales. Pero solo si estamos atentos a ese desarrollo se podrá conseguir que se apliquen las múltiples ventajas que ofrecerá.
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