Escuelas Católicas Castilla y León celebró su Asamblea anual en el Colegio San Agustín de Valladolid, en la que participaron más de 250 directivos y representantes de estos centros educativos, centrada en el acompañamiento, la dimensión humana de la educación y los retos de la escuela del siglo XXI

Escuelas Católicas Castilla y León celebró el pasado 5 de junio, su Asamblea anual en el Colegio San Agustín de Valladolid, un encuentro que reunió a 250 directivos y representantes de centros educativos de toda la comunidad autónoma para reflexionar sobre los principales desafíos que afronta actualmente la educación y reforzar el compromiso compartido con una enseñanza centrada en la persona.
La jornada estuvo marcada por una reflexión común sobre la necesidad de preservar la dimensión humana de la educación en un contexto caracterizado por la incertidumbre, la aceleración tecnológica, la creciente fragilidad emocional de niños y jóvenes y los cambios sociales que afectan a las comunidades educativas.
Durante la clausura, la presidenta de Escuelas Católicas Castilla y León, Encarna González-Campos, reafirmó el compromiso de la organización con una educación basada en los valores del Evangelio, orientada al acompañamiento integral del alumnado y comprometida con la construcción de una sociedad más humana, justa y esperanzadora.
La Asamblea puso el foco en la necesidad de que la escuela siga siendo un espacio de encuentro, comunidad y acompañamiento en una sociedad marcada por la hiperconectividad, la polarización y la soledad.
En este sentido, Escuelas Católicas Castilla y León defiende que educar no puede limitarse a transmitir conocimientos o preparar para el empleo, sino que debe ayudar a cada persona a descubrir su vocación, desarrollar su proyecto de vida y aportar lo mejor de sí misma a la sociedad.
“Educar hoy significa acompañar procesos vitales, ofrecer referencias, escuchar, cuidar y ayudar a construir esperanza. No basta con preparar para el empleo; debemos preparar para la vida”, dijo Encarna González-Campos en el cierre.
Asimismo, la organización abordó el impacto de la inteligencia artificial y la transformación digital en el ámbito educativo. Lejos de plantear una oposición a la tecnología, la declaración apuesta por una innovación al servicio de la persona, basada en criterios éticos y pedagógicos, y recuerda que ninguna herramienta tecnológica podrá sustituir el valor del acompañamiento, la cercanía y la relación educativa.
La Asamblea, también, mostró su preocupación por el deterioro de la salud emocional de niños y jóvenes, la crisis de sentido que afecta a muchos adolescentes y la creciente burocratización de los centros educativos.
“La dimensión humana de la educación debe seguir siendo irrenunciable por eso educar implica reconocer el valor de cada ser humano en todas sus dimensiones: intelectual, emocional, social, espiritual y comunitaria”, comentó la presidenta de Escuelas Católicas Castilla y León.
Junto a estos desafíos, la organización volvió a poner sobre la mesa algunas cuestiones estratégicas para el futuro de la educación en Castilla y León, como el impacto de la baja natalidad en la sostenibilidad de los centros, la necesidad de avanzar hacia una financiación más ajustada al coste real del puesto escolar y el desarrollo de medidas que permitan seguir fortaleciendo la libertad de elección de las familias.
En este sentido, Escuelas Católicas Castilla y León reiteró la importancia de seguir avanzando en la concertación del Bachillerato, la consolidación y futura concertación de la etapa de 0 a 3 años, el crecimiento de la Formación Profesional concertada y la reducción de la carga burocrática que soportan actualmente los centros y equipos directivos.
La Asamblea contó también con la participación de representantes de Castilla y León, encabezados por el director general de Centros e Infraestructuras, José Miguel Sáez Carnicer, y la directora general de Recursos Humanos, María Teresa Barroso Botrán. Ambos mostraron su apoyo y sensibilidad hacia la educación concertada, “somos conscientes de vuestro trabajo y de que vuestra labor es esencial. Contamos con vosotros para que la educación en Castilla y León sea de calidad”, dijo Sáez Carnicer en su intervención.

Algunos datos sobre Escuelas Católicas Castilla y León
Escuelas Católicas Castilla y León es la patronal de centros educativos concertados católicos de Castilla y León.
Posee una amplia experiencia educativa y una red de centros y profesores que incluye 171 colegios, 9.000 trabajadores y representa al 27% del alumnado de Castilla y León con 98.000 niños en sus aulas.
Es la organización más representativa de titulares de centros concertados de Castilla y León y una de las comunidades educativas con más peso de la región.





