
El Centro Específico para el Tratamiento y Rehabilitación de Adicciones Sociales, CETRAS, ha celebrado esta tarde su XXIII Jornada de Familia y Adicciones Sociales, que en esta edición se ha centrado en dar una respuesta a este intrincado binomio de las adicciones y la madurez.
Una temática que no se trata en symposiums, congresos, jornadas o mesas redondas dedicados a este valor afectado por las adicciones sociales y “que permite estudiar la manera de llegar lo más precozmente posible al adicto para su diagnóstico y tratamiento prematuro, así como para la prevención más efectiva de recaídas” ha subrayado el fundador y director técnico de CETRAS, Blas Bombín, durante la inauguración.
El objetivo de este encuentro ha sido ayudar a los pacientes adictos y a sus familias a tomar conciencia de la falta de madurez en su vida. Una ausencia que padecen como causa y consecuencia de la adicción. Y es que según los expertos analizar el impacto de las adicciones en la madurez permite construir una base para un diagnóstico precoz multidimensional y “la correspondiente intervención profesional para su tratamiento y rehabilitación que permitan a la familia a recuperar su calidad y plenitud de vida”, ha explicado Blas Bombín.
La globalización
Durante la jornada se ha analizado un hecho relevante de cara a entender, en algunos casos, el porqué de las adicciones sociales. Se trata de la tendencia a la globalización, que ha facilitado los consumos por liberación y desinhibición instintiva que sufre la sociedad en general, y por ello también la institución familiar.
Según Bombín “se produce un sobrecrecimiento del yo en torno a los peligrosos ejes del poder y el placer”, lo que hace que, “siendo mayores los medios teóricos de felicidad individual, sea menor su aprovechamiento positivo y mayor la frivolidad de su utilización, ya que esa facilidad de consumo conduce con frecuencia a las distintas formas de adicción al placer y de distorsión cognitiva, con las consecuencias que ello implica” ha explicado en su intervención.
Las adicciones inciden y se desarrollan sobre un terreno previo de inmadurez emocional, que se agrava en el curso de la enfermedad
La frecuencia con que se presenta la falta de madurez en las adicciones, especialmente en las sociales, ha sido otro de los puntos donde se ha reflexionado. En este sentido, se ha destacado que en muchos casos el paciente es la persona que menos madurez muestra, pues buscan la evasión como método de afrontamiento de la realidad, así como del daño que causa a su entorno, dificultando en suma la convivencia de la familia.
Todo ello pone en evidencia que mediante la adecuada rehabilitación, además de liberar al paciente de la adicción, también se le exime de sus restantes comportamientos distorsionados, que conllevan una notable carencia o pérdida de madurez.
“Sin duda, la rehabilitación del paciente es el mejor medio para la recuperación, potenciación y el desarrollo de su madurez y calidad de vida, tanto propia como de su contexto familiar: Un valor fundamental” ha finalizado el director y fundador de CETRAS.
CETRAS
En la actualidad CETRAS está integrado por Asociación para el Tratamiento y Rehabilitación del Alcoholismo, ATRA, por la Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid, AJUPAREVA, por la Asociación Castellano Leonesa de Ayuda a Familiares y Enfermos de Bulimia y Anorexia, ACLAFEBA, y por Tabaquismo, Fobias y Grupo Mixto y cerca de 9.000 pacientes han sido tratados durante estos 26 años.




