Persiste el conflicto de intereses entre la DO Ribera del Duero y las granjas de ganado intensivo

La DO Ribera del Duero ha presentado el «Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido» que nace ya con el respaldo de varias organizaciones, bodegas, ayuntamientos y denominaciones de origen

 

El Consejo Regulador reclama a la Junta de Castilla y León una ordenación del territorio que reintroduzca la evaluación ambiental previa para las instalaciones ganaderas intensivas y las plantas de biogás en el ámbito de la DO

 

La iniciativa cifra en 1.333 millones de euros la aportación anual del sector al PIB y en cerca de 21.000 los empleos que sostiene, según el estudio encargado a PwC en 2025

 

«No es un manifiesto contra la ganadería, sino a favor de la ordenación responsable del territorio», ha subrayado el presidente del Consejo Regulador, Enrique Pascual.

Representantes de la DO Ribera del Duero presentando su manifiesto contra las granjas intensivas de ganado

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero presentó el pasado miércoles 1 de julio el «Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido», una declaración que pide a Castilla y León una ordenación del suelo compatible con la protección del patrimonio vitivinícola, paisajístico y turístico de la comarca.

El documento se ha dado a conocer en una rueda de prensa celebrada en la sede del Consejo Regulador, en Roa de Duero (Burgos), y destacan que este manifiesto ya ha nacido con la adhesión de bodegas, cooperativas y viticultores además de consejos reguladores de otras denominaciones de origen de toda España.

El manifiesto parte de una idea: “La Ribera del Duero no es solo una denominación de origen, sino un modelo de desarrollo territorial que tarda décadas en construirse y que puede deteriorarse en pocos años si la regulación falla.”

Sobre esa base, sus firmantes reclaman a Castilla y León una respuesta normativa que ordene la implantación de instalaciones ganaderas intensivas y plantas de biogás en el territorio protegido.

Un problema de regulación, no de sectores

El texto sitúa el origen del conflicto en un vacío normativo y no en el enfrentamiento entre actividades. Señala que el Decreto-Ley 4/2020, aprobado para agilizar la economía tras la pandemia, eliminó para numerosas instalaciones ganaderas la obligación de obtener licencia ambiental ordinaria y abrió un régimen de comunicación que permite autorizar explotaciones de impacto significativo sin evaluación técnica previa suficiente.

El manifiesto se apoya en el informe técnico elaborado por el Gabinete de Ingeniería Rural para el Consejo Regulador en 2021 (expediente BU-032/21), que identifica los compuestos que generan estas instalaciones y las distancias a las que pueden afectar a los viñedos y al trabajo en las bodegas.

«No es un manifiesto contra la ganadería ni contra ningún sector de la economía rural. Es un manifiesto a favor de la ordenación responsable del territorio y de la compatibilidad real entre usos productivos. El problema no es la ganadería: es una regulación que no distingue entre instalaciones compatibles y las que no lo son por su tamaño, su proximidad o su impacto acumulado », ha señalado Enrique Pascual, presidente del Consejo Regulador. « ».

Medidas que piden en el manifiesto desde Ribera del Duero

Los firmantes solicitan a Castilla y León que adopte, en el plazo más breve posible, un conjunto de medidas:

  • —  Restaurar la licencia ambiental ordinaria como requisito para toda instalación ganadera intensiva en el ámbito de la Denominación, sin excepción por tamaño.
  • —  Establecer distancias mínimas de protección, con base técnica objetiva, respecto a viñedos, bodegas, establecimientos de enoturismo y núcleos rurales.
  • —  Revisar el Decreto-Ley 4/2020 para sustituir el régimen de comunicación ambiental por un procedimiento de evaluación proporcional al tamaño, la ubicación y el impacto acumulado.
  • —  Dotar a los ayuntamientos de instrumentos de ordenación que les permitan actuar con seguridad jurídica, sin exposición a responsabilidad patrimonial.
  • —  Crear un mecanismo estable de consulta y coordinación entre el Consejo Regulador, las organizaciones agrarias, las entidades locales y la consejería competente.

Autolegitimación del sector vitivínicola bajo la DO Ribera del Duero por su peso económico y social en el territorio

El manifiesto subraya la dimensión económica de lo que está en juego.

Según el estudio elaborado por PricewaterhouseCoopers por encargo del propio Consejo Regulador en noviembre de 2025, la Denominación de Origen Ribera del Duero genera un impacto directo e inducido de 1.333 millones de euros en el PIB nacional, sostiene 20.916 empleos directos e indirectos en su área de influencia y aporta 459 millones de euros anuales en recaudación fiscal.

A ello se suma su papel como destino turístico -más de 600.000 visitantes en 2023- y como factor de fijación de población en un entorno con riesgo de despoblamiento.

Una declaración abierta. Proteger la Ribera del Duero es proteger un modelo de futuro para la España rural”

Hasta la fecha, el manifiesto ha sido suscrito por bodegas, cooperativas y viticultores de la Denominación, así como por consejos reguladores de otras denominaciones de origen españolas, como Rioja, Jerez, Bierzo, Cariñena o Arlanza. A ellos se suman asociaciones empresariales del sector, entidades locales y firmantes a título individual.

El documento, dirigido en primer lugar a la Presidencia de Castilla y León y a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, permanece abierto a la adhesión de organizaciones, empresas, instituciones y ciudadanía. «Proteger la Ribera del Duero es proteger un modelo de futuro para la España rural», concluye el texto.

Anprogapor rechaza limitar las granjas en la Ribera del Duero y defiende la convivencia entre vino y ganadería

La asociación nacional del porcino reclama que las nuevas explotaciones se evalúen con criterios técnicos y científicos y no mediante prohibiciones generales

Tras conocer el manifiesto impulsado por la Ribera del Duero para pedir a la Administración que ordene el territorio para proteger la denominación de Origen ante la proliferación de granjas intensivas y plantas de biogás, la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor) sale en defensa del sector y pide evitar “la falsa disyuntiva entre el vino y la ganadería”. “Ambos sectores forman parte de la identidad, la economía y el patrimonio rural de Castilla y León”, afirma el director de la asociación Miguel Ángel Higuera.

Según informa Loreto Velázquez, en el digital El Correo de Burgos, Anprogapor rechaza así las limitaciones específicas que propone el Consejo Regulador para las nuevas explotaciones ganaderas en el territorio de la DO Ribera del Duero.

Aunque la asociación comparte plenamente la necesidad de garantizar los viñedos, las bodegas, el paisaje y los proyectos enoturísticos, insiste en que esa garantía no puede traducirse en un derecho de veto sobre otra actividad económica esencial para el territorio, que ya se encuentra sometida a una normativa ambiental, sanitaria y de bienestar animal especialmente rigurosa.

Autolegitimación del sector porcino por ser igualmente estratégico en la economía de Castilla y León

Anprogapor recuerda que la producción ganadera constituye una de las principales locomotoras de la industria agroalimentaria regional y desempeña un papel crucial en la fijación de población en los entornos rurales.

Según datos de Castilla y León, el sector ganadero-industrial, que incluye el porcino, vacuno de carne, ovino – caprino, avicultura de carne, vacuno de leche y avicultura puesta, representa aproximadamente el 16,1% del PIB regional, con un valor próximo a los 11.900 millones de euros. A esa cifra, añade Anprogapor, habría que sumar el sector cerealista, tan necesario para la producción de piensos de alimentación animal.

Asimismo, el sector ganadero-industrial sostiene, en su conjunto en Castilla y León, unos 40.000 empleos directos. En concreto, en los municipios de menos de 5.000 habitantes, la ganadería aporta más de 29.400 empleos rurales, convirtiéndose en la verdadera columna vertebral contra la despoblación.

Si nos centramos únicamente en el sector porcino, de los 11.129 millones de euros que genera en España, 1.361 M€ corresponden a Castilla y León, sin que se dispongan de datos del impacto del sector porcino en la denominación de Origen Ribera del Duero.

Miguel Ángel Higuera es el director de AnprogaporAnprogapor y defiende que la convivencia entre la ganadería y la viticultura no solo es posible, sino que se produce desde hace décadas en numerosos territorios españoles y europeos. “El crecimiento y la consolidación de la propia DO Ribera del Duero, desde sus orígenes en 1982, se han desarrollado de forma totalmente paralela a la presencia y modernización de la actividad ganadera en Castilla y León, demostrando que no existe una incompatibilidad estructural, sino que, además, ayuda a la diversificación económica de empresarios locales agroganaderos que se dedican a ambas actividades”, manifiesta Higuera.

Demandan soluciones a Castilla y León y a los municipios integrados en el territorio de la DO Ribera del Duero con el escenario de generar una economía circular y una gestión responsable

La organización destaca, del mismo modo, los avances realizados por el sector porcino en materia de eficiencia, digitalización, reducción de emisiones y gestión de deyecciones ganaderas. “Tratados y aplicados de acuerdo con la normativa, los purines pueden utilizarse como fertilizantes orgánicos en los cultivos, incluidos los viñedos, reduciendo la dependencia de fertilizantes minerales”, señalan, sin olvidar que también pueden valorizarse mediante tecnologías como la digestión anaerobia para producir biogás y biometano.

Por todo ello, Anprogapor pide a las administraciones autonómicas y locales que favorezcan un diálogo constructivo entre representantes de la ganadería, la viticultura, las bodegas, el turismo y los municipios afectados.

“El futuro del medio rural de Castilla y León no pasa por enfrentar actividades, sino por establecer reglas claras que permitan que todas ellas puedan desarrollarse de manera responsable”, terminan, convencidos de que el vino y la ganadería son compatibles y ambos deben formar parte del futuro económico y social de la comunidad.

Resumiendo, ha de intervenir Castilla y León junto a los municipios afectados para consensuar un solución idónea que convenza o no convenza a ambos sectores para que quien gane sea la comunidad, los municipios y, sobre todo, los ciudadanos afectados, sean bodegueros, ganaderos, empresas auxiliares, empresas colaterales, ciudadanos en genera que disfrutarán de la economía, de la sociedad y de los servicios públicos de la sociedad del bienestar que tanto aportan a la ciudadanía, para atraer a más población joven, bien quedándose en su pueblo o bien asentándose por primera vez en Castilla y León, ese ha de ser el objetivo y no otro para que ambos sectores sobrevivan conjuntamente.

A continuación, se inserta el manifiesto de la DO Ribera del Duero:

Manifiesto_ribera_del_duero_contra_granjas_intensivas

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