La Fundación Biblioteca Enrique Gil concede el relevo al municipio de Villafranca del Bierzo, con un alquiler simbólico de 1 € al año, durante los próximos 10 años, garantizando la continuidad del Jardín Romántico del Bierzo
Esta cesión «de facto» a Villafranca del Bierzo viene motivada por la denegación por parte de Castilla y León de la declaración como Bien de Interés Cultural a Casa Gil, lo que dificulta enormemente la gestión de la entidad por la dificultad de allegar fondos para su mantenimiento

Casa Gil queda en manos del Ayuntamiento de Villafranca hasta 2036. Así se manifiesta la Fundación Biblioteca Enrique Gil en una nota remitida, el pasado miércoles 2 de septiembre, a los medios de comunicación al haber cumplido la misión que se impusieron: “Hemos cumplido nuestra misión y damos paso al Ayuntamiento de Villafranca y a las Administraciones Públicas para que den continuidad al Jardín Romántico del Bierzo”.
El presidente de la Fundación, Valentín Carrera, uno de los grandes impulsores de la idea del Jardín Romántico del Bierzo, explica detalladamente la situación actual de Casa Gil:
“Nuestra misión era salvar de la ruina la casa natal de Enrique Gil y Carrasco, y lo hemos conseguido, con mucho esfuerzo, por cierto. La fundación no era ni es un fin en sí misma; ha sido una herramienta para llevar a cabo una restauración urgente y evitar la ruina inminente que amenazaba la Casa Gil. Hemos hecho por Casa Gil en tres años mucho más que todas las Administraciones Públicas juntas en los últimos cien años. Ahora es su turno”.
“Gracias al trabajo realizado, y a la colaboración de un centenar de mecenas, cuya generosidad agradecemos, conseguimos que la fachada blasonada de la casa natal de Gil y Carrasco esté a salvo. Gracias a un acuerdo con la propiedad, Casa Gil quedará durante los próximos diez años en manos del Ayuntamiento de Villafranca, con un alquiler simbólico de un euro al año”, concluye Carrera.
El Jardín Romántico del Bierzo —explica la Fundación— está formado por dos parcelas, la 13 y la 15 de la calle del Agua. La parcela 13 es propiedad del Ayuntamiento de Villafranca y la número 15 del particular Pedro López Otero, quien (en escritura otorgada el pasado 25 de agosto ante el Notario de Villafranca) firmó un acuerdo con la Fundación Biblioteca Enrique Gil por el que se garantiza el uso público del Jardín Romántico hasta el 25 de agosto de 2036, es decir, dentro de diez años, por el precio simbólico de un euro al año. Durante este tiempo, Casa Gil Jardín Romántico del Bierzo seguirá siendo de uso público, administrado por el Ayuntamiento de Villafranca.
“El anuncio de que la Casa Gil está en venta ha suscitado una alarma infundada: aunque cambie de propietario, cosa improbable, durante los próximos diez años seguirá siendo de uso público cultural. Con este compromiso, la Fundación Biblioteca Enrique Gil garantiza el buen fin de las ayudas recibidas y del esfuerzo realizado, y pide encarecidamente a las Administraciones Públicas que asuman su responsabilidad y afronten de una vez por todas su obligación de convertir Casa Gil en un museo romántico público. Disponen de diez años para hacerlo realidad”, aclara el presidente de la fundación.
“Este cometido excede a las tareas de la fundación que se disuelve, una vez cumplida nuestra labor urgente: asegurar la estabilidad de la fachada, poner limpieza y dignidad donde había basura y abandono; poner en valor el carácter cultural de la casa natal de Enrique Gil. Este rescate urgente ha sido posible gracias a una ayuda de 100.000 € de Castilla y Léon, otra de 30.000 € de España, a través de su Ministerio de Cultura y otros 30.000 € de aportaciones privadas o mecenazgo”, ha declarado Carrera.

Denegación de la declaración BIC
El pasado mes de febrero, la Fundación solicitó ante Castilla y León la Declaración de Casa Gil como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento, como figura de protección del patrimonio.
La solicitud fue avalada por diez informes favorables: del Ayuntamiento de Villafranca, de la Universidad de León; de Javier Ramos, arquitecto especialista en conservación del Patrimonio, fundador de la Academia del Partal (Restauración Monumental); de Ángel Panero, arquitecto, director técnico del Consorcio de Santiago de Compostela; de Paula Núñez, arquitecta, autora del proyecto básico de rehabilitación de Casa Gil; de Miguel Ángel Ramón, arquitecto, director de la rehabilitación de Casa Gil; de FUNDOS, titular de Museo Casa Botines Gaudí; de la asociación A Plena Cultura; y de los académicos leoneses de la RAE, José María Merino y Luis Mateo Díez; a todos los cuales la Fundación Biblioteca Enrique Gil expresa de nuevo su agradecimiento.
Sin embargo, la Dirección General de Patrimonio de Castilla y León, en una resolución reciente, ha desestimado la solicitud, lo que dificulta la obtención de ayudas públicas para continuar con el proyecto.
Ante esta situación, “el Patronato de la Fundación Biblioteca Enrique Gil da por terminada su labor y ha solicitado su extinción ante el Protectorado de Fundaciones, dejando la responsabilidad en manos de las Administraciones Públicas, a las que corresponde directamente la obligación de velar por el patrimonio histórico, cultural y arquitectónico del Bierzo”.
Por último, la Fundación Biblioteca Enrique Gil “agradece todas las ayudas recibidas; el apoyo y el entusiasmo de cientos de personas, a las que quiere expresar que su ayuda no ha sido en vano: Casa Gil ya no es una ruina, está a salvo; y el pueblo de Villafranca podrá seguir disfrutando del Jardín Romántico del Bierzo al menos durante los próximos diez años”.





