‘Pemcyl’ lleva 10 años siendo útil a más de 1.000 mujeres vulnerables en Castilla y León

 

La Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico (FSMRPH) ha celebrado en Ávila el 10º aniversario de su iniciativa ‘Programa Empleo Mujer Castilla y León’ (Pemcyl), al que ha asistido Castilla y León, representada por su vicepresidenta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, un programa que le ha sido últil a la formación de 2.442 mujeres, muchas de ellas vulnerables.

 

De las que más del 57 % han mejorado su situación laboral: 1.108 lograron un empleo por cuenta ajena (un 45,4 %), 16 emprendieron su propio negocio y 266 obtuvieron certificados de profesionalidad. Del total de participantes, 991 (un 40,6 %) eran víctimas de violencia machista y, de ellas, 425 se integraron en el mercado de trabajo, cinco montaron su propio negocio y 87 consiguieron ampliar su formación de manera oficial.

 

Ciertamente, la FSMRPH ha estado arropada por Castilla y León, al haber sido beneficiaria de casi 2M€ -recibiendo 1,84 millones de euros desde el inicio -.ç

 

Indudablemente, esta iniciativa debe valorarse como un éxito tanto en número de mujeres adheridas como en resultados y el presidente de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Ignacio Fernández, ha destacado el papel fundamental de la entidad para desarrollar esta iniciativa, reconociendo su trayectoria y experiencia en este ámbito, lo cual es una garantía para alcanzar la calidad del programa.

 

Además, ‘Pemcyl’ pone especial énfasis en aquellas mujeres residentes en el medio rural –un 48 % de las mujeres de Castilla y León vive en localidades de menos de 20.000 habitantes, lo que a priori dificulta más el acceso a recursos y servicios–, tanto para fomentar la autonomía de estas mujeres, como para contribuir a la fijación de población en los pequeños municipios.

 

El programa tiene como objetivo la integración laboral de las mujeres vulnerables en desempleo, como víctimas de violencia machista, aquellas que abandonaron el mercado laboral por cuidado de familiares y no han podido reincorporarse, inmigrantes, mujeres rurales o aquellas con empleos precarios que no alcancen el 50 % de la jornada laboral ordinaria establecida en el correspondiente convenio colectivo.

Tres pilares de acción

El contenido de ‘Pemcyl’ se estructura en tres pilares: en primer lugar, la atención y el seguimiento personalizado para facilitar la formación y realizar un acompañamiento para la búsqueda de un trabajo. Profesionales de la FSMRPH analizan individualmente a las participantes para actuar de acuerdo con sus características. Para ello, realizan sesiones personales y grupales de capacitación y orientación laboral, incidiendo en la formación en habilidades sociales y adaptándola a su perfil profesional.

 

En segundo lugar, el programa cuenta con una red de 194 empresas implicadas en la inserción de mujeres en riesgo de exclusión social, entre las cuales se encuentran las que se han sumado a la ‘Red de empresas comprometidas con la igualdad’ de Castilla y León. En función de las necesidades profesionales de estas compañías, las mujeres participantes tienen la posibilidad de integrarse en sus plantillas.

 

Precisamente, el último eje es el de la intermediación laboral con las empresas colaboradoras para lograr la contratación.

 

Durante el proceso, además de sesiones formativas tanto presenciales como online –esenciales para las mujeres del medio rural–, se asignan mentoras para acompañar a las participantes durante las primeras fases de su inserción laboral.

 

El programa se lleva a cabo en dos fases de intervención geográfica, lo cual facilita focalizar con mayor profundidad en las zonas rurales de cada provincia: este 2025, de mayo a agosto se ha desarrollado en León, Palencia, Burgos, Valladolid, Segovia y Ávila y, de septiembre a diciembre, en Salamanca, Soria y Zamora.

 

En la primera fase, pues la segunda está aún en ejecución, han participado 86 mujeres –11 víctimas de violencia machista– y se han suscrito 58 contratos laborales –el 67 %–, de los cuales seis han sido para víctimas de violencia machista. Cada mujer que ha formado parte en ‘Pemcyl’ recibe, al finalizar el curso, una acreditación de las competencias adquiridas.

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