CaixaBank prevé un incremento para el PIB de Castilla y León de un 1,2% en 2024, estimando que en 2023 ha crecido un 1,9%

Según el informe elaborado por CaixaBank sobre el balance final de la Economía de Castilla y León, el PIB de Castilla y León creció, en 2022, un 1,9%, un 0,5% menos que el crecimiento del PIB de España que cerró el año con un incremento de 2,4%, recuperando el nivel prepandemia al cierre del ejercicio económico de 2019, si bien Castilla y León ha tardado un año más que el conjunto del país.

 

Este incremento se explica, en sentido negativo, por la prolongada contracción del sector agrario, por el impacto de la inflación y por la subida de tipos en el gasto de las familias para controlar la elevada inflación, subida determinada por el BCE. No obstante, en sentido positivo, han contribuido al saldo favorable la normalización de las cadenas de suministro que  contribuyó a dinamizar el sector industrial, sobre todo la automoción, uno de los grandes activos exportadores de Castilla y León

 

Estructura y posición económica regional

Los datos más importantes que muestran una foto fija al finalizar el año 2022 son los siguientes:

  • El PIB de Castilla y León supone el 4,8% del total nacional, por lo que ocupa el séptimo lugar entre todas las regiones.
  • En términos de demografía, es la sexta región más poblada, con casi 2,4 millones de habitantes, el 5,0% de la población total; es una de las regiones más envejecidas, ya que el 26,5% tiene más de 65 años (20,1% de media nacional).
  • El PIB per cápita se sitúa en 26.992 euros, lo que supone un 4,2% menos que la media española. La región ha ido convergiendo en los últimos años en un contexto de fuerte retroceso demográfico y crecimiento económico modesto.
  • En cuanto a su estructura productiva, Castilla y León destaca por un mayor peso relativo del sector público (20,9% vs. 17,8% de media española), la agricultura (5,2% vs. 2,6%) y la industria manufacturera (16,4% vs. 12,5%), sobre todo ramas como agroalimentaria, automoción y química-farmacéutica. En cambio, la participación es inferior en comercio, transporte, hostelería y ocio (24,4% vs. 28,4%) y servicios ligados a la industria (22,1% vs. 28,5%).
  • Aunque en los últimos años la región ha intensificado su orientación exportadora, el peso de las exportaciones de bienes en el PIB regional (23,1%) es inferior a la media española (28,9%). En 2022 exportó bienes por valor de 14.813 millones de euros, lo que supone el 3,8% de las exportaciones españolas. Los principales sectores exportadores son automoción (27,2% del total), alimentación (19,5%) y productos químicos (11,4%). La región aglutina el 40% de los neumáticos y cámaras que exporta España.

  • La ratio de crecimiento de la Economía de Castilla y León ha tardado un año más que España en recuperar el nivel de  crecimiento de prepandemia

 

Situación macroeconómica

 

Según las estimaciones, el PIB de Castilla y León creció en 2023 un 1,9%, por debajo de la economía española (2,4%), y recuperó el nivel prepandemia un año después que el conjunto del país. A la prolongada contracción del sector agrario se añadió el impacto de la inflación y la subida de tipos en el gasto de las familias; por el lado positivo, la normalización de las cadenas de suministro contribuyó a dinamizar el sector industrial, sobre todo la automoción.

 

El comportamiento del mercado laboral castellano-leonés está siendo algo más débil que en el conjunto del país. En diciembre de 2023, la afiliación creció un 2,2% interanual (2,7% en España), gracias, sobre todo, a actividades sanitarias y de educación, y un 4,0% respecto a los niveles de 2019 (vs. 7,4%). Por su parte, la tasa de paro se situó en el 4T 2023 en el 9,5%, cifra que mejora el cierre de 2019 (11,2%) y la media del país (11,8%).

 

 

El consumo se mantiene algo aletargado en la región, a la vista de la evolución de las ventas minoristas en volumen. Tras el fuerte retroceso de 2022, condicionadas por el entorno inflacionista, el repunte anotado en enero-noviembre de 2023 fue menos intenso que a nivel nacional (+4,7% interanual vs. +7,7%), de modo que era una de las regiones más alejadas de los niveles de 2019 (–4,7% vs. +3,0% en España).

 

La producción industrial, que en 2022 anotó el peor registro de todas las regiones, muy afectada por el impacto de los cuellos de botella en los mercados internacionales y los elevados costes energéticos, experimentó un intenso rebote en los 11 primeros meses de 2023 (+3,7% vs. –0,6%), apoyada en las ramas de automoción, química y suministro eléctrico. En todo caso, el IPI castellano-leonés sigue alejado de los niveles de 2019 (–4,3% vs. –1,2%).

 

Tras el estancamiento del año anterior, las exportaciones de bienes rebotaron con fuerza en 2023, anotando, hasta noviembre, un crecimiento del 15,2% interanual, el mejor registro de todas las regiones y que contrasta con el retroceso en el promedio del país (–0,7%): destacó el dinamismo de las exportaciones de automóvil, semimanufacturas (sobre todo neumáticos y cámaras) y alimentos (preparados alimenticios, frutas y legumbres). De este modo, las ventas al exterior de la región superaban en un 15,4% los niveles de enero-noviembre de 2019, lejos, en todo caso, de las cifras de España (+32,1%).

 

El mayor problema de Castilla y León es su situación demográfica

 

Estableciendo parámetros comparativos con España, el PIB de Castilla y León supone el 4,8% del total nacional, por lo que ocupa el séptimo lugar entre todas las regiones. En términos de demografía, es la sexta región más poblada, con casi 2,4 millones de habitantes, es decir, el 5% de la población total; es una de las regiones más envejecidas, ya que el 26,5% tiene más de 65 años (20,1% de media nacional).

 

El PIB per cápita se sitúa en 26.992 euros, lo que supone un 4,2% menos que la media española. La región ha ido convergiendo en los últimos años en un contexto de fuerte retroceso demográfico y crecimiento económico modesto. En cuanto a su estructura productiva, Castilla y León destaca por un mayor peso relativo del sector público (20,9% frente al 17,8% de media española), la agricultura (5,2% frente a 2,6%) y la industria manufacturera (16,4% frente a 12,5%), sobre todo ramas como agroalimentaria, automoción y química-farmacéutica.

 

En cambio, la participación es inferior en comercio, transporte, hostelería y ocio (24,4% frente al 28,4%) y servicios ligados a la industria (22,1% frente al 28,5%).Aunque en los últimos años la región ha intensificado su orientación exportadora, el peso de las exportaciones de bienes en el PIB regional (23,1%) es inferior a la media española (28,9%). En 2022 exportó bienes por valor de 14.813 millones de euros, lo que supone el 3,8% de las exportaciones españolas. Los principales sectores exportadores son automoción (27,2% del total), alimentación (19,5%) y productos químicos (11,4%). La región aglutina el 40% de los neumáticos y cámaras que exporta España.

 

Previsiones para 2024

 

Las previsiones de CaixaBank apuntan a que Castilla y León prolongará la senda expansiva en 2024, pero a un ritmo desacelerado, con un crecimiento del PIB del 1,2% (1,4% para España).

 

 

La industria mantendrá la tónica positiva, pero la construcción y, sobre todo, los servicios amortiguarán su crecimiento. Como en otras regiones industriales, el principal riesgo del escenario procede de los posibles efectos de las tensiones geopolíticas, a través del encarecimiento de las materias primas o el bloqueo de rutas comerciales.

 

El comportamiento del mercado está siendo algo más débil que en el conjunto del país. En diciembre de 2023, la afiliación creció un 2,2% interanual (2,7% en España), gracias, sobre todo, a actividades sanitarias y de educación, y un 4,0% respecto a los niveles de 2019 (vs. 7,4%). Por su parte, la tasa de paro se situó en el 4T 2023 en el 9,5%, cifra que mejora el cierre de 2019 (11,2%) y la media del país (11,8%).

 
 
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