CHD: El río Duero, modelo europeo de gobernanza transfronteriza del agua

Mesa redonda ríos ibéricos que unen, con la participación de la CHD, Cascais, Portugal (imagen CHD)
Mesa redonda ríos ibéricos que unen, con la participación de la CHD, Cascais, Portugal (imagen CHD)
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), a través de su presidenta María Jesús Lafuente, ha destacado la importancia del agua como elemento de unión de personas, países, sociedades y objetivos compartidos, al participar en una Mesa redonda sobre “Ríos Ibéricos: Aguas que nos Unen” en la Bienal del Agua 2026, celebrada en Cascais (Portugal).
Se ha subrayado el papel de la CHD como uno de los mejores ejemplos europeos de gobernanza transfronteriza del agua, dado que dicho río fluye en dos países miembros de la Unión Europea (UE): España y Portugal.

Gracias a ese modelo de gobernanza transfronteriza, España y Portugal pueden afrontar conjuntamente desafíos cada vez más complejos, como el cambio climático, la reducción de aportaciones hídricas, la protección de los ecosistemas fluviales o la creciente presión sobre los recursos disponibles.

El río Duero ha dejado de ser una frontera para convertirse en una responsabilidad compartida, bajo el marchamo unir para gobernar mejor.

“Ríos Ibéricos: Aguas que nos Unen”

Para abordar los futuros retos es clave mejorar el conocimiento a través de la monitorización y también la predicción de los fenómenos extremos, entre otros aspectos.

En este contexto, hablar de los ríos ibéricos es hablar de una historia de colaboración creciente que ha evolucionado desde acuerdos centrados en la delimitación de fronteras o el aprovechamiento hidroeléctrico, hasta una gestión integrada basada en la sostenibilidad ambiental y la protección de los ecosistemas.

Los ríos ibéricos no solo transportan agua. Transportan Historia, Cultura, desarrollo y una lección de cooperación que hoy resulta más necesaria que nunca.

Por su efecto en los ríos que nos unen, parafraseando el título de la película española, cabe destacar la inversión realizada por España en los últimos 20 años en materia de saneamiento y depuración, que ha tenido un efecto claro sobre la calidad del agua compartida.

Historia de cooperación

Esta historia de cooperación tiene a juicio de la CHD, dos catalizadores: por un lado, el Convenio de Albufeira, marco jurídico de alto nivel que garantiza y fomenta la colaboración y, por otro, el conocimiento personal de los equipos técnicos de ambos países que contribuye positivamente a resolver los problemas transfronterizos de manera armónica, no en vano, a lo largo de más de ciento cincuenta años, España y Portugal han pasado de delimitar fronteras a gestionar conjuntamente un patrimonio natural común.

La CHD se ha consolidado como una entidad solvente que ha dado respuesta a los diversos momentos históricos de nuestro país: ha sido capaz de promover, construir y explotar, junto con la iniciativa privada, infraestructuras para atender las necesidades económicas de la cuenca (más de 130 presas de embalse con capacidad de 8.200 hm3 y más de 380 grandes canales con 3.600 km), del 25% de la producción hidroeléctrica de España y de casi 600.000 has. de regadío; ha administrado una demanda hídrica de más de 3.400 hm3/año; ha contribuido a integrar los objetivos ambientales en su gestión ordinaria, y a mejorar el estado de las masas de agua.

En definitiva, se ha adaptado con flexibilidad y eficacia a los requerimientos de cada época manteniendo tres pilares de su actuación: un alto nivel técnico en la toma de decisiones, una toma de decisiones compartida con los usuarios, y un gestión transparente y abierta a la rendición de cuentas a la ciudadanía.

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