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MIGUEL ANGEL GUADILLA En 1939 Valladolid tenía una población de unos 100.000 habitantes y había seis hoteles en funcionamiento; el Hotel Moderno y el Hotel Madrid en la Plaza Mayor; el Hotel Español en la calle la Pasión; El Hotel Imperial en la calle el Peso; el Hotel de Francia en la calle Teresa Gil; el Hotel Inglaterra en la calle María de Molina y el Hotel Roma en la entonces calle Héroes del Alcázar.
Ya en 1938 el Alcalde de Valladolid, Florentino Criado Sáez, lanzó la idea de que la ciudad necesitaba un hotel de lujo, con todos los adelantos y comodidades del momento, para así dar una imagen de ciudad moderna y atraer turismo de calidad por Semana Santa o para visitar el Museo Nacional de Escultura.
La idea fue recogida por su sucesor en el cargo, Luis Funoll Mauro, quién con el respaldo del Ayuntamiento, en sesión celebrada el 12 de septiembre de 1939, aprobó el proyecto.
Como el dinero del que disponía el Ayuntamiento era poco, el siguiente paso fue reunir a la Cámara de Comercio, empresarios, bancos y particulares adinerados, quienes finalmente acordaron la creación de la sociedad Hotel Conde Ansúrez S.A. para construir el hotel, constituyéndose en junio de 1940.
Para conseguir el capital necesario, la sociedad hizo una primera emisión de 2.500 acciones de 500 pesetas y una ampliación de capital en septiembre de 1941 de otras 2.500 al mismo precio, cuyo propósito, según el anuncio publicado en el diario ABC era:
«La ampliación del capital de la Sociedad tiene por objeto atender, con los fondos por ella arbitrados, a la terminación del edificio que la Sociedad esta construyendo en las calles de María de Molina y Calvo Sotelo, de esta ciudad, destinado especialmente a la explotación de un hotel de viajeros de primer orden y a las instalaciones complementarias del mismo, dedicando el sobrante a fondo de movimiento del negocio»
El lugar escogido para su construcción, fue la esquina de la calle María de Molina con Calvo Sotelo, hoy Doctrinos. Una vez terminada su construcción, fue equipado con mobiliario y enseres de gran suntuosidad y calidad de las mejores empresas del momento en la ciudad: Moliner, Aspa, Rahor, Hijos de Casariego, etc,.
La construcción, que comenzó en 1940 y finalizó en 1943, se realizó siguiendo los planos de los arquitectos Manuel López González y Manuel Cabanyes y Mata, y las indicaciones de Fernando de Andrés Bueno, consejero y director gerente de la Sociedad.
El hotel se inauguró el 12 de septiembre de 1943, con la asistencia del Directo General de Turismo y todas las personalidades civiles, militares y eclesiásticas de la ciudad, que después de los discursos asistieron a un banquete inaugural para 100 personas.
Contaba con cinco plantas de altura en los laterales y seis en la esquina, que albergaban 75 habitaciones (ocho eran apartamentos de lujo), con 60 baños y 120 camas. Dos grandes comedores, uno en la planta noble con 104 plazas y otro en la principal, dirigidos por el chef Pedro Bueno, que al igual que su primo, el director del hotel Fernando de Andrés Bueno, provenían del Hotel de Francia.
Tenía dos entradas, la principal para los clientes en la calle María de Molina y la de servicio en la entonces calle Calvo Sotelo, que daba acceso al personal a las cocinas, office, almacén, vestuarios y otras dependencias.
Disponía de agua caliente, calefacción, teléfono, ascensor, hilo musical y hasta peluquería, vamos, lo más y mejor en hoteles. Se convirtió en uno de los mejores hoteles de lujo de España
Enseguida se convirtió en el hotel de referencia de Valladolid para ministros, embajadores, subsecretarios, obispos, profesores, conferenciantes, equipos de fútbol, financieros, actores, toreros o cantantes.
Dada la buena salida hacia la Plaza de Toros, allí se hospedaron, hasta su cierre, los más famosos toreros que acudían a Valladolid, como Manolete, Arruza, Antonio Ordóñez, Bienvenida, El Cordobés, Palomo Linares o Luis Miguel Dominguín.
También se hospedaron actores nacionales e internacionales, como Alberto Closas y Analia Gadé en 1957, Carmen Sevilla en 1966 y 1974, Orson Welles en 1954, Ava Gadner en 1955, Sophia Loren o Charlon Hestonen 1961, y Tony Leblanc, Fernado Fernán Gómez, Paco Rabal, Julia e Irene Gutiérrez Caba, Mel Ferrer, Julie Christie, Samuel Fuller, y un larguísimo etc. Y también cantantes como Manolo Caracol, Lola Flores o Pepe Blanco.
En sus salones se celebraron reuniones de empresas, conferencias y otros importantes actos, en sus comedores grandes bodas y banquetes , y la cafetería del hotel, situada en la planta noble de la esquina que daba a las dos calles, fue durante décadas el lugar predilecto de reunión de la alta sociedad de Valladolid.
Así fueron pasando los años, el hotel seguía funcionando bien, la competencia era escasa; el Hostal Florido inaugurado en 1944 justo enfrente, que cerró en 1973, las pensiones y hostales repartidos por el centro, y poco más.
Pero en 1958 abrió sus puertas el Hotel Felipe II en la calle Gamazo, que por cierto tuvo que cambiar el nombre en 1965 por el de Felipe IV debido a una demanda del Hotel Felipe II de El Escorial, y en diciembre de 1969 se inauguró el flamante Hotel Olid Meliá, un gran hotel moderno, confortable, con parking y además en el centro, en la Plaza San Miguel y San Blas. A partir de ahí, las cosas empezaron a cambiar para el hotel más lujoso de Valladolid.
En los años 70 del siglo XX, se hicieron importantes reformas en el hotel para modernizarlo, lo que obligó a realizar una ampliación de capital de 3.750.000 pesetas, produciéndose cambios de accionistas y de dirección.
Aunque en esta época se intentó reactivar el hotel con subastas, exposiciones y otros actos, estaba envejecido y había sido superado por los nuevos hoteles de la ciudad, más modernos y funcionales. Nuevos cambios en la dirección y reformas, mantuvieron el hotel abierto, hasta que en octubre de 1983 se acordó su cierre y venta del edificio, que fue reconvertido para viviendas y locales de negocios.
El edificio sigue en pie, incluso aumentó el número de plantas en los laterales, pero el que fue el más lujoso hotel de Valladolid, desapareció. |
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Fuentes consultadas: «Valladolid Cotidiano 1939-1959» de Jose Miguel Ortega Bairego «Cuatro siglos de hospedaje en Valladolid» de José Miguel Ortega Diario Regional – Album de Recuerdos vallisoletanos El Norte de Castilla |
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