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Más de 40 expertos, de distintos ámbitos, pusieron en valor el creciente interés de los jóvenes por vivir en los pueblos, defendiendo herramientas innovadoras que ayuden a mejorar la calidad de vida como la inteligencia artificial, los servicios itinerantes y políticas eficaces que generen empleo y potencien los pequeño negocios
El Congreso de Sostenibilidad Demográfica y Territorial de Castilla y León, organizado por esta comunidad, y que en esta ocasión se ha celebrado, durante los pasados días 20 y 21 de mayo, en la Hospedería Convento de San Francisco de la localidad burgalesa de Santo Domingo de Silos, clausuró su 3ª edición con numerosas iniciativas sobre la mesa y con el foco puesto en los denominados “proyectos semilla”, a modo de propuestas capaces de generar nuevas oportunidades desde el ámbito económico, social, cultural o patrimonial.
Destacar la consolidación de este congreso como un espacio de encuentro y reflexión sobre el futuro del medio rural. Un foro que nació hace dos años en Aguilar de Campoo con el objetivo de evaluar las políticas públicas y profundizar en las líneas de acción para el impulso demográfico mediante la puesta en común de experiencias de gestión y emprendimiento en áreas menos pobladas. El año pasado continuó en Ciudad Rodrigo con una edición centrada en los jóvenes, el empleo y el emprendimiento.
Castilla y León mantiene una apuesta transversal y sostenida por las políticas de dinamización demográfica y territorial, con medidas dirigidas a potenciar los servicios públicos, las infraestructuras, el empleo, la vivienda, el asentamiento joven y la natalidad, así como el apoyo a la actividad económica y empresarial en el medio rural.
Se hizo un somero repaso al elenco de medidas transversales implementadas por las distintas áreas de Castilla y León:
- Acciones dirigidas al reto demográfico y con un componente territorial y de apoyo al medio rural, en el marco de la Estrategia de Sostenibilidad Demográfica y Territorial de Castilla y León, estructurada en cuatro líneas estratégicas y más de 30 programas de actuación.
- Medidas impulsadas para favorecer el asentamiento y atracción de población, entre ellas una política fiscal favorable para el medio rural, con deducciones vinculadas a la natalidad, el acceso a la vivienda, el cuidado de hijos o el apoyo a la actividad agraria y empresarial.
- Ayudas al retorno a través del programa ‘Pasaporte de vuelta’, que ha permitido el regreso de castellanos y leoneses a la comunidad.
- Ayudas al mantenimiento de bares y centros de encuentros en el medio rural, como centros de socialización.
- Desde 2023, Castilla y León ha subvencionado 203 proyectos de dinamización demográfica por importe superior a 11 millones de euros, promovidos en su mayoría por entidades locales y grupos de acción local para contribuir a frenar la pérdida poblacional mediante actuaciones tractoras y transformadoras en municipios con dificultades demográficas.
- En materia de vivienda, se han desarrollado políticas específicas dirigidas al medio rural, como la promoción y rehabilitación de vivienda pública, las ayudas al alquiler para jóvenes, mayores en el medio rural, el programa REHABITARE para recuperar inmuebles en desuso en municipios de menos de 5.000 habitantes o soluciones residenciales en zonas industriales del medio rural con escasez de viviendas.
- Apoyo a las empresas y emprendedores del medio rural mediante medidas de discriminación positiva, como el incremento automático de 10 puntos porcentuales en determinadas líneas de ayudas y subvenciones para proyectos ubicados en municipios rurales.
- Otras medidas medioambientales, como la política forestal, las infraestructuras de depuración y abastecimiento de agua, la eliminación de vertederos y escombreras en lugares públicos, la mejora de las infraestructuras del medio natural o el establecimiento de suelo industrial en zonas rurales como vectores de atracción de empleo y mejora de servicios para el asentamiento de la población.
Castilla y León ha incrementado su población en casi 50.000 personas desde 2022, al haber pasado de unos 2.375.000 habitantes al inicio del año 2022 a los 2.425.000 habitantes actuales. Y destacó que los datos denotan aceleración de este proceso pues desde abril de 2025 a abril de 2026 la población en la Comunidad se ha incrementado en más de 19.000 habitantes, lo que confirma la tendencia de crecimiento y acelera su ritmo.
La cuestión a analizar es si ese pírrico incremento demográfico es población autóctona o alóctona, inmigrantes extranjeros, ciudadanos que se fueron como trabajadores emigrantes a otras regiones de España o a otros países de Europa y de otros continentes y están retornando como pensionistas a disfrutar de su última etapa vital. Hay muchos interrogantes que plantearse sobre ese exiguo aumento de la población desde 2022.
En esta tercera edición, el Congreso pone el foco en los denominados “proyectos semilla”, iniciativas capaces de generar nuevas oportunidades desde el ámbito económico, social, cultural o patrimonial.
Durante las dos jornadas se abordaron experiencias relacionadas con gobernanza territorial, cooperación entre municipios, emprendimiento, patrimonio, innovación, arquitectura, cultura, formación o retorno al medio rural.
La programación incluyó mesas y ponencias sobre políticas de dinamización demográfica, experiencias de cooperación territorial, proyectos culturales y gastronómicos vinculados al territorio, modelos de gobernanza local sostenible e inteligente, formación y empleo, así como iniciativas artesanales y empresariales desarrolladas en pueblos de Castilla y León.
Se analizaron las raíces que sostienen la vida en los pueblos y el papel que desempeñan la identidad, el relato y la comunicación en la construcción de territorios con futuro.
El director de RTVCyL moderó la mesa redonda “¿Deberíamos volver?”, centrada en el arraigo, el retorno y las nuevas formas de habitar el medio rural. En ella participaron María del Mar Martín, gerente de CODINSE, en la provincia de Segovia; Javier Barahona, representante de la Plataforma Ciudadana Poblando Abadengo, en Lumbrales (Salamanca); y Carolina Martín Sáez, alcaldesa de Órbita (Ávila).
Durante el debate, María del Mar Martín destacó que, tras la pandemia, muchas personas comenzaron a replantearse su modelo de vivir y valoran cada vez más la calidad de vida y el tiempo libre que ofrecen los pueblos, especialmente entre la población joven.
Javier Barahona explicó cómo, tras regresar al medio rural, descubrió una vida social y un nivel de activismo similares a los que tenía en Salamanca y que no esperaba encontrar fuera del entorno urbano.
Por su parte, la regidora de Órbita insistió en que todavía existen importantes barreras para favorecer el retorno a los pueblos, entre ellas la movilidad, el acceso a la vivienda, la actividad cultural y la disponibilidad de servicios. “Necesitamos poner en valor aquello que nos arraiga: nuestra tierra, nuestros valores y nuestra comunidad”, señaló.
Los tres participantes coincidieron en la necesidad de apostar por nuevas iniciativas y arriesgar para facilitar el regreso de población al medio rural, reforzando al mismo tiempo las políticas de arraigo, la mejora de los servicios y el apoyo institucional. Asimismo, defendieron la importancia de mantener los ayuntamientos en los pequeños municipios, al considerar que es desde ahí desde donde realmente se lucha por mantener vivos los pueblos. En este sentido, reclamaron una mayor implicación de las instituciones y más profesionales especializados que ayuden a impulsar proyectos y generar oportunidades.
Por su parte, la mesa “Empresas por el territorio”, mostró la perspectiva de Fernando Castaño (AGALSA), Nemesio Herranz Herranz (CEO Nemesio Herranz SL), Blanca López (Espora Gourmet) y Julián Hoyuelos Quintanilla (Presidente de COLEAR Cooperativa lechazo), que hablaron de sus experiencias de negocio. Todos coincidieron en que hay que aprovechar las oportunidades que genera una empresa en un territorio, su papel es esencial para fijar población, pero a la vez añadieron los problemas del relevo generacional, sobre todo en pequeñas explotaciones de ganado, donde la burocracia hace que la contratación de personal sea lento y costoso.
La última mesa, “Las cosas del lugar”, ha cerrado este Congreso con Félix Sanz (FOACAL), Juan Villa (Escultor), Desiré Ramos (Lola Glamour) y Virgilio Castro (Jabones “El Zorro”) poniendo en valor el gran papel que juegan los artesanos en la economía local y el problema que tienen actualmente porque no encuentran relevo generacional “no por el desinterés, sino porque en el momento en el que alguien se va a jubilar no hay herramientas que pongan en contacto a esa persona con jóvenes interesados en que no se pierdan determinados oficios”, insistió Desiré Ramos.
El cierre a dos días de trabajo corrió a cargo del ilustrador y cronista gráfico Ángel López, Ardiluzu, quien retrató con humor el recorrido de cada participante en este tercer Congreso poniendo también el foco en su valiosa aportación al futuro rural de Castilla y León.
Algunas conclusiones

Los dos días de trabajo y más de 40 expertos han dejado ideas como la necesidad de impulsar una gobernanza compartida y modelos de cooperación entre administraciones, municipios y agentes locales para generar oportunidades reales en el medio rural. Los participantes pusieron en valor el creciente interés de los jóvenes por vivir en los pueblos y defendieron herramientas innovadoras como servicios itinerantes, cooperativas o proyectos conjuntos liderados por diputaciones y mancomunidades. Asimismo, se insistió en la importancia de aplicar políticas eficaces de vivienda, reforzar el orgullo de pertenencia al medio rural y apostar por proyectos compartidos capaces de afrontar el reto demográfico desde una perspectiva práctica y adaptada a la realidad territorial de Castilla y León.
El Congreso también evidenció que la sostenibilidad demográfica debe abordarse desde múltiples ámbitos como la innovación, la cultura, la arquitectura, el patrimonio o el sector agroalimentario. Los expertos coincidieron en que tradición y modernidad pueden convivir para generar empleo, atraer visitantes y mejorar la calidad de vida en los pueblos, recuperando además conocimientos y técnicas sostenibles ligadas al territorio. A través de ejemplos concretos, se puso de manifiesto que pequeñas iniciativas culturales, patrimoniales o emprendedoras pueden convertirse en motores de dinamización social y económica, siempre desde el respeto a la identidad local y con políticas públicas más flexibles e innovadoras que permitan transformar el potencial del medio rural en oportunidades reales de futuro.
El punto y final a las ponencias vino del joven cantautor burgalés de aprendizaje autodidacta Daniel Guantes.





